En la historia de las historietas, “muñequitos”, pasquines, usualmente los personajes suelen transmitir, representar con su rol, valores e inclusive antivalores; el bueno, el malo, los que inician con una conducta “mala” y pasan a ser “buenos”, evidenciando con su comportamiento situaciones que mayormente pueden reflejarse en los menores y de ser posible con la interpretación de los padres e inclusive los consejos, mensajes, que transmiten.
Uno de los personajes que siempre me ha llamado la
atención es el de Pepe Grillo, nombre bastante común, familiar (dónde no hay un
Pepe o Pepito) y el apellido que refleja lo que es un bello grillito, insecto que
suele representa un indicador de protección activa del hogar, ya que promueven
una energía positiva que fluye libremente en el ambiente.
Además, su sonido se vincula con el equilibrio y la
serenidad, elementos esenciales para un entorno armónico. Nota: ¿es por ello
que habrá sido seleccionado dicho personaje?
“Pepito grillo”[1] es
un personaje[2]
al cual solemos consultar cuando necesitamos consejo, ayuda o simplemente una
buena dosis de sentido común, con la que solemos rebotar ideas y que no tiene
miedo de cuestionar lo que decimos e incluso de decir que es incorrecto,
inclusive disentir y cuestionar las líneas tradicionales de pensamiento que
nadie se cuestiona porque siempre han sido así, algo así como un coach moderno,
entiéndase “Persona que asesora a otra para impulsar su desarrollo profesional
y personal”.
El coach suele lleva a cabo – mediante el coaching - un
proceso de acompañamiento personalizado y reflexivo donde ayuda a una persona o
grupo (coachee) a maximizar su potencial, alcanzar metas específicas y mejorar
su rendimiento personal o profesional; se apoya en la escucha activa, el
cuestionamiento y la confianza, permitiendo que la persona o grupo encuentre
sus propias respuestas.
Mmmm… por lo visto, pensándolo bien, los padres de
familia, tutores, solemos ser coach, también los profesores, para lo cual se
requieren diversas acciones que produzcan cambios a corto y mediano plazo en
nuestros hijos, alumnos, por ejemplo:
o
Cuestionar las verdades establecidas y los “siempre se
ha hecho así”
o
Atreverse a “volar”, a pensar de forma atrevida y sin
restricciones… encontrando posibilidades incluso donde parece no haberlas
o
Pensar a largo plazo, y valorar el impacto de
decisiones que a corto plazo puedan resultar interesantes.
¿Y si mezclamos a un coach /padre/profesor disfrazado de
Pepe Grillo, qué podríamos hacer?
§ Actuar como guía, conciencia, como la voz de la razón y el sentido común
ante las decisiones ingenuas o peligrosas, evitando que caigan en trampas de “villanos”.
§ Representar la moralidad y la sabiduría necesaria para madurar, sirviendo
de contrapeso a la inexperiencia de niños y jóvenes.
§ Fomentar el autoconocimiento, la motivación, la productividad y la toma
de decisiones, permitiendo a que las personas de su entorno desarrollen
habilidades para superar obstáculos por sí mismo.
¿Se apunta usted a cumplir con este rol-VIP [3] de NO emitir un sonido agudo y rítmico conocido como estridulación (o comúnmente, “cri-cri” o chirrido), que producen los grillos machos, sino con mensajes claros, precisos, comportamiento conductual que promuevan los mejores valores? Piénselo.
[1] Pepito Grillo,
también conocido como Pepe Grillo o José Grillo, es la versión de Disney del
Grillo parlante, un personaje de ficción creado por el escritor italiano Carlo
Collodi para su libro infantil de 1883, Las aventuras de Pinocho, que Disney
adaptó en la película de animación Pinocho de 1940.
[2] Pepito Grillo es el
personaje encargado por el Hada Azul de actuar como la conciencia oficial y
guía moral de Pinocho. Su rol principal es aconsejar al niño de madera para
distinguir el bien del mal, protegerlo de las tentaciones y ayudarlo a tomar
decisiones sensatas para convertirse en un niño de verdad.
[3] VIP: Very important
person / persona muy importante.

¡Qué valioso tu escrito! Me gustó mucho la reflexión y la forma en que invitas a asumir el rol de Pepito Grillo como guía consciente.
ResponderEliminar