lunes, 23 de febrero de 2026

Para el alma divertir

¿Un alma divirtiéndose?, ¿es posible?, ¿es posible que una “sustancia espiritual e inmaterial” considerada el principio vital, esencia o centro de la vida humana y animal, a menudo referida como el espíritu, psique o interior de un ser, pueda divertirse?

¿Origen de la palabra alma? Derivada del latín ánima (aire o aliento), actuando como la entidad que anima, mueve y da vida al cuerpo, siendo central en tradiciones filosóficas y religiosas…. ¡BINGO!, aquí está, repito “… la entidad que anima, mueve y da vida al cuerpo, siendo central en tradiciones filosóficas y religiosas ...”, y añadiría … culturales, donde inserto la gastronomía, pero también la música.¿Un alma bailando?, Sí, cuando planteamos que el “alma baila”, dicha frase describe   "El alma baila" describe el baile como una expresión profunda de alegría, libertad y conexión emocional que trasciende el movimiento físico, actuando como una terapia que libera estrés, mejora el estado de ánimo y conecta con uno mismo.

Es una celebración de la vida donde el cuerpo se vuelve un instrumento para la pasión y la expresión genuina, es más hagamos el siguiente experimento, si usted que me lee, realice en este momento con sus manos chocando las palmas…, como si fuesen claves cuyo sonido onomatopéyicamente descrito como "papa... papapa", se refiere al patrón rítmico de la clave de son (3-2 o 2-3)[1].

Movimiento donde intervienen músculos (600 esqueléticos), huesos (unos 206 promedio), articulaciones (+ de 300), pero también los sentidos destacándose unos más que otros: oído, el tacto, la vista…; que en el caso que estuviese sentado en su escritorio o de pie tomando un buen café, posiblemente su cerebro que controla el sistema óseo-muscular (aparato locomotor) envíe un orden mediante señales eléctricas desde la corteza motora a través de la médula espinal y los nervios periféricos, orden que causará contracción/relajación muscular que mueve los huesos, coordinado por el cerebelo y ajustando movimientos voluntarios y reflejos, hará que el ritmo lo lleve al movimiento de sus pies… "papa... papapa" (3-2 o 2-3).


Es más, cierre los ojos por un momento, detenga la lectura y vinculado a su música, a la que le gusta usted (tal vez la excepción sería un reguetón), recuerde los momentos más gratos donde permita que su musa —deidad griega o figura inspiradora— y el alma se unan como representación de su profundidad interior y la inspiración externa.

Donde el alma busca expresión y creatividad, mientras que la musa despierta el talento artístico, la poesía y la pasión, convirtiéndose en el catalizador que transforma emociones invisibles en arte y conocimiento.




 



[1] Es un sonido seco, agudo y de madera, consistente en cinco golpes fundamentales que estructuran la rumba, la salsa y la música afrocubana.

lunes, 16 de febrero de 2026

Mis zapatos mexicanos

Cuando uno es joven hace locuras, los cuales muchas de ellas pueden resultar perjudiciales como puede ser afectarte los estudios, sobre todo cuando eres docente (pero años después sin prever, ni soñar que estudiaría magisterio); una de ellas de las tantas, es que estando becado un colega me dijo “… Ernesto, están buscando “rellenos” para un documental en la playa, con un director novel, no nos pagan, pero si hay refrigerio y… sobre todo hasta una fiesta en una casa cerca de la orilla del mar y por supuesto no podían faltar las chicas”.

Al parecer había llegado el momento de mi ¿estrellato?, lo que había visto en películas o series hacerse realidad que para lograrlo implicaba muchas cosas: primero decirles a mis padres que me habían invitado a ser parte de una película (mentira 1, ya que documental me resultaba poco significativo), y que sería sábado y domingo en una casa en el mar (playa), con todos los gastos pagos (verdad 1).

Ser parte de la supuesta farándula, entiéndase “ambiente nocturno formado por personas famosas de distintos ámbitos, especialmente del espectáculo”, era muy poco probable ¿famosos?, ¿distintos ámbitos?, ¿espectáculo?, no obstante, estaba la opción y no perdía nada con ir, cosas de muchachos/chavalos/cipotes/chamacos/patojos.

Ir no resultaba tan sencillo, ya que ello implicaba, asistir con la mejor “ropita del domingo”, es decir la ropa que se suele utilizar cuando vas a pasear el fin de semana, algo así como “ir bonito, elegante”, inclusive sin importar que alguna puede ser prestada, sí, prestada.

Y aquí entran “mis zapatos mexicanos”, resulta que a mi padre (cuyo oficio era barman), un cliente, de procedencia mexicana le había regalado un par de zapatos – y que casualmente mi viejo y yo utilizábamos el mismo número de calzado –, elegantes, negros, de cordones, pero que el frente de estos presentaban hoyitos labrados en el cuero como decoración, hecho nunca visto, ya que los que había tenido eran de cuero liso, donde posiblemente la vaca de donde salió el mismo no era de tanta calidad, como el de los mexicanos.

Mi padre me dijo “… CUÍDALOS”, lo pongo en mayúscula como señal de una orientación con carácter imperativo y que por supuesto había que cumplirlo al pie de la letra; también un colega de la beca me prestó un bolso.

Llegó el día de la filmación donde se tomaron varias tomas, caminando con la puesta del Sol (bello) Aclaración: iba descalzo, ni loco con mis zapatos mexicanos; en la noche ahí sí me la desquité ya que era en una fiesta, y aquellos zapatos no paraban de moverse al ritmo de la salsa, inclusive y si les soy honesto, los mismos llamaron la atención de los participantes: burlas que de donde los había sacado, etc.

Para los que saben un poco de filmaciones (yo casi nada) los “actores y actrices”, no solemos apreciar el resultado de la película, documental en este caso de como quedó el mismo y sí preguntamos que cuando sería divulgado para estar al tanto.

El director argumentó que la intención era promoverlo tanto en el cine, como en la televisión, tal vez dentro de unas tres semanas, situación que generó tanto incertidumbre, como desconfianza, si sería real o no.

Esa situación conllevó – como estrategia – que uno iríamos al cine y otros se encargarían de “pegarse” a la televisión (nota: cero YouTube, cero redes, cero celulares), era sí o sí, al menos que habíamos ¡salido!; y así fue, llamo una de las chicas y dijo “en el cine tal…” ¡Corran! (ya yo había devuelto los zapatos a mi padre)

Esa noche la estampida vía cine fue obligatoria, nerviosos, queríamos que las luces se apagaran ya, ¡no había reflectores ni alfombra roja!, y… comenzando, ahí salían mis (perdón, los de mi papá) zapatos procedentes de tierras aztecas.

De fondo la música, se escuchaba gente bailando… (todo eso en un primer plano) y como colofón … (redoble de tambores, esto lo pongo yo), se escuchaba clarito, clarito… “Ernesto, ven y estrena tus zapatos de hoyuelos”.

Ese día de estreno, repetí la segunda tanda, nada de filmar, todo quedaba en la memoria. ¿Perspectivas al estrellato?, recuerdo las palabras de mi padre: “… me alegra que la hayas pasado bien, también que cuidaste los zapatos, pero … ni vas a hacer artistas, ni fiestero…, aquí no hay excusa para que no tengas buenas notas. ¡A estudiar!




lunes, 9 de febrero de 2026

Cambio de profesor(a)

Me encontraba viendo los últimos mensajes en mi celular previo al inicio de la clase – en mi instituto solo me permitían hacer uso del mismo para actividades meramente académicas –,   donde la mayoría de mis compañeros ya se encontraban sentados, unos revisando el cumplimiento de la tarea asignada, otros echándole una lecturita a los contenidos últimos de la clase, ya que posiblemente fuésemos evaluados o no (no éramos avisado lo cual nos mantenía siempre “en estado de alerta”.

Esta última situación de “sorprendernos” en un comienzo donde “guerra avisada no mata soldado”, conllevaba a que el aula al profe lo catalogáramos como un “pesao/molesto/cansino/ cargante /latoso / insoportable”, acción que no realizaban el resto de los docentes; pero sí nos dábamos cuenta que era una forma no solo de exigir que estudiásemos, sino que estudiar fuese un hábito, una disciplina.

A lo anterior se sumaban una serie de técnicas – donde si bien parecía contradictorio por la edad del profe -, mucha de sus clases rompía la monotonía ya que realizaba actividades lúdicas (inclusive juegos vía internet) que rompían lo tradicional por parte de la gran mayoría de los docentes: “…el tema de hoy es…”; todo el tiempo solo hablaba el docente (nos aburría, buscábamos el celular como “refugio” a escondida); “¿… alguna duda?” (nadie decía nada, … ufff que aburrimiento) “… y tarea”; “…ya saben muchachos, el que no haga la tarea a la dirección”.

Faltaba un minuto para iniciar la clase, ¿qué raro?, cuando el profesor estaba siempre 5 minutos antes dándonos la bienvenida con una sonrisa (aunque no era mucho de enseñar los dientes), se abrió la puerta y 3 minutos después de la hora, entró sofocado un nuevo docente.

Nos mirábamos unos a los otros ¿?¿?¿?, silencio sepulcral, “… buenas estudiantes, yo soy el (la) nuevo (a) docente que les impartirá la clase”, “el profesor anterior ya no continuará…, comenzamos: abran el cuaderno y el título de la clase de hoy es…”.

La reacción fue colectiva: inmediatamente, todos, todos el 100% de los estudiantes sacamos nuestros celulares indisciplinadamente y a través del WhatsApp, le escribimos al profesor, su respuesta automática fue: “Queridos estudiantes causas ajenas a mi voluntad (no de salud, gracias a Dios), me impidió el poder continuar con ustedes, lo cual fue uno de mis mayores pesares, en la vida”, continuaba el mensaje, “… hay un refrán que dice ‘cada profesor tiene su librito’, es decir cada profesor, educador o persona tiene su propio método, forma de pensar, estilo o "secretos" para enseñar y realizar sus tareas.

"Sean pacientes, no dudo que el nuevo docente pueda superarme, y de ser posible hablen con él o ella de modo tal que le permita reflexionar, eso sí con el máximo respeto y les recuerdo lo que una vez les dije impartiendo la clase de Química…"

"Cuando un equipo de ciclismo compite constituido por 4 miembros, donde las reglas son que el equipo vencedor será aquel cuyo promedio de velocidad sea el mejor, el equipo dependerá del que vaya más lento como sucede en la velocidad de una reacción química, luego si hay algunos de los compañeros de clase comienzan a quedarse detrás en el aprendizaje, ayúdenlo, el trabajo en equipo es fundamental"

"Y por otra parte yo estoy convencido que el nuevo docente, posiblemente detendrá la clase al ver el posible estado de “inercia” en que entren ustedes al ser nuevo y poco a poco los irá conociendo uno a uno, pero sobre todo en la creación de un espacio para ganar sinergia y que el impasse lógico que se produzca, sea vencido para bien de todos los integrantes de la clase… recuerden lo que siempre les dije: la comunicación es vital, háganlo no tengan temor".

"Les estimo mucho y estoy convencido que saldrán más fortalecido, la responsabilidad no es solo del docente, sino de ustedes también: la evaluación final que logren en la asignatura no es solo un número, sino el valor agregado que fortalecieron en su formación con la entrega de tareas en tiempo, la participación individual y colectiva…, estudien chicos, lo lograrán". "Un abrazo inmenso".

Ante la pronta respuesta, me detuve y les dije a mis compañeros de aula: ¡Chicos ya el profe de Química, nos respondió! Les leo…, y tras los rostros unos taciturnos ante la incertidumbre del nuevo docente y otros sonrientes, ante el respaldo virtual dado por el profesor, me atribuí inmediatamente al derecho de réplica: ¡Profesor no se preocupe… solventaremos la situación con sus valiosos y sabios consejos… le queremos y no le haremos quedar mal a usted ni al nuevo docente!



lunes, 2 de febrero de 2026

Mi prioridad es...

Prioridad, priorizar… mmm… «La priorización es la acción de dar prioridad a algo sobre otra cosa, organizando elementos como tareas o proyectos según su importancia o urgencia para decidir qué se debe hacer primero».

Implica evaluar elementos para clasificarlos y poder concentrarse en los que tienen mayor impacto o son más cruciales, lo cual ayuda a gestionar el tiempo y a ser más productivo». Visto de esta manera, se “cae de la mata”, entiéndase algo es muy evidente, obvio o lógico, que para priorizar se requiere tener el factor y sobre todo el impacto que pueda ocasionar: ¿salud? ¡A correr!

Por supuesto cada lector puede considerar que sus prioridades son otras: ¿la alimentación, el estudio, el trabajo …?, donde toda solución posible dependerá de “n” factores entre ellos económicos, el momento en sí, la dedicación, etc.; pero cambiando un poco en aras de no agobiar me voy a mi “charco” donde me siento bien: la educación.

Cuando laboras para una institución donde formas parte de un equipo que desea realizar “cambios”, recuerdo el empleo de la técnica o análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) hecho que permitía desarrollar un plan estratégico, ¿y en el caso de las prioridades?

Sí, más de uno por cierto del cual mostraré algunos detalles de los mismos:

1.        Método ABCDE: Asigna a cada problema una categoría: A (Imprescindible), B (Recomendable), C (Deseable), D (Delegar) y E (Eliminar). 

2.       Matriz de Impacto-Esfuerzo: Clasifica los problemas en cuatro cuadrantes: alto impacto/bajo esfuerzo, alto impacto/alto esfuerzo, bajo impacto/bajo esfuerzo y bajo impacto/alto esfuerzo. 

3.       Diagrama de Pareto: Ordena los problemas en orden descendente de magnitud para identificar el 80% de las causas que generan el 20% de los efectos.

Un ejemplo de diagrama de Pareto en una escuela podría centrarse en las causas de las quejas de los padres. Se recopilarían los datos, se agruparían por tipo de queja y se ordenarían de mayor a menor frecuencia para identificar cuáles son las más importantes.

Viable para un centro educativo, pero y ¿en el caso personal? Por supuesto, ¡vamos allá!

El Principio de Eisenhower[1] es un método de gestión del tiempo que clasifica las tareas en cuatro cuadrantes según su importancia y urgencia. Este sistema ayuda a priorizar las actividades de manera efectiva, permitiendo que las tareas importantes (y no urgentes) se planifiquen, las urgentes, pero no importantes se deleguen y las que no son importantes ni urgentes se eliminen o pospongan.

Estando en presencia de 4 opciones:

1. Hacer: Tareas Importantes y Urgentes que deben llevarse a cabo de Inmediato, tareas que no pueden esperar, y suelen ser Problemas Serios e Inesperados. ¿Salud?, ¡Corre que a la niña se le ha roto la fuente!

2. Planificar: Tareas Importantes, pero No Urgentes que deberán hacerse con el Tiempo; las mismas deberán llevarse a cabo, pero no tiene por qué ser de solución inmediata. Para la próxima semana elaboraré los temarios de exámenes

3. Delegar:  Tareas No Importantes, pero sí Urgentes que pueden hacer terceras personas, que, al no ser importantes, pueden ser delegadas. Las aulas no están debidamente organizadas y limpias. Barreré y organizaré junto al personal de limpieza, así como estudiantes. En mi caso personal me resulta casi imposible delegar.

4. Eliminar: Tareas No Importantes y No Urgentes que consumen Tiempo y Recursos, tareas que no contribuyen nada y deben ser eliminadas. Mmmm…, creo que siempre hay que darles una revisadita, sino para que la clasificación.

Luego dejo en sus manos qué técnica o método emplear, pero eso sí, una tarea importante y urgente, quiera a los suyos, a su gente y si el trabajo “trata de ser la primera opción” piénselo mejor.


[1] Su nombre proviene del presidente número 34 de EEUU: Dwight David Eisenhower.