Difícilmente cuando niños y niñas bien a través de la lectura o audiovisuales como "Blancanieves", "La Bella Durmiente", "La Cenicienta", "La Sirenita" y "La princesa y el guisante", fábulas como "Las ranas pidiendo rey", y otros donde el elemento común lo eran príncipes, princesas, reyes y reinas que por lo “mágico” teniendo como fondo castillos, jardines, bailes majestuosos, carruajes tirados por caballos blancos, insumo suficiente para no excluir en nuestras mentes para cuando “fuéramos grandes”, tener al menos acceso a una princesa o príncipe y posteriormente ascender a reina o rey respectivamente, aunque fuese modesta y adaptable al entorno real, tangible.
¿Pero qué número romano me correspondería teniendo
en cuenta la estirpe familiar, pero sin linaje, estirpe, alcurnia o abolengo y
peor sin ser noble? No podemos omitir en la historia de personajes, por
ejemplo, la reina Isabel II, Enrique VIII, y otros donde se empleaba el nombre
y seguidamente un número romano, lo cual identificaba la existencia de
antecesores con números romanos menores, de aquí la existencia de Isabel I y
Enrique VII.
Números romanos, cuyo origen se remonta a la
civilización etrusca en el siglo IX a.C., de la cual los romanos adoptaron su
sistema de numeración empleando para ello símbolos como I, V, X, L, C, D y M,
los cuales evolucionaron pasando a ser un sistema aditivo (sumando valores) incluyendo
la sustracción, lo que facilitó la escritura de números como 4 (IV) o 9 (IX) y
que suelen combinarse con letras, por ejemplo, el año actual 2025, se escribe
numéricamente como MMXXV, en donde cada M representa mil unidades, cada X
representa diez unidades y V representa 5 unidades más.
Números que tiene sus reglas:
o
Las cifras se leen de izquierda a
derecha empezando por los símbolos con mayor valor, o conjunto de símbolos de
mayor valor.
o
Un símbolo seguido de otro de igual o
inferior valor, suma (p. ej., X·X·I = 10+10+1 = 21), mientras que, si está
seguido de otro de mayor valor, ambos símbolos forman un conjunto en el cual
debe restarse el valor del primero al valor del siguiente (p. ej., X·IX =
10+(10-1) = 19).
o
La unidad (I) y los números con base
10 (X, C y M) pueden repetirse hasta 3 veces consecutivas como sumandos.
o
Los números con base 5 (V, L y D), no
pueden repetirse seguidos, ya que la suma de esos dos símbolos tiene
representación con alguno de los símbolos anteriores.
o
La unidad y los símbolos de base 10
también pueden estar restando antes de un símbolo de mayor valor, pero con las
siguientes normas:
o Sólo pueden aparecer restando sobre los símbolos con base 5 y 10 de valor inmediatamente superior, pero no de otros con valores más altos (p. ej., 'IV', 'IX' o 'XC', pero no 'IL' ni 'IC' ni 'XM').
Donde todo lo anterior como un factor de aprendizaje
como parte de una cultura general, me parece adecuado recordar, aunque por
supuesto los posibles no lectores, lo serán los “odiadores numéricos”,
entiéndase aquellos que no pueden ver a los números “ni en pintura” y se
inclinan más a las ciencias sociales.
Hoy en día visualizamos la presencia de números
romanos en
o
Numeración de capítulos en libros y
documentos.
o
Horas en relojes.
o
Fechas importantes, como años en
monumentos y películas.
o
Numeración de eventos deportivos o
ediciones, como los Juegos Olímpicos.
o
Bases de datos y créditos: En
plataformas como IMDb[1],
se usan para diferenciar a personas con el mismo nombre, como el actor John
Smith (I), John Smith (II), etc. Los números se asignan cronológicamente y no
reflejan la popularidad.
o
Niveles de puestos laborales: En el
ámbito profesional, los números romanos se utilizan a menudo para indicar el
nivel de experiencia en un puesto, como en el caso de «Ingeniero I», «Ingeniero
II», etc.
¿Y en mi caso? Por supuesto y que lejos del abolengo, - lo cual no me quita el sueño -, orgulloso de unos padres sin igual: trabajadores, modestos, honestos, muy claros de lo que se podía alcanzar, donde primaba la educación de sus hijos, la unidad como familia, la transmisión de los mejores valores.
Luego sería E… tico II o E…tito[2] II, ya que a mi padre le correspondería E…I a mucha honra!
[1] IMDb
significa Internet Movie Database, que en español es "Base de Datos de
Películas de Internet".
[2] La
diferencia principal es que "tito" es un sufijo diminutivo común en
todo el mundo hispanohablante, mientras que "tico" es una alternativa
más utilizada en países como Colombia, Cuba y Costa Rica.


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