lunes, 24 de agosto de 2026

La sonrisa en un…docente

Necesitamos sonreír más porque a todos nos gusta que nos sonrían, sonreír aumenta el bienestar, hasta aquí una verdad, diría que casi es una ley, pero… ¿es sencillo reírse?, ¿qué anatómicamente debe alinearse al mismo tiempo para lograrlo? Cerebro, 12 músculos faciales y la liberación de sustancias químicas como son las hormonas de felicidad como dopamina, serotonina y endorfinas[1].

Hormonas cuyas funciones son: Dopamina, llamada la hormona de la recompensa, la misma motiva y proporciona energía positiva; Serotonina, funciona como un antidepresivo natural, mejorando la paz mental y el estado de ánimo y la Endorfina que actúa como calmante natural del dolor, reduciendo la molestia física, donde todas ellas, se liberan en el torrente sanguíneo, lo que no solo hace que su cuerpo se relaje, sino que también actúa para disminuir la frecuencia cardíaca y la presión arterial y reduce el estrés, producto del cortisol (hormona).

12 músculos faciales que no siempre se mueven igual, sino que depende del tipo de sonrisa: la Genuina, auténtica o Duchenne[2]; la Fingida; la Ladeada; la Canina y la Sonrisa “Mona Lisa”, donde en todas está presente el músculo cigomático mayor; en unas se mueve el orbicular de los ojos (el músculo que rodea los ojos), se elevan las mejillas, tirando de la comisura de la boca, formándose arrugas en las esquinas de los ojos; en otras solo se mueve un lado de la boca, mostrando el labio superior, los dientes frontales y las encías; también encontramos  cuando los labios se mantienen juntos y estirados muy suavemente, sin mostrar los dientes.

¿Y los docentes cuáles utilizamos más? De principio como seres humanos TODAS, reímos, lloramos, sufrimos, tenemos miedo, nos enojamos, entristecemos, tenemos nuestros propios sentimientos, donde nuestra mente[3] responde ante una emoción.

¿Y en particular?, la de Bienvenida, que suele ser amplia y sincera al inicio de un curso o de una clase, lo que permite crear un ambiente seguro y de confianza; la de Apoyo, cuando el estudiante se equivoca, cuya idea es transmitir calma … “no te preocupes, inténtalo de nuevo"; la de la Complicidad, se evidencia cuando el docente y el estudiante comparten una broma, un tema divertido, donde añadimos “ingredientes” de respeto mutuo y en un momento oportuno; la Social, sobre todo para mantener la disciplina en el grupo de clase, o en reuniones con los padres de familia, donde la sonrisa debe mostrarse amable y afectivo, con algunos matices posibles de forzarla.

En esta última será necesario mover el cigomático mayor, tirar de la comisura de los labios hacia arriba y hacia afuera (hacia las orejas), sin faltar el estirar las comisuras de los labios de forma lateral, que nos proporciona una sonrisa cortés. Nota: Eso sí, mucha paciencia, porque: NO TODO ES COLOR DE ROSA.

Y por supuesto no puede faltar la sonrisa de la Felicidad Genuina, auténtica o Duchenne, que es involuntaria y sincera, ejemplo, cuando nuestros estudiantes se gradúan, cuando un estudiante que atendimos sistemáticamente ante problemas con sus padres, dado la ausencia de ellos, y lo “rescatamos” a no abandonar el aula y para mayor satisfacción logra resultados académicos excelentes.

 Es más, si desea - para evitar los momentos personales difíciles, críticos, trances, etc.-, y perfeccionar los mejores momentos, practique, sí practique para sentirse más alegre y feliz, y tendrá una verdadera razón para tener una gran sonrisa.

¿Listo, ya leyó este artículo? PRACTIQUE.






[1] Las endorfinas son analgésicos naturales, 100 por ciento producidos naturalmente por el propio cuerpo, sin los efectos negativos de los medicamentos. [2] Fue nombrada en honor al neurólogo francés Guillaume Duchenne, quien investigó la fisiología de las expresiones faciales en el siglo XIX.[3] La mente es el conjunto de capacidades cognitivas que engloban procesos como la percepción, el pensamiento, la conciencia, la memoria, imaginación, etc., algunas de las cuales son características del humano y otras son compartidas con otras formas de vida.

lunes, 17 de agosto de 2026

La importancia de llamarse…

Si concluyera tras los tres puntos suspensivos con la palabra Ernesto, para lectores de algunos años atrás, sabrían que me refiero a la obra de Oscar Wilde[1], nombre puesto por mi padre, aunque realmente me llamo Juan Ernesto, pero por controversias con mi madre quedó el que mi padre quería: Ernesto.

¿Importante el mío? No, un nombre que suele ser algo común, posiblemente mucho en cualquier guía telefónica – posiblemente extinguidas físicamente -, y si recurre a las redes, posiblemente encuentre miles, cientos de miles…, no sé; que, por supuesto podría acotarse poniendo mis apellidos, pero no viene al caso.

Pero sí debo de mencionar a un Ernesto, que pude conocer, el cual tenía la dualidad de científico y pedagogo en el campo de la Química, sus trabajos muy serios en el estudio derivados del petróleo – tal era así, que cualquier situación a nivel Nacional en ese campo, era OBLIGATORIO, ser consultado -, pero como docente, también había que “quitarse el sombrero”[2], por ejemplo: llegar a una laboratorio y decir “…ahí tienen en sus mesas, reactivos, la utilería correspondiente…necesito que investiguen con ello sobre…, eso sí tiene 90 minutos para presentar resultados y ser escuchados”. Nota: no había ninguna guía de trabajo, no había celular, ni internet, ni Gemini o ChatGPT.

Algo que si llamaba la atención era su sencillez, la empatía con la que actuaba, su coherencia entre lo que decía y hacía, pero además su forma simple de vestir, diría que hasta muy singular, única y era la siguiente: su gabacha o bata blanca de laboratorio, que no era tan limpia ya que en la misma se visualizaban manchas de reactivos u otros derivados, hecho que denotaba que para él, mostrar que era un apasionado de las ciencias y la investigación, era su prioridad, siendo su carta de presentación, lo demás quedaba a un lado.

Fui su discípulo – más que orgulloso -, pero lo sigo siendo, ya que hace breves momentos me acordé de él; iba a realizar unas compras, a pie, día en que llovía o no, por ello andaba con el paraguas acuesta, gorra, tenis cómodos, siendo el resto del vestuario algo informal; al pasar frente a un colegio de alto prestigio al cual había enviado mi CV, - mensajes de interés en colaborar, llamar por teléfono vía WhatsApp, etc.; cuya respuesta nunca llegó, ni para al menos, gracias por su interés-, al ver que salían docentes y estudiantes, como Lancelot[3], entré al centro, presenté mi documentación de quien era, y pedí hablar con un directivo académico.

Me atendió un académico – no a una instancia ejecutiva, pero me atendió muy gentilmente – le plantee mi interés de colaboración en varios proyectos (uno: capacitaciones al personal docente en temas como: “El planeamiento didáctico y los valores en el aula de clase”; dos: “El rol de las actividades lúdicas en la institución”; tres: “Perfeccionamiento del profesorado para el trabajo sincrónico y asincrónico”, etc.

Diría que simpáticamente – para no decir “trágame tierra” – mi facha (por la ropa), no había sido la más adecuada, no me había preparado para toda una parafernalia ligadas a los protocolos para una entrevista presencial (saco, corbata, …), aunque la justificación, no tan formal, había sido el portón entreabierto del centro escolar cuando pasé frente al mismo.

¿Me llamarán? Hasta el momento ningún correo, llamada, nada, ni siquiera algo así como «¡Válame Dios! ¿No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento,

y no lo podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza?[4]». ¿Acaso mi vestuario informal resultó ser mi “molino de viento” y no el interés por colaborar con una institución, mostrando mi capacidad de servir o aportar valores a la misma, sin importar mi nombre?



[1] Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde (1854-1900), conocido como Oscar Wilde, fue un escritor, poeta y dramaturgo británico de origen irlandés.Wilde es considerado uno de los dramaturgos más destacados del Londres victoriano tardío. Fue una celebridad de la época debido a su aguzado ingenio. Es autor de obras como “La importancia de llamarse Ernesto”, “El retrato de Dorian Gray”, “El fantasma de Canterville”, “El príncipe valiente” o “El gigante egoísta”;[2] Metáfora popular que significa admirar, respetar o reconocer el gran mérito de alguien por una acción, obra o actitud sobresaliente; [3] Figura legendaria de la caballería medieval, conocido principalmente como el Caballero del Lago, el más valiente de los Caballeros de la Mesa Redonda del Rey Arturo; [4] Frase de Sancho Panza a Don Quijote, donde el escudero va a socorrerlo, tras ser derribado por las aspas del molino.

lunes, 10 de agosto de 2026

Crónica de uno o más polizones

Nota: Omito el nombre de la persona – caso real - divulgado en el año 2006 en medios periodísticos, acecido en América del Sur (Argentina) y que provenía desde República Dominicana donde con solo 17 años se había metido de polizón en un barco en el que había resistido dos semanas sin comer ni beber agua y cuyo destino final era los Estados Unidos, lugar al que nunca pudo llegar, pero tampoco al serle negado su asilo en Argentina, por lo que fue devuelto a la tierra del Caribe.

Cuentan que el día de su retorno, su rostro andaba perdido, flotante –posiblemente bajo los efectos de un potente medicamento -, años después también en un periódico pequeño, de pueblo donde la tirada de ejemplares era muy baja, de su ciudad pueblerina, el mismo había sido asesinado a la salida de un bar.

Otros que vuelan a escondidas – polizón - en un tren de aterrizaje de un avión de manera decidida, firme y resuelta, sin hacer concesiones ni poner límites, a ultranza, y cuyo destino final y destino ha sido la muerte[1].

Las cifras pueden resultar escalofriantes, centrándonos solo, en el área del Caribe, caracterizada por la transnacionalización, esto es: por un modo de abolir fronteras que está dado por el tráfico de gente y que, más allá de su legalidad, funciona con eficacia desde hace décadas.

Cuba, por caso, tiene casi un 10% de su población en el exterior; Puerto Rico tiene más personas afuera (unos 5 millones) que adentro (3 millones 700 mil); Haití tiene emigrada tanto a su élite –que va a Francia o a Canadá– como a sus bases, que van a la Florida; y Jamaica repite el mismo esquema de Haití ya que las clases acomodadas van a Londres y las bajas, a Miami. ¿Siglo XX, XXI?

Otro ejemplo: Las condiciones propias de mi entorno, donde primaba la pobreza, por ende, la carencia de los recursos más básicos elementales, me generaba una cultura de indeterminaciones, a pesar del apoyo brindado por mis padres donde lo fundamental era garantizarnos al menos algún bocado que llevar a la boca.

Ni soñar el asistir a una escuela, ¿juguetes?, tampoco. A duras penas, un rincón donde dormir sobre una tabla cuyo colchón no era más que un conjunto de cartones, donde dormíamos tres hermanos, yo era el “mayor”, solo con 7 años.

¿Futuro? No conocía esa palabra, porque sencillamente no lo tenía y en el mejor de los casos, el presente: trabajar la tierra, junto a mi padre; ¿algún rayo de luz? Si, las historias que nos contaba mi madre (semianalfabeta), de haber escuchado que, en otros lugares lejos, donde el mar o la montaña nos separaba, algo así como una frontera, donde se decía que allí los niños y niñas podían jugar, estudiar, pintar, hasta bailar…, donde los colores eran brillantes, mientras que en mi mundo primaban los colores oscuros, opacos…

¿La solución?, lo que mis padres me ocultaban, con o sin mayoría de edad (nunca supe lo que ello significaba) era sencillamente (que realmente no lo era) emigrar, convertirme en un polizón, introducirme clandestinamente en un medio de transporte (barco, avión, tren o vehículo) sin el consentimiento del capitán, transportista o dueño, viajando gratis, huyendo de mi situación anti futuro.

Estos 5 párrafos anteriores a partir de … otro ejemplo ¿es real, es ficción?, ¿a qué siglo pertenece?, región geográfica?

Por lo visto una situación compleja, por siglos, y por supuesto lo más molesto es su continuidad, irreparable, ¿causantes? Diversos, ¿solución? Erradicación de la pobreza, ¿cómo?: entre tanto, cito uno: acceso a la Educación, donde posiblemente poco a poco se reduzcan los polizones.





[1] El cuerpo de un presunto polizón que se cree cayó del tren de aterrizaje de un avión que volaba al aeropuerto de Heathrow fue hallado en un jardín del Londres el domingo; Se cree que el cuerpo perteneció a un hombre que cayó de un vuelo de Kenia Airways que hacía el trayecto desde Nairobi hasta la capital británica, dijo la policía. Tomado de BBC News Mundo julio 2019.

lunes, 3 de agosto de 2026

¡No aguanto más!

Hoy me he levantado, tal vez lo tradicional, ir al baño, lavarme la cara, visualizar ante el espejo el poco cabello que me queda, este algo desordenado, canas que cubren lo que una vez fue negro, una rala barba que denota algo parecido - como “el blanco, le gana al negro”-, y bolsas debajo de los ojos el envejecimiento natural, la genética, y la retención de líquidos.

Es cierto que vernos todos los días como hábito ante un espejo, ello constituye un acto físico y mental donde el reflejo además de mostrarnos la apariencia externa (descrita hace un instante), la mente evalúa, acepta o critica esa imagen.

¿Será un rostro cuyo envejecimiento fue “acelerado”, por el estrés constante de ser docente durante más de cuatro décadas?, ¿“vigilar” al despertador, antes que el te despertase a ti?, ¿mal dormir pensando con intervalos insomnio de mantenimiento si la clase que había preparado la noche anterior hasta bien tarde, resultaría bien recibida por mis discípulos?

Tras cepillarme los dientes, enjuagarme la boca, respiro hondo, suspiro, me seco la cara, aunque antes de desayunar debo pasar por la computadora para apreciar que tengo en el buzón y refugiarme en ella, ante un escenario diferente, que ya no es el aula de clase, pero si “hablar de Educación”.

Haber abandonado el aula presencialmente, lo determinó mi salud, que un día se quebró producto de tratar que todo saliese a la perfección, todo, sus estudiantes entrar a clase con puntualidad, que estos prestasen atención, participaran…, pero ese día no fue así, sintió que el aire no llegaba a sus pulmones, sus manos comenzaron a temblar y las letras en la pizarra se volvieron borrosas, breves segundos, no tuve otro remedio que pedir disculpas y retirarme de forma silenciosa.

Me dirigí a la facultad de medicina de la misma institución donde trabajaba, localicé a una amiga doctora, midió signos vitales, etc. Y me comentó de forma enfática: “¡sé cómo eres, sabes que, necesitas descansar, estás quemado[1]!

Entendí en ese instante que el rol de Don Quijote, luchando contra los “molinos de viento”, entiéndase estudiantes, disciplina, la perfección en todo, había excedido mis límites; necesitaba “separar” mi identidad como persona de su rol como educador, ya no era el mismo profesor que pretendía salvar el mundo a costa de mi propia salud.

Era hora de descansar, - en contra de mi voluntad-, y “no morir con las botas puestas[2]”, para lo cual tomé la decisión de jubilarme, la cual no fue fácil, pero necesitaba volver a respirar con tranquilidad, considerando que no estaba abandonando mi vocación, sino salvando mi vida.

Al terminar de bañarme, siento la piel más fresca después de un sueño reparador, “presiento” que las bolsas debajo de los ojos, están menos inflamadas; me visto, vamos al desayuno, huevo cocido y un poco de yogurt natural sin azúcar, sin que puedan faltar mis galletas de maíz horneadas (nada que contenga harina de trigo, nada) …; les dejo, otras tareas pendientes: echar aguas a las plantas, lectura del periódico y por concluir este artículo que leerá, tan pronto lo termine.



[1] Se hace alusión al Síndrome de burnout o del "trabajador quemado", que constituye un estado de agotamiento físico, mental y emocional causado por el estrés crónico en el trabajo, cuyos tres pilares principales son el cansancio emocional, la despersonalización y la baja realización personal [2] Cita o frase que proviene del Siglo XIX por los soldados que preferían caer en combate o en servicio activo, listos para la acción.

lunes, 27 de julio de 2026

El órgano 47

La puerta se abrió, sus pasos un tanto pesados, tratando de no arrastrarlos, su rostro mostraba desconcierto, pero también con una mezcla de alegría, buscaba las paredes para sostenerse, ¿su meta?, llegar a la sala, ver, ver, mirar, su sillón, los cuadros, la pecera y sus seis pececitos, los cuales “mágicamente” se aglutinaron para recibirlo a él, ausente por más 5 meses (exactamente 151 días); se detuvo a la altura de la mesa del comedor, colocando las manos sobre la misma, tal vez con un poco de incertidumbre, respiró hondo…llegó.

Pero también regresó para nosotros, para los familiares, para sus hijos, para su esposa…; sin menospreciar la despedida del equipo médico que lo mantuvo atento, técnicos especialistas, sosteniendo múltiples cables que salían de todo tu cuerpo (brazos, corazón), equipos cuyos bips (electrocardiogramas, ecocardiograma, angiografía coronaria, ecografía intravascular, ergometría…), mostraban constantemente el comportamiento de los órganos vitales.

Lo que no restaba por parte de él, tratar de mantener un estado de ánimo un tanto conservador, optimista en unos casos, lo cual demostraba caminando con pasos cortos por el pasillo, con el propósito de fortalecer los músculos de las piernas, tras largas jornadas de inmovilidad, pero que al escuchar la música proveniente del celular de una de las enfermeras de procedencia latina (padre norteamericano y madre colombiana), todos bailaban, todos…; ánimo, que no era así siempre.

La probabilidad de un nuevo corazón – el suyo funcionaba al 25 % -, donde 1 de cada 35,000 personas (USA) registradas lograban convertirse en donante de corazón, cuando aproximadamente entre 3,300 y 4,000 personas estaban a la espera de recibir uno[1], cuyos tiempos de espera variaban desde meses hasta años.

No todo resultaba tan sencillo, ya que los requisitos eran estrictos en cuanto a factores de compatibilidad (entiéndase prevenir su rechazo), por ejemplo, donde el donante y receptor han de ser compatibles, que el tamaño del corazón del donante tenga un tamaño, peso y estructura similares a los del receptor para que funcione correctamente en la cavidad torácica, entre otros, la espera parecía interminable, pero llegó el día.

Entró al salón – la operación durarías entre 6 y 8 horas -, por supuesto horas que se hicieron días, interminables, siempre con la duda de interrumpir para ver su estado, el resultado…; tal vez era necesario “¿desviar la atención?”, lo hice: ¿el receptor conoce la identidad del donante, donde vive, sus familiares? No, fue la respuesta, sencillamente se mantiene en el anonimato estricto por razones éticas, legales y psicológicas, preservando el carácter altruista, voluntario y desinteresado de la donación.

¿Y qué es lo único que se sabe del donante?, pregunté, cuya respuesta fue la siguiente, “A los órganos donados se les asigna un número de código único (y no el nombre del donante) por seguridad, anonimato médico y trazabilidad…”.

Cuando menos lo esperábamos llegó el mensaje: “…¡¡¡salió bien!!!!, nos abrazábamos virtualmente…hay días que son muy buenos, este era uno de ellos; quedaba el tiempo de espera en cuanto al posible rechazo del órgano, biopsias sistemáticas, todo bien, todo.

Esperábamos el alta médica, no solo nosotros, recuerden al equipo médico, donde este último al acompañarlo (ese día), le invitaron a tocar la campanita de la Victoria[2], por mi parte hubiese tocado Vox Patris (Voz del Padre), con 55 toneladas de peso y diseñada para la Basílica del Divino Padre Eterno en Trindade, Goiás, en Brasil.

Ya en casa será necesario extremar la higiene, evitar infecciones, seguir una dieta cardiosaludable y cumplir estrictamente con el control médico, estoy convencido que todos estaremos al tanto que lo cumplas, “los virtuales y los físicos”, un vez que estés al 100,volveremos a echar nuestras partiditas de dominó, aunque sean virtuales.






[1] Para ser candidato, los pacientes requieren una evaluación exhaustiva a través de centros médicos especializados. La asignación de órganos está coordinada por la Red Unida para Compartir Órganos (UNOS, por sus siglas en inglés).[2] Los pacientes la hacen sonar para celebrar la finalización de un ciclo de tratamientos, una cirugía importante o el alta médica.

lunes, 20 de julio de 2026

¿-29 minutos?

Multiplicar 29 minutos por 60 nos daría 1740 segundos por una simple regla de tres, sin embargo, si divido 29 minutos entre 60 (1 hora tiene 60 minutos) esto daría 0.483 horas – siempre con mi regla de tres[1]. Hasta aquí he mencionado tres cantidades: 29, 1740 y 0.483, con sus unidades respectivas minutos, segundos y horas, que de eliminar estas últimas colocándolas en orden descendente sería 1740, 29 y 0.483.

Cantidades que numéricamente son relativas cuando las mismas corresponden a un estudiante que suele ser excesivamente impuntual a la hora de entrar a su clase, parecerá que 1740 le parecerá mucho, una cantidad “grande” comparada con las antes mencionada, pero sí ¡TODAS SON EQUIVALENTES”, 1740 segundos = 29 minutos = 0.483 horas!

Luego, considerando su libre albedrío por parte del joven irresponsable, sí irresponsable, me atrevo a asegurar que evidencia rasgos de inmadurez con su slogan de “¿para qué apurarme?”, el cual no ha tenido en cuenta que el docente hace 29 minutos comenzó su clase, aunque físicamente estuvo 15 minutos antes en el salón de clase, preparando condiciones, pero que también sábado y domingo de la semana anterior, la utilizó para preparar su clase.

Docente que, al visualizar su reloj, siendo “la hora cero”, para iniciar su clase cerraba la puerta con toda la autoridad del mundo, (¿acaso no se requiere que le respeten sus correctas decisiones?); ¿acaso se interrumpe a un cirujano en plena operación?, ¿a una persona que su profesión es limpiar cristales en rascacielos?, ¿a un bombero en pleno rescate de una víctima?...

Regreso a los números, sí, la clase de marras, su duración es de 100 minutos, con 5 minutos de receso, donde ya se han perdido (100- 29) = 71 minutos que quedan supuestamente por aprender para aplicar, sin restarle los correspondientes a la interrupción, buscar donde sentarse, indagar por ¿dónde van?, abrir el cuaderno, no perdón, primero ver el celular…, digamos unos ¿2 minutos? (resto 71-2- 5[del receso] =64).

Transcurre el tiempo, concluye la clase – por cierto - de matemática, los estudiantes se retiran de forma pausada, disciplinada, respetuosa, excepto (siempre habrá un pero…,) el joven que había llegado tarde, y que aspiraba a ser el primero en salir de forma abruptamente, atropellando a todo aquel que se interpusiera.

“¿Me permite?, le expresé…?”, “hoy usted estuvo en mi clase el 64 % del tiempo que correspondía, no pudo realizar la exposición que le correspondía en nombre de su equipo, al incorporarse tarde, afectando su evaluación y la del resto de sus compañeros”.

Continué, “¿Sabe quién fue Benjamín Franklin?, No, respondió…; Le orienté que hiciese uso de su celular y le preguntara ChatGPT o Gemini[2], que lo buscase y en particular frases del polímata, científico e inventor estadounidense, así como las referidas a Tiempo y Productividad, encontrando las siguientes:

o   El tiempo perdido nunca se vuelve a encontrar.

o   Si dejas algo para mañana, el mañana lo dejará para pasado mañana.

o   El tiempo es oro.

“¿Te ves reflejado en alguna de ellas?, le comenté…”. Pasaron tal vez un par de minutos, su rostro se inclinó, miraba al suelo, ojos semicerrados, se evidenciaba una ligera tensión en las cejas y comisuras de los labios, pensativo, todo ello en señal de reflexión profunda…

Profesor, no vuelve a suceder, disculpe…. Nota: el joven modificó su conducta para bien, no sacó nota máxima ese semestre; tengo entendido que años después se graduó con altas calificaciones, aunque no con cien puntos, supongo que la culpa resultó de los -29 minutos.

 




[1] La regla de tres es un método matemático que permite resolver problemas de proporcionalidad. Sirve para calcular un valor desconocido (llamado incógnita) conociendo otros tres valores que guardan una relación entre sí. La más común es la regla de tres simple directa.

[2] ChatGPT (desarrollado por OpenAI) y Gemini (de Google) son los dos modelos de inteligencia artificial conversacional más avanzados y populares del mundo.

lunes, 13 de julio de 2026

Abrazos… un mundo carente.

Leer, escuchar, observar la problemática internacional actual en cuanto a conflictos, posiblemente no quede continente (Asia, África, América del Norte, América del Sur, Antártida, Europa y Oceanía)[1], alguno que sea la excepción, discrepancias que pareciera ser que en cualquier momento desaparecemos de la Tierra.

No hace mucho visitaba un centro religioso, donde se desarrollaba una misa (la primera del año) donde asistían 12000 devotos, que acompañados por cantos religiosos levantaban sus manos, cantaban, cerraban sus ojos, se encomendaban al señor, otros a una solicitud del pastor (conductor de la actividad), solicitaba que aquellos que por primera vez querían obtener el perdón, la purificación y la liberación del poder del pecado a través de la fe, el arrepentimiento sincero y la obra expiatoria de Jesucristo, se dirigieran a un salón donde se levantaron aproximadamente unas 200 personas.

Otro hecho que acaeció en el teatro, fue que las personas cercanas a uno, se abrazaran situación tan agradable donde personas desconocidas (sin distinción social), se acercaban ofreciéndote sus manos para que estas fuesen estrechadas, a la par de una sonrisa de agradecimiento, aunque fuese por un momento que catalogaría como mágico.

El abrazo es un gesto físico de afecto, saludo o consuelo, fortaleciéndose la conexión emocional y la salud mental, a la vez una forma de apoyo que aumenta la seguridad y el bienestar emocional, donde científicamente se ha demostrado la liberación de oxitocina, dopamina y serotonina, reduciendo el estrés (cortisol).

Si el abrazo ha de ser la fórmula para hacer que el mundo sea más racional, compatible entre los seres humanos apoyándonos en documentos tan importantes como la Biblia, la cual recoge relacionado con los abrazos:

o   El abrazo de Dios (Amor y Protección): Se retrata como un refugio seguro, similar a ser cubierto por plumas o llevado en el regazo (Salmo 91:4, Isaías 40:11).

o   El abrazo del perdón (Lucas 15:20): La parábola del hijo pródigo muestra que el abrazo de Dios es restaurador, sin cuestionamientos, sanando heridas emocionales y eliminando la culpa.

o   El abrazo de la reconciliación (Génesis 45:14-15): José abrazando a sus hermanos muestra el poder del abrazo para sellar el perdón y la restauración de relaciones.

o   El abrazo fraterno (Romanos 16:16): La Biblia fomenta la comunión a través del "beso santo" o abrazos que demuestran el amor fraternal y la unidad.

o   El abrazo en la pareja (Cantares 2:6): Representa el afecto profundo y la calidez en el matrimonio.

Abrazos que proporcionan amor, protección, perdón, reconciliación, fraternidad, unidad, afecto… abrazo que en su definición “… es un gesto físico de afecto”, de lo cual se infiere que ha de ser presencial, donde en esta última parte difiero o mejor diría ¿por qué no rectificar la definición siendo esta: “… es un gesto físico y virtual de afecto”.

Los mismos problemas sociales, económicos actuales han provocado que millones de personas emigren hoy en día, donde no siempre han de ser recibidos con abrazos, ¿y esta situación no sería una oportunidad valiosísima, para aquellos que no tenemos al lado, virtualmente lo sintamos?

Si estás de acuerdo conmigo, hazlo en este momento, a los que te rodean presencialmente, aunque sean compañeros de trabajo, amigos, y en el caso de los “virtuales” en tu receso envíale correos, mensajes y que al final adiciones. “… un abrazo inmenso”.



[1] Aunque el número puede variar a cinco o seis dependiendo de si se unen Europa y Asia (Eurasia) y/o las Américas.