Nota: Omito el nombre de la persona – caso real - divulgado en el año 2006 en medios periodísticos, acecido en América del Sur (Argentina) y que provenía desde República Dominicana donde con solo 17 años se había metido de polizón en un barco en el que había resistido dos semanas sin comer ni beber agua y cuyo destino final era los Estados Unidos, lugar al que nunca pudo llegar, pero tampoco al serle negado su asilo en Argentina, por lo que fue devuelto a la tierra del Caribe.
Cuentan que el día de su retorno, su rostro andaba perdido,
flotante –posiblemente bajo los efectos de un potente medicamento -, años
después también en un periódico pequeño, de pueblo donde la tirada de
ejemplares era muy baja, de su ciudad pueblerina, el mismo había sido asesinado
a la salida de un bar.
Otros que vuelan a escondidas – polizón - en un tren
de aterrizaje de un avión de manera decidida, firme y resuelta, sin hacer
concesiones ni poner límites, a ultranza, y cuyo destino final y destino ha
sido la muerte[1].
Las cifras pueden resultar escalofriantes,
centrándonos solo, en el área del Caribe, caracterizada por la
transnacionalización, esto es: por un modo de abolir fronteras que está dado
por el tráfico de gente y que, más allá de su legalidad, funciona con eficacia
desde hace décadas.
Cuba, por caso, tiene casi un 10% de su población en
el exterior; Puerto Rico tiene más personas afuera (unos 5 millones) que
adentro (3 millones 700 mil); Haití tiene emigrada tanto a su élite –que va a
Francia o a Canadá– como a sus bases, que van a la Florida; y Jamaica repite el
mismo esquema de Haití ya que las clases acomodadas van a Londres y las bajas,
a Miami. ¿Siglo XX, XXI?
Otro ejemplo: Las condiciones propias de mi entorno,
donde primaba la pobreza, por ende, la carencia de los recursos más básicos
elementales, me generaba una cultura de indeterminaciones, a pesar del apoyo
brindado por mis padres donde lo fundamental era garantizarnos al menos algún
bocado que llevar a la boca.
Ni soñar el asistir a una escuela, ¿juguetes?,
tampoco. A duras penas, un rincón donde dormir sobre una tabla cuyo colchón no
era más que un conjunto de cartones, donde dormíamos tres hermanos, yo era el
“mayor”, solo con 7 años.
¿Futuro? No conocía esa palabra, porque sencillamente
no lo tenía y en el mejor de los casos, el presente: trabajar la tierra, junto
a mi padre; ¿algún rayo de luz? Si, las historias que nos contaba mi madre
(semianalfabeta), de haber escuchado que, en otros lugares lejos, donde el mar
o la montaña nos separaba, algo así como una frontera, donde se decía que allí
los niños y niñas podían jugar, estudiar, pintar, hasta bailar…, donde los
colores eran brillantes, mientras que en mi mundo primaban los colores oscuros,
opacos…
¿La solución?, lo que mis padres me ocultaban, con o
sin mayoría de edad (nunca supe lo que ello significaba) era sencillamente (que
realmente no lo era) emigrar, convertirme en un polizón, introducirme clandestinamente
en un medio de transporte (barco, avión, tren o vehículo) sin el consentimiento
del capitán, transportista o dueño, viajando gratis, huyendo de mi situación
anti futuro.
Estos 5 párrafos anteriores a partir de … otro ejemplo ¿es real, es ficción?, ¿a qué siglo pertenece?, región geográfica?
Por lo visto una situación compleja, por siglos, y por
supuesto lo más molesto es su continuidad, irreparable, ¿causantes? Diversos,
¿solución? Erradicación de la pobreza, ¿cómo?: entre tanto, cito uno: acceso a
la Educación, donde posiblemente poco a poco se reduzcan los polizones.
[1] El cuerpo de un
presunto polizón que se cree cayó del tren de aterrizaje de un avión que volaba
al aeropuerto de Heathrow fue hallado en un jardín del Londres el domingo; Se
cree que el cuerpo perteneció a un hombre que cayó de un vuelo de Kenia Airways
que hacía el trayecto desde Nairobi hasta la capital británica, dijo la
policía. Tomado de BBC News Mundo julio 2019.



No hay comentarios:
Publicar un comentario