Una conversación normal ronda entre los 50 y 65 decibeles[1], ya a partir de los 90 y hasta 120 db, la voz se ha convertido en un grito (humano), y que puede ser peligroso para quienes le rodean cuando la audición supera los 85 dB de forma prolongada.
Luego vociferar, vocear, desgañitarse, chillar,
berrear, la voz más de lo normal, ya sea para expresar una emoción intensa, dar
una orden o llamar la atención, pero también utilizable para expresar
desaprobación en espectáculos, como abuchear o silbar a un actor, y
coloquialmente puede significar reprender a alguien con gritos.
¿Por qué gritar? En mi caso personal por idiosincrasia
hablaba alto, hablaba (ya no lo hago), al darme cuenta que en otro entorno
cultural, otro contexto, no hay motivos para hacerlo, luego no justificable.
Sencillamente basta con acercarse a la persona con la cual desea conversar, más
siendo docente, pero además en cualquier escenario.
Sin embargo, plasmo el grito desde tres puntos de
vista:
· Desde el punto de vista de la psicología, gritar suele ser una reacción impulsiva ante situaciones de estrés, frustración o acumulación de tensión cuando se está enojado, dado el estado emocional de la persona.
· En la Biblia, gritar se considera no sólo el silencio que rompemos para romper la indiferencia, sino que también es signo de victoria, de esperanza[2].
·
Biológicamente un grito, alarido,
chillido (si es agudo e inarticulado) o vociferación es una vocalización
ruidosa e intensa en la que el aire pasa a través de las cuerdas vocales con mayor
fuerza que se utiliza en la vocalización ordinario o cierre a distancia, cuya
intención es expresar una reacción emocional específica.
¿Y todos gritamos de igual modo? No, ya que varían
de tono, en las mujeres jóvenes y chicas adolescentes el grito es muy agudo, en
las mujeres ancianas el tono pierde agudez, y en los hombres y chicos
adolescentes el grito es grave. Entre los 2 y 6 años, los niños y niñas tienen
gritos muy agudos.
¿Gritar es bueno? Si, por supuesto, ¿pero en qué momento? Cuando:
· Queremos anunciar un peligro a los demás, mientras que al mismo tiempo revela la posición que uno anuncia el peligro.
· Se sufren lesiones u otras experiencias dolorosas, producto de un accidente, el fallecimiento de un ser querido.
· Obtiene una titulación tras mucho esfuerzo.
·
Se es sorprendido por una noticia
agradable o la llegada de un ser querido.
Vociferaciones que suelen ser acompañadas de llanto, sollozos, y risas.
¿En mi caso?, cuando me equivoco – aclaro no llega a los 67 decibeles – practicando ritmos de salsa o bachata o cuando recibo un llamado de atención reiterativo (tal vez no justificable), donde se me escucha un grrrrrrrrrr, pero bajito, entre labios, creo que no molesta a nadie, creo.
[1]
Un decibelio (dB) es una unidad de medida logarítmica y exponencial que expresa
una relación entre dos valores de una cantidad de potencia o de raíz de
potencia.
[2]
Los árboles gritan de alegría, al igual que las olas del mar (1 Cr 16,32-33).
Muchos salmos gritan a voz en grito que Dios salva; Los gritos a Dios pueden
ser un signo de esperanza, no una crisis de fe, dice el Papa León. CIUDAD DEL
VATICANO (CNS) -- Clamar a Dios con gritos en momentos de extrema prueba no es
señal de una crisis de fe, sino que puede reflejar un acto de entrega total y
confianza duradera en Dios, dijo el Papa León XIV.


