lunes, 13 de abril de 2026

El sonido de una campana

Posiblemente al escuchar sonidos tales como talán, talán, tolón, tolón, tan, tan, din don dan o tilín, tilín y tintín, tintín, ambos te conduzcan a visualizar, los primeros procedentes de la campana - comúnmente de la iglesia -, por lo que automáticamente ratificas que es la hora exacta, habitual que se escucha cada día, pero también lo compruebas en tu reloj de pulsera o en el celular.

Mientras que en el caso de los segundos “… tilín, tilín y tintín, tintín”, proveniente de campanillas, acompañados por la voz de un pregonero[1] que divulga sus productos: helados, dulces, frutas…etc.

No podemos obviar la existencia de campañas muy famosas muchas de ellas en Europa, como son la Campana de San Pedro[2] se encuentra en la Catedral de Colonia, Alemania; La Gran Campana del Zar o Tsar Kolokol III[3] es otra de las más importantes del mundo, pese a no estar ya en funcionamiento, situada en el Kremlin, Rusia; En España, específicamente en Toledo tenemos en su catedral, la campana llamada La Gorda[4] y por supuesto no puede faltar el Big Ben[5], nombre de la campana principal y no de la torre en sí, en Inglaterra.

Y ya, lo que pareciera ser “una clase” sobre campanas, me referiré a una muy en particular llamada “La campana de la victoria”, que no es el caso de la tradición naval centenaria donde como señal de honor (se toca para dar la bienvenida o despedir a oficiales de alto rango o personalidades importantes al subir a bordo), sino la que se toca tres veces – es de bronce - cuando los pacientes al terminar su última sesión de quimioterapia o radioterapia contra el cáncer y el comienzo de una nueva etapa con esperanza, tras el esfuerzo y la finalización de una lucha física y emocional, celebrando la superación de una etapa muy difícil.

Situación que pude apreciarla – a través de un video compartido, real – de una persona a quien amo, de la familia, donde todos estábamos anuentes al tratamiento en sí, desde su comienzo, tristes, al saber que era “una persona con diagnóstico de cáncer", que ha partir de ese momento los días parecían ser más largos, las manecillas de los relojes apenas se movían, las campanas no sonaban.

Al recibir el video, donde tocaba una pequeña campana tres veces a la salida de la consulta del especialista, lo cual en un comienzo nos desconcertó el significado o mensaje que se quería transmitir por desconocimiento, pero lo mejor de todo al preguntarle vía chat, ¿…y?, como respuesta: su sonrisa, la lágrima en sus ojos, la tos nerviosa...

Lo que ella no sabía que todos estábamos a “moco tendido”, tosíamos (mal familiar genético), reíamos, brincábamos…; pensé en ese momento, solo pensé… ¡puedes volver donde la campana y tocarla no tres, sino miles de veces: talán, talán, tolón, tolón, tan, tan, din don dan o tilín, tilín y tintín, tintín, por tí, por y para todas las personas con dicho diagnóstico, cuyo resultado sea el mismo, demos ánimo y esperanza a otros pacientes que aún siguen en tratamiento: ADIOS TRISTEZA, BIENVENIDA LA ALEGRÍA.



[1] Vendedor tradicional que recorre calles y plazas ofreciendo productos o servicios a viva voz, utilizando frases rítmicas, melodiosas o rimadas conocidas como "pregones" para atraer clientes.[2] Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.[3] Pesa 216 toneladas y su altura de más de 6 metros. Fundida en 1735[4] Pesa 18 toneladas e inaugurada en el siglo XVIII.[5] Se encuentra dentro de la Elizabeth Tower en el Palacio de Westminster. Es una de las cinco campanas de la torre; la gran campana pesa más de 13 toneladas y toca cada hora, mientras que otras cuatro más pequeñas tocan los cuartos.



lunes, 6 de abril de 2026

El café y el amor

¿Quién primero, uno u otro?, buscando fechas encontramos que, siendo el café originario de los antiguos bosques de Etiopía, en el este de África, específicamente en la región de Kaffa, donde se encontraron los primeros cafetos (cafeto arábigo) alrededor del siglo XI, mientras que en el caso del amor[1] – me atrevería a decir que este fue primero, pero lo corroboramos -, siendo mucho las fuentes a través de ideologías, culturas, mitologías, corrientes, tales como: El budismo (se originó en la India hace 2.500 años), entre los siglos V y VI a. C.; Judaísmo (en hebreo, conocido como ahavá), su origen (aprox. 2000-1800 a.C.); el Islam, en el siglo VII d.C.; mientras que el Catolicismo en el siglo I d. C., luego el ganador resulta, ¡el AMOR!.

¿Y vínculos entre uno y otro?, por supuesto, es común tomarse un café en el hogar en compañía de su pareja, la familia, donde compartir mientras se toman ligeros sorbos, el plan del día, cómo va el trabajo, etc.

Ya en un bar o restaurante, en su interior o en la terraza, posiblemente amigos, parejas ante algún “síntoma” de afinidad, donde consolidar una amistad que inicia y porque no un romance, a partir de ese líquido oscuro, color café, pueda servir de vaso comunicante.

¿Qué café pedir? Comencemos, le muestro el siguiente menú:

o   El espresso. Es amargo, pero da energía. El primer sorbo puede resultar desagradable, pero cuando terminas la taza siempre quieres más. Y, por lo general, no hay tiempo para otra. El espresso es la vida.

o   El capuchino.  Al principio es amargo, luego dulce y ligero, pero en el fondo es la vida misma. Sin embargo, los momentos dulces y amargos son los mejores. Por cierto, siempre se puede comer solo la espuma y no beber, pero a casi nadie se le ocurre hacerlo. Al parecer, lo importante es la combinación. Se considera el enamoramiento.

o   El latte.  Espresso diluido con leche de esperanza y espuma (la misma espuma que hay en el capuchino), pero no lleva canela, no tiene esa acidez que permite saborear el momento. Representa los sueños.

o   Moka. Es café con chocolate caliente. Es denso y viscoso. Lleva leche, pero además dulzura, que no se encuentra en el espresso, no apreciable de inmediato. El moka es señal de melancolía.

o   El Irish coffee o café a la irlandesa. Se caracteriza por la presencia de alcohol (abrazador); se puede mezclar y entonces casi no se nota si el café está bien preparado. Representa la pasión.

o   El ristretto. Es más denso, aromático, menos amargo y tiene un sabor más intenso y dulce que un espresso convencional. Es cuando toda la vida se reduce a un sorbo. Bebes, pides la cuenta y te vas. Normalmente es así. El ristretto es la muerte.

¿Y el amor? ¿El amor verdadero?

El amor verdadero es el café que preparas en casa por la mañana. Recién molido, preferiblemente a mano. Con canela, nuez moscada y cardamomo. El café al que hay que estar pendiente para que no se escape (al igual que el amor), porque si no, el sabor se estropea irremediablemente.

El café que se sirve en la vieja taza favorita y se bebe saboreando cada sorbo, cada día. Disfrutando de cada sorbo. Por cierto, ¿ya se tomó su café de hoy? Lo invito.






[1] En español, la palabra amor (del latín, amor, -ōris) abarca una gran cantidad de sentimientos diferentes, desde el deseo pasional y de intimidad del amor romántico hasta la proximidad emocional asexual del amor familiar y el amor platónico.

lunes, 30 de marzo de 2026

Un rol ...VIP

En la historia de las historietas, “muñequitos”, pasquines, usualmente los personajes suelen transmitir, representar con su rol, valores e inclusive antivalores; el bueno, el malo, los que inician con una conducta “mala” y pasan a ser “buenos”, evidenciando con su comportamiento situaciones que mayormente pueden reflejarse en los menores y de ser posible con la interpretación de los padres e inclusive los consejos, mensajes, que transmiten.

Uno de los personajes que siempre me ha llamado la atención es el de Pepe Grillo, nombre bastante común, familiar (dónde no hay un Pepe o Pepito) y el apellido que refleja lo que es un bello grillito, insecto que suele representa un indicador de protección activa del hogar, ya que promueven una energía positiva que fluye libremente en el ambiente.

Además, su sonido se vincula con el equilibrio y la serenidad, elementos esenciales para un entorno armónico. Nota: ¿es por ello que habrá sido seleccionado dicho personaje?

“Pepito grillo”[1] es un personaje[2] al cual solemos consultar cuando necesitamos consejo, ayuda o simplemente una buena dosis de sentido común, con la que solemos rebotar ideas y que no tiene miedo de cuestionar lo que decimos e incluso de decir que es incorrecto, inclusive disentir y cuestionar las líneas tradicionales de pensamiento que nadie se cuestiona porque siempre han sido así, algo así como un coach moderno, entiéndase “Persona que asesora a otra para impulsar su desarrollo profesional y personal”.

El coach suele lleva a cabo – mediante el coaching - un proceso de acompañamiento personalizado y reflexivo donde ayuda a una persona o grupo (coachee) a maximizar su potencial, alcanzar metas específicas y mejorar su rendimiento personal o profesional; se apoya en la escucha activa, el cuestionamiento y la confianza, permitiendo que la persona o grupo encuentre sus propias respuestas.

Mmmm… por lo visto, pensándolo bien, los padres de familia, tutores, solemos ser coach, también los profesores, para lo cual se requieren diversas acciones que produzcan cambios a corto y mediano plazo en nuestros hijos, alumnos, por ejemplo:

o   Cuestionar las verdades establecidas y los “siempre se ha hecho así”

o   Atreverse a “volar”, a pensar de forma atrevida y sin restricciones… encontrando posibilidades incluso donde parece no haberlas

o   Pensar a largo plazo, y valorar el impacto de decisiones que a corto plazo puedan resultar interesantes.

¿Y si mezclamos a un coach /padre/profesor disfrazado de Pepe Grillo, qué podríamos hacer?

§  Actuar como guía, conciencia, como la voz de la razón y el sentido común ante las decisiones ingenuas o peligrosas, evitando que caigan en trampas de “villanos”.

§  Representar la moralidad y la sabiduría necesaria para madurar, sirviendo de contrapeso a la inexperiencia de niños y jóvenes.

§  Fomentar el autoconocimiento, la motivación, la productividad y la toma de decisiones, permitiendo a que las personas de su entorno desarrollen habilidades para superar obstáculos por sí mismo.

¿Se apunta usted a cumplir con este rol-VIP [3] de NO emitir un sonido agudo y rítmico conocido como estridulación (o comúnmente, “cri-cri” o chirrido), que producen los grillos machos, sino con mensajes claros, precisos, comportamiento conductual que promuevan los mejores valores? Piénselo.




[1] Pepito Grillo, también conocido como Pepe Grillo o José Grillo, es la versión de Disney del Grillo parlante, un personaje de ficción creado por el escritor italiano Carlo Collodi para su libro infantil de 1883, Las aventuras de Pinocho, que Disney adaptó en la película de animación Pinocho de 1940.

[2] Pepito Grillo es el personaje encargado por el Hada Azul de actuar como la conciencia oficial y guía moral de Pinocho. Su rol principal es aconsejar al niño de madera para distinguir el bien del mal, protegerlo de las tentaciones y ayudarlo a tomar decisiones sensatas para convertirse en un niño de verdad.

[3] VIP: Very important person / persona muy importante.



lunes, 23 de marzo de 2026

Estropicio


En la vida solemos encontrarnos con palabras cuya procedencia son las que emiten nuestros padres usando vocales y consonantes desde el gugú, dadada… como respuestas a los bebes recién nacidos que balbucean - ¿Qué pensaran en ese momento los pequeñines?, ¿por que me responde así?, ¿será tonto?, peor aún cuando sorpresivamente se escucha un pappppáaa, el padre “derretido”, la madre sonriente, y el bebé asoma una sonrisa inigualable catalogada como la primera sonrisa social.

Se irá fortaleciendo el bagaje cultural - conjunto de conocimientos, experiencias, habilidades, actitudes y valores que una persona adquiere de su entorno y cultura de origen - de niños y niñas en la medida que transita por los diferentes subniveles de educación, donde se mezclan el lenguaje cotidiano y el llamado académico.

El primero (cotidiano) suele ser menos denso, requiriendo una menor demanda cognitiva de comprensión sobre todo en la infancia, el segundo (académico) su código es más restrictivo y elaborado, que en la medida que avanza – de grado a grado, el lenguaje escrito de los textos escolares incrementa su nivel de densidad, complejidad y abstracción, especialmente el de aquellos de naturaleza informativa.

Vocabulario que se hace cada vez más complejo y con una estructura sintáctica y semántica singular, siendo necesario para su asimilación por parte del alumnado, tener múltiples encuentros con las palabras de este lenguaje nuevo para, gradualmente, comprenderlas e ir desarrollando la habilidad de inferir dentro del contexto semántico del texto el significado de las que desconoce.

Gradualmente esas palabras “raras”, procedentes del lenguaje académico nuevo, podrán pasar al plano de “amigable” en la medida que conozcamos su significado y más cuando se vinculan o relacionan con imágenes, que podrán ser reforzadas con actividades lúdicas, e inclusive con ejercicios asincrónicos para que padres, madres y tutores con el empleo de recursos digitales puedan reforzar posteriormente en el hogar.

En lo personal como académico, docente, muchas de las palabras aprendidas vinieron consolidándose desde mi paso por el nivel básico o secundaria, y posteriormente con el estudio de la carrera (átomos, moléculas, ácido desoxirribonucleico (ADN), etc.) lo que me hacían un experto al menos en el vocabulario técnico.

Ya dedicarme a escribir artículos siempre en el campo de la Educación, a lo que sumo textos electrónicos (e-book) en el campo de valores, con anécdotas personales, que, por supuesto ha implicado estudiar, investigar en aras de una mejor ortografía (abuso de los que, entre otros), encontrar palabras nuevas – raras, que cuando somos adultos el insumo procede más del vocabulario cotidiano.

Y aquí justamente es el momento que “entre” la palabra del nombre de este artículo: Estropicio (¿?,¿?,¿? ...), recurro a mi amigo el diccionario y encuentro «Destrozo, rotura estrepitosa, por lo común impremeditada, de cosas por lo general frágiles»; «Trastorno ruidoso de escasas consecuencias»; «Desorden no premeditado y estrepitoso».

La palabra la escuché en un programa de televisión, serial, con la presencia de una familia disfuncional, donde se reflejaban los problemas sociales, la combinación de valores y antivalores, etc.

Palabra que podrá ponerse de “moda” o no, que pueda tener su impacto en la sociedad como nueva al ser poco conocida, utilizados por uno u otros sin utilizarla como recurso de “distinción social”, pero por lo visto los bebes desde pequeño cuando necesitan ser lactados y no se satisfacen forman su propio estropicio.

lunes, 16 de marzo de 2026

¿Por dónde te agarro?

Sentarse a esperar a alguien cuando esta no resulta puntual, suele incomodar, miras el reloj, si entró algún mensaje, en fin, genera estrés, impaciencia…, que como recurso suelo utilizar el desviar la atención de la espera, ocupándome en otra cosa, por ejemplo: fijarme en los que transitan, es decir los transeúntes.

Tratando de visualizar – más allá de los rasgos comunes producto de la genética, implicando familiaridad – hechos que me llamen la atención: vestuario (que a veces resultan contradictorios acorde a la estación verano, otoño e invierno) unos muy friolentos otros muy calurosos; féminas cuyos cabellos superan los colores primarios y también mezclados (secundarios): rojo, amarillo, azul, rojo, verde, azul, morado, naranja.

¿Qué más? Algo que tal vez, no resulta significativo, pero si distinguible en una pareja: ¿por dónde te agarro?, cuyos sinónimos suelen ser: coger, sujetar, atrapar, enganchar, aprisionar, entre otros. ¿Atrapar? Mmmm… algo así como te aguanto duro la mano y no te suelto; ¿enganchar, como si fuese la locomotora que arrastra un vagón?; ¿sujetar?, se me ocurre cuando una persona de determinada edad, digamos un niño travieso, o bien cuando una persona mayor es sostenida; ¿aprisionar?, ya cuando le aprieto la mano un poco más fuerte, para evitar que toque o rompa algo…

Pero si usted toma a su pareja, se agarran de la mano (¡qué bonito!, ¿romántico?), caminando a la par uno del otro, algo así como demostrando la equidad de género, sin importar la edad, ¿y acaso como una especie de propiedad compartida? «Tú eres mía y yo tuyo (¡qué bonito!)».

¿Por qué lo hacemos, porque lo hemos aprendido de generaciones anteriores?, por supuesto, tal es así que tomarse de la mano como gesto social tiene raíces muy antiguas, con representaciones que datan de la Antigüedad Clásica (siglos V a.C.) en Grecia, donde se llamaba dexiosis ("tomar la mano derecha"), simbolizando acuerdo, paz, fidelidad y unión, para la representación de pactos, matrimonios y amistad, e inclusive para mostrar que no se portaban armas (¡!) y además desde la Edad Antigua (siglos IX a.C.) y la Edad Media para sellar acuerdos; hago un alto, lean otra vez, por favor… acuerdo, unión,… y sobre todo sin portar armas.

La situación resulta más compleja cuando la pareja camina a la par, pero en esta ocasión es el hombre que pasa su brazo sobre el hombro de la dama como señal de amor, dominio (recuerden… ¡esto es mío!), amistad (si es en tono juguetón o de apoyo) ¿juguetón?[1] – ¿sostener de 3.4 a 4.3 kg, equivalente a 7.48 a 9.46 libras? – y que mientras más se camina, pareciera ser que el peso aumenta; ¿comodidad?, que la utilices a ella ¿cómo bastón?

Por supuesto la interpretación dependerá del contexto, el tipo de toque (lento, firme, etc.) y la reacción de ella, pudiendo ser una señal de que se siente cómoda y lista para una mayor intimidad. (¡qué bonito!)

¿Y en el caso que la pareja sea dispareja en altura? Ella mayor que él…. Mmmm…, es sencillo, muy sencillo, no le pase el brazo por los hombros, hágalo por la cintura y se preguntará y ¿los sentimientos de lo que agarras? ¡Sencillamente a flor de piel, qué bonito!

Interrumpido por la amiga que esperaba, después de 19 años de haber trabajado junto, expresó “… Ernesto, ¡disculpas por la tardanza” !, “!… cuanto tiempo sin verte, años!”, ¿te puedo agarrar /abrazar?

[1] Un brazo humano pesa aproximadamente entre el 5% y el 6.5% del peso corporal total, lo que se traduce en unos 3.4 a 4.3 kg para una persona de 70 kg, aunque el peso varía mucho según la masa muscular, la densidad ósea y el tamaño general de la persona.

lunes, 9 de marzo de 2026

Los … números (romanos)

Difícilmente cuando niños y niñas bien a través de la lectura o audiovisuales como "Blancanieves", "La Bella Durmiente", "La Cenicienta", "La Sirenita" y "La princesa y el guisante", fábulas como "Las ranas pidiendo rey", y otros donde el elemento común lo eran príncipes, princesas, reyes y reinas que por lo “mágico” teniendo como fondo castillos, jardines, bailes majestuosos, carruajes tirados por caballos blancos, insumo suficiente para no excluir en nuestras mentes para cuando “fuéramos grandes”, tener al menos acceso a una princesa o príncipe y posteriormente ascender a reina o rey respectivamente, aunque fuese modesta y adaptable al entorno real, tangible.

¿Pero qué número romano me correspondería teniendo en cuenta la estirpe familiar, pero sin linaje, estirpe, alcurnia o abolengo y peor sin ser noble? No podemos omitir en la historia de personajes, por ejemplo, la reina Isabel II, Enrique VIII, y otros donde se empleaba el nombre y seguidamente un número romano, lo cual identificaba la existencia de antecesores con números romanos menores, de aquí la existencia de Isabel I y Enrique VII.

Números romanos, cuyo origen se remonta a la civilización etrusca en el siglo IX a.C., de la cual los romanos adoptaron su sistema de numeración empleando para ello símbolos como I, V, X, L, C, D y M, los cuales evolucionaron pasando a ser un sistema aditivo (sumando valores) incluyendo la sustracción, lo que facilitó la escritura de números como 4 (IV) o 9 (IX) y que suelen combinarse con letras, por ejemplo, el año actual 2025, se escribe numéricamente como MMXXV, en donde cada M representa mil unidades, cada X representa diez unidades y V representa 5 unidades más.

Números que tiene sus reglas:

o   Las cifras se leen de izquierda a derecha empezando por los símbolos con mayor valor, o conjunto de símbolos de mayor valor.

o   Un símbolo seguido de otro de igual o inferior valor, suma (p. ej., X·X·I = 10+10+1 = 21), mientras que, si está seguido de otro de mayor valor, ambos símbolos forman un conjunto en el cual debe restarse el valor del primero al valor del siguiente (p. ej., X·IX = 10+(10-1) = 19).

o   La unidad (I) y los números con base 10 (X, C y M) pueden repetirse hasta 3 veces consecutivas como sumandos.

o   Los números con base 5 (V, L y D), no pueden repetirse seguidos, ya que la suma de esos dos símbolos tiene representación con alguno de los símbolos anteriores.

o   La unidad y los símbolos de base 10 también pueden estar restando antes de un símbolo de mayor valor, pero con las siguientes normas:

o   Sólo pueden aparecer restando sobre los símbolos con base 5 y 10 de valor inmediatamente superior, pero no de otros con valores más altos (p. ej., 'IV', 'IX' o 'XC', pero no 'IL' ni 'IC' ni 'XM'). 

Donde todo lo anterior como un factor de aprendizaje como parte de una cultura general, me parece adecuado recordar, aunque por supuesto los posibles no lectores, lo serán los “odiadores numéricos”, entiéndase aquellos que no pueden ver a los números “ni en pintura” y se inclinan más a las ciencias sociales.

Hoy en día visualizamos la presencia de números romanos en

o   Numeración de capítulos en libros y documentos.

o   Horas en relojes.

o   Fechas importantes, como años en monumentos y películas.

o   Numeración de eventos deportivos o ediciones, como los Juegos Olímpicos.

o   Bases de datos y créditos: En plataformas como IMDb[1], se usan para diferenciar a personas con el mismo nombre, como el actor John Smith (I), John Smith (II), etc. Los números se asignan cronológicamente y no reflejan la popularidad.

o   Niveles de puestos laborales: En el ámbito profesional, los números romanos se utilizan a menudo para indicar el nivel de experiencia en un puesto, como en el caso de «Ingeniero I», «Ingeniero II», etc.

¿Y en mi caso? Por supuesto y que lejos del abolengo, - lo cual no me quita el sueño -, orgulloso de unos padres sin igual: trabajadores, modestos, honestos, muy claros de lo que se podía alcanzar, donde primaba la educación de sus hijos, la unidad como familia, la transmisión de los mejores valores.

Luego sería E… tico II o E…tito[2] II, ya que a mi padre le correspondería E…I a mucha honra! 



[1] IMDb significa Internet Movie Database, que en español es "Base de Datos de Películas de Internet".

[2] La diferencia principal es que "tito" es un sufijo diminutivo común en todo el mundo hispanohablante, mientras que "tico" es una alternativa más utilizada en países como Colombia, Cuba y Costa Rica.

lunes, 2 de marzo de 2026

¿Somos animales…?

Encerrar el título de este artículo entre signos de interrogación, nos conduce a una pregunta, a una interrogante, de haberlo hecho con signos de admiración (¡!) resultaría una afirmación, que, si va dirigido a las personas, resultaría realmente una ¿fea?, ¿desagradable?, ante una expresión ofensiva.

Los seres humanos a diferencia de los animales podrían ser puntuales y altamente controvertidas con el devenir de las investigaciones más recientes, digamos la capacidad de la palabra articulada, donde los segundos tienen su propio lenguaje mezclando el lenguaje corporal con algunos sonidos, pero lo que no pueden es articular palabra con significado diferencial, por lo menos a la luz de las herramientas que aporta el conocimiento actual.

Los seres humanos por el contrario articulamos palabras, frases, oraciones, párrafos, textos, conceptos e inclusive somos capaces de transmitirlos de generación en generación a través de la escritura, y con la revolución informática y de los medios, a través de cualquier soporte que permita perdurar en el tiempo.

Diferencia determinada en el caso de los humanos, dada algunas características anatómicas particulares como son la posición de la laringe y la existencia de una complejidad particular del cerebro humano que es lo que le permite la rápida articulación de conceptos en la palabra, donde se necesita abstracción, que en el caso de los animales se plantea que es mucho más limitada que los humanos.

Un tercer elemento de diferencia entre humanos y animales lo es la noción de futuro consciente, por ejemplo, un mono – aunque memoricen, por lo que conocen el pasado - cuando se va a dormir en la noche en la selva y se refugia en un árbol, lo hace ante un posible temor, por lo que necesita protegerse, pero no sabe que al otro día va a amanecer…; en el caso nuestro sabemos que al otro día amanecerá, en qué día y mes estamos, las tareas que debe realizar en lo personal y sus compromisos con la familia, la de sus hijos o nietos con la escuela.

Si bien los seres humanos somos considerados "animales de costumbres, de hábitos", no los permite nuestro cerebro que busca la eficiencia, utilizando rutinas y hábitos para ahorrar energía y reducir la necesidad de atención consciente en la vida diaria, pero además poseer la capacidad de cambio y el libre albedrío que nos permiten modificar estas costumbres cuando es necesario [1].

Hasta aquí todo bien, pero, ¿ser un therian[2]? - persona que siente una conexión profunda con un animal no humano, donde mezcla identidad, misterio y polémica -, ver toda la parafernalia en las redes, medios periodísticos, me recordó, fiestas de niños y niñas que suelen disfrazarse en cumpleaños, Halloween, etc., pero, ¡caerle atrás en medio de la calle a otros!...¿Qué puede estar en la cabeza de esos jóvenes, en esos momentos? Se plantea que ellos sienten algo así como una llamada del hábitat de su comunidad (theriotype o “teriotipo”); es cierto que hay modas, épocas, en que mientras no le hagan daño a nadie asustándolo, siendo un tanto pragmático, lo catalogo de aceptable.

Pero como siempre con un tips “educacional”, termino: “Chicos, aprovechen el tiempo, guarden el traje de animal – therian – y hagan cosas tan productivas como leer un libro (que de ser muy pequeño, reciban el apoyo de los padres), realicen actividades lúdicas, practiquen deportes, … dejen las redes un ratito….








[1] Estudios realizados confirman que tendemos a repetir patrones simples de comportamiento, como moverse entre un número limitado de lugares.[2] therian proviene del griego therion, que significa “bestia salvaje”.