Queda claro que la vida, el entorno, las circunstancias,
puede cambiar de un día para otro, ¿24 horas?, inclusive quizás un segundo: un
viaje, una nueva oferta de trabajo, un trabajo que culmina intempestivamente
bien por razones ajenas a tu voluntad, o por decisión propia vinculada a la
familia y que lo que tenías previsto realizar ya no tiene sentido, hecho que en
principio puede generar en la persona afectada un vacío lógico o nuevas
expectativas ante puertas que se cierran y nuevas que se abren.
¿Y qué hago en este momento, cuando ayer a esta misma hora,
estaba haciendo…? Considero que “el mundo” no se viene abajo, valorando y
pensando con sensatez y si tiene apoyo familiar mucho mejor, las posibles
opciones en función de su desempeño profesional, perfil, el cual puede ser un
punto de partida o no (esto último en el caso que la situación de encontrar
empleo sea compleja) no importando si comienza de cero, lo adecuado es empezar.
¿Presentaba usted experiencias administrativas, con
responsabilidades medias o altas las cuáles llegó a alcanzar cómo mérito y para
ello fue ascendido?; ¿sería para usted un problema cuando ocupó en su momento el
rol de empleado, volverlo a retomar? Piense que en este momento su visión y
experiencia es mucho más amplia, ya que progresó de empleado a autoridad y con esta
última responsabilidad anexó el comportamiento laboral del personal bajo su
mando.
Si es el caso que una “nueva puerta se abrió” vinculado a
sus competencias laborales, no aprecio mucha diferencia con relación a la
reflexión del párrafo anterior, ya que usted “arrastra” un conjunto de valores –
disciplina, responsabilidad, puntualidad, EXPERIENCIA – que resultan en su
conjunto una ventaja, una especie de catalizador para en un tiempo prudencial
mejorar su salario, ascender, pero que en el fondo constituye una satisfacción
personal.
Hago un alto, “y abro paréntesis” En cualquier medio periodístico
escrito o digital, abundan las cifras de personas en desempleo (por ejemplo,
tomado de BBC Mundo: en diciembre del 2018, de 25 millones de habitantes en
América Latina el 7,8% estaban afectadas, equivalente a 1, 950.000), estamos
hablando de 21 países, con situaciones muy disimiles, lo cual no implica una
cifra dividida entre el total de países y por ende el desbalance puede ser
significativo, y tal vez lo más interesante es que en esa masa de seres humanos
predominan los jóvenes, un 20 % y a ellos se suman personas en edad laboral
(que comprende desde 18 años hasta ¿65?), cifra esta última que en
varios países de la región es la edad de jubilación y que no tienen trabajo o
lo pierden, “cierro paréntesis” Nota aclaratoria: Es criterio personal, que un
individuo es quien debe decidir si se jubila (amén de la naturaleza de las
actividades que se desempeña o por un problema de salud que lo inhibe) pero no
la institución, que lo “retire”
¿Listo para afrontar nuevos escenarios? Un consejo, ¡siempre
vea el vaso medio lleno!, eso sí un poco de paciencia si fuese el caso.
Excelente reflexión, llena de positivismo. Saludos.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo contigo. Es tan difícil salir de la zona de comfort. A medida que pasan los años uno va prefiriendo la estabilidad que a los retos.
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