Cuando asiste a un lugar como puede ser un supermercado, una
institución educativa, empresa, gasolinera, hospital, debe existir la persona
que te atiende cualquiera sea el lugar desde que entras al local, así como si
fuese el caso de alguna dependencia o área que visitas o asistes.
Para atenderte no debe haber edades – espectacular que algo
tan sencillo como al cruzarte con alguien, te dé y des los buenos días o al
menos con una sonrisa – para demostrar una norma de educación ser servicial,
entiéndase “Que sirve con atención y diligencia”; “Que siempre está dispuesto a
hacer favores, ayudar y satisfacer a los demás”
Dar un buen servicio, evidencia sin duda alguna “la cara” de
la empresa y en general institución que te brinda dicho servicio, que se
manifiesta no solo con la palabra de la persona o de las personas, sino además
con el porte de la persona, la vestimenta, la limpieza e higiene del local y
alrededor del mismo.
Una persona que tenga la función de servir (¿quién no?),
debe de tener un conocimiento necesario y suficiente para dar una respuesta positiva
que satisfaga la interrogante del usuario, que de no poderlo hacerlo, al menos
indicar la instancia con la cual podrá comunicarse y ser atendida lo antes
posible y en la medida de las posibilidades evitando por supuesto la
burocracia. “Venga mañana o llame, que la
persona que usted solicita, no está en este momento”
¿Y en el caso de servil? Si bien etimológicamente servir y
servil provienen de la misma raíz “al servicio de”; profundicemos con su
acepción o significado:
Persona que muestra una actitud exageradamente humilde
y servicial ante los superiores o poderosos, generalmente para obtener un
beneficio; ¿sinónimo? Adular.
Indiscutiblemente lo aprecio como dos palabras antagónicas,
una un valor, la otra un anti valor; una persona en cuya responsabilidad está acatar
orientaciones sin tener criterio alguno, independientemente del puesto de
trabajo y las funciones inherentes al cargo, sus aportes serán nulos, será una
máquina de decir sí a todo; Tal vez la excepción la sean las instituciones vinculadas
al cuido del orden, pensando en aquellos que no tienen responsabilidad alguna,
sino ejecutar justamente órdenes.
Todas las personas tienen derecho a opinar, y sobre todo para
aquellos que ocupan responsabilidades y orientan y orientan, siendo comunicador
de un “solo lado”, por favor pida criterios, escuche, retroaliméntese al menos
con su círculo más estrecho y no solo “con la almohada”; es más no escuche aplausos
de un solo lado, no se engañe, ello no ayuda para nada.
Una persona que sirve debe ser diligente y dar respuestas
con prontitud; una persona servil evidencia una baja estima y sumisión. Es posible
que hayamos sido serviles en algún momento, que si bien no es pecado mortal, pero
realmente piensa y cambia, reconduce tu comportamiento, tus metas y tus
prioridades y serás una mejor persona.
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