La palabra perfil – entiéndase “Conjunto de rasgos que caracterizan a una persona o cosa” - la fui aprendiendo en la medida de capacitaciones recibidas, trabajos realizados vinculados a la academia en varias etapas de mi vida laboral, hoy en día posiblemente muy popular empleado en las redes sociales a través de los curriculum vitae (CV) u hoja de vida, de personas que solicitan empleos y por supuesto siendo dirigido mayormente a las personas encargadas, sobre todo Recursos Humanos (RRHH).
Que de dicho párrafo extraigo dos: 1. Perfil (es) y
redes; hay redes – diría que un poquitico más formales -, se suele escribir el
perfil para aquellos que desean indagar, curiosear ante la solicitud de un
empleo como tal, perfil que obviamente lo plasma la persona interesada y que de
ser solicitada como candidato (a) o bien comparte su CV, o lo lleva a la
entrevista y 2. Redes que como su nombre lo indica en el caso de las sociales,
no son más que plataformas digitales que permiten a usuarios y empresas conectarse,
comunicarse, compartir contenidos (texto, imágenes, videos) e interactuar en
tiempo real.
Hasta aquí nada nuevo que analizar y que sencillamente
conocemos e inclusive somos partícipes diarios del uso de las mismas, y sí por
supuesto un archienemigo de que los adolescentes, jóvenes y no tan jóvenes
(hijos, nietos) rijan su conducta tras la pantalla del móvil y ante la anuencia,
consentimiento, permiso, aprobación o conformidad equivocada de los padres, un
ejemplo: a la hora de la cena, nadie se mira, todos con un celular en la mano y
la otra con un cubierto, si fuese el caso.
Sin embargo, más allá de lo consabido, me dirijo a la
relación perfil-red, pero buscando la acepción de red (de pescar) siendo estas
“herramientas de hilo tejido con flotadores y plomos, esenciales para la
captura de peces, unas artesanales, como el trasmallo o la red de enmalle o
agalleras”, lo cual me permite establecer una analogía, dónde los humanos
solemos quedar “enredados”, ante personas inescrupulosas de perfiles FALSOS.
Mencionar un perfil bajo esa modalidad implica utilizar
una identidad ficticia o suplanta a otra persona, empresa u organización para
engañar, cometer estafas, acosar o difundir información falsa… me detengo acá y
para muestra un desagradable botón…
Persona 1. Este profesor me llama mucho la atención en
clase, ha sido reiterativo en cuanto a mis ausencias a clase, no cumplir con la
entrega de la tarea y me lo quiero quitar de arriba.
Persona 2. Hagamos algo creemos un perfil falso,
acusando al teacher de acoso, hacer evaluaciones de contenidos que no imparte
en clases, no siendo ejemplo además ya que llega siempre tarde a clases y para
colmo tiene prioridades con otros estudiantes…
Persona 1. Perfecto.
El docente en cuestión, recibe un correo electrónico,
así como un mensaje vía WhatsApp, donde en uno u otro, resulta reiterativo que
se presente a la dirección para ventilar una situación muy grave en su
desempeño con estudiantes de su clase, a lo que se suman quejas de los padres
de familia…
Por lo visto ante situaciones de ese tipo, ello constituye una alerta a los propios docentes, padres de familia, estudiantes, del manejo inadecuado de las redes que, bajo una sarta de mentiras, pseudo verdades, nos conllevan a la duda, a la incertidumbre, pero más a la injusticia cuando el soporte o base de la información es insostenible.
No queda de otra que cortar los hilos de la malla de
la red, siguiendo una línea recta, usando “tijeras afiladas”, asegurando que el
corte sea uniforme, donde esa herramienta manual se base en la verdad, en la
sinceridad, honestidad, en la transparencia, en la comunicación confiable y
efectiva.











