lunes, 18 de abril de 2022

Del lobo ¿un pelo?

El título del artículo de hoy hace referencia al refrán “del lobo un pelo” cuyo significado se interpreta cuando se trata de obtener un resultado completo y apenas se logra conseguir una pequeña parte del todo, que, en el caso de la interrogación, lo aduzco si ¿retomar las llamadas Escuelas de padres como parte de las instituciones académicas, sería necesario y por ende “más que un pelo”?

¿Existen? Sí, en Estados Unidos, Europa, Chile, México, Honduras, y otros países de América Latina[1], inclusive promovido y apoyado por organismo internacionales[2], cuyo propósito es constituir un espacio participativo en el cual dos comunidades educativas: la escuela y la familia pueden reflexionar sobre las acciones educativas más relevantes que deben integrarse en el proceso de socialización de alumnos e hijos.

Recuerdo cuando mi hija asistía a la primaria y posteriormente la secundaria (enseñanza media y bachillerato), nos citaban en períodos posevaluaciones, donde esencialmente la actividad principal era conocer el resultado de su desempeño en dicho “corte” con la entrega del boletín de notas, el cual recogía en su parte inferior, los avances y dificultades con relación a la etapa precedente, siendo atendido por la profesora guía; otra actividad propia con los padres – todos reunidos - era analizar el comportamiento del grupo, esencialmente en torno a la disciplina, la puntualidad.

Y así una y otra vez, se repetía casi cada cuatro semanas; de no asistir un padre o madre o ambos, se le hacía saber de la necesidad de la asistencia.

Hasta aquí excelente, sin embargo – siendo docente – consideraba que se perdía un espacio valioso para abordar con los padres otras actividades que los acercaran más a la escuela mediante diversos temas unos académicos: misión y visión, así como valores que promueve la institución misma; el sistema de evaluación; el reglamento académico (adecuado para la primera reunión y en particular con los estudiantes de nuevo ingreso); la programación de un recorrido por el centro, donde visualizar laboratorios, campo deportivo, cafetería, espacios de recreación, la biblioteca, estantes donde se muestren los logros alcanzados en función de la “longevidad de la misma”, fotos de estudiantes ya egresados que actualmente son profesionales de éxito, etc.

Otros temas posibles, la fundamentación del horario y como parte del mismo lo que llamamos la higiene escolar, donde suelen alternarse las asignaturas según su naturaleza pertenecientes al campo de las ciencias naturales o sociales; las diferentes opciones deportivas.

Un punto vital que no puede escapar y ser atendido es el uso de la tecnología, los recursos que necesitan los niños y jóvenes, las modalidades empleadas /sea presencial o remota o ambas. El uso particular de los medios en el aula con fines meramente educativos y en los espacios recreativos, el uso que comúnmente suelen darles.

Y, ¿qué más?, ¿algo que sea distinto? Charlas – entiéndase, disertación acerca de un tema que se da en un ambiente familiar, distendido y ameno, sin la solemnidad o formalidad habituales – como: “Desarrollo afectivo y emocional, desde la niñez a la adolescencia”, “La importancia de la rutina y valores en la estructuración de la personalidad en el desarrollo del ser humano”, “La tolerancia y el respeto, bases fundamentales en la formación del estudiante”, “Púberes y adolescentes, como enfrentarlos y sobrevivir con ellos” y otras tantas que centren a los padres de familia, en la necesidad de asumir con la responsabilidad necesaria la atención de sus hijos, nietos.

Es una realidad que no necesariamente todos los padres y madres tienen una formación académica pertinente para poder abordar y analizar con sus hijos los problemas de los mismos en el campo afectivo, emocional, de conducta, lo que provoca que estos deleguen la responsabilidad en el profesorado; sin embargo, crear, retomar o fortalecer la Escuela de padres, sería una adecuada oportunidad para las instituciones, así como hacia los propios padres y madres o tutores.


[1] En el siglo XIX se realizaron los primeros trabajos para la orientación de los padres de familia, siendo pionero en esto, Estados Unidos. seguido de otros países como Alemania, Francia, y Reino Unido.

[2]  Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA)

lunes, 11 de abril de 2022

Una disciplina muy compleja de contar.

Muchos han sido los años de escribir – fatal para la poesía, un tanto (tal vez) mejor en prosa –, recuerdo que uno de mis primeros pininos, resultó en un diario (cuyas tapas eran de color café y deteriorado por el tiempo, no siendo del propio año) donde lo plasmado, no era más que una reflexión acerca de una relación que se había “diluido”, con un final no feliz (¿frustración?), que nunca se dio a conocer a la susodicha, a diferencia de como suele suceder tradicionalmente en las novelas.

Muchos, pero muchos años después de formar parte de un equipo de trabajo a una instancia determinada para la revisión de textos en el campo de las ciencias naturales y tras un curso a nivel internacional, comencé a escribir libros de textos para la enseñanza media, por supuesto cada vez que se publicaba uno, me sentía muy contento, sobre todo por la utilidad que tenía, para mis discípulos “anónimos”, llamados así ya que resultaba imposible conocer a los estudiantes que los utilizarían[1].

Escribir textos para estudiantes, no es fácil – aunque seas ducho en las diferentes disciplinas, en el campo de las Ciencias Naturales – pero con los años de experiencia, vas aprendiendo sobre la marcha, con el criterio de siempre, que el próximo texto será mejor, que su antecesor; visto así ratifico que, la vida siempre será un reto complejo pero alcanzable, si te lo propones.

Sin embargo, no me sentiría bien escribir sobre la Historia – por supuesto no la mía –, entiéndase “Disciplina que estudia y expone, de acuerdo con determinados principios y métodos, los acontecimientos y hechos que pertenecen al tiempo pasado y que constituyen el desarrollo de la humanidad desde sus orígenes hasta el momento presente”.

¿Por qué no me sentiría capaz? La velocidad con que cambian los acontecimientos y hechos hoy en día, resulta abismal, posiblemente comparado al desarrollo de la tecnología, y que conocemos a través de ella (redes, medios escritos y digitales), dado que lo que escribes hoy o das a conocer o conocer cambia en menos de 24 a 48 horas, con la opción de la credibilidad o no.

Lo anterior, nos conlleva a pensar que si bien los textos en un gran porcentaje, abarcan períodos que pudieran comprender siglos atrás (¿un par?) donde se retoman (al menos en América Latina y/o países de habla hispana) La colonización, guerras de independencia, intervenciones militares, principales acontecimientos mundiales, gobiernos, líderes, etc.; hechos que resultan como indicábamos constantemente cambiantes y que por supuesto no abarcan todo lo que quisiéramos conocer o haber conocido cuando ya sumamos más años de vida.

Y, ¿cómo tener una retrospectiva histórica, de lo que no conocí?, al sentir curiosidad por la vida de…, por construcciones arquitectónicas, por lo que físicamente existió (personajes del mundo de la cultura, las artes, el cine, la televisión, etc.) La respuesta: en las redes – otro lado amable – donde encuentras maravillas, y que sería interesante por parte del profesorado, incluirlo (previa investigación) como materiales didácticos complementarios, al igual que textos impresos o digitales, que abarquen la vida de personajes literarios, científicos, cuentos, elaborados por profesionales donde será “sine qua non”[2], la investigación de años, realizada por una (o varias personas) muy profesional donde expresa lo sucedido, en tiempo pasado, debiendo ilustrarse, lo que afianzaría sus relatos y que, por supuesto resulta un criterio particular del autor.

Suele ser común (como queja) que nuestros estudiantes de hoy en día, no saben mucho de Historia, inclusive hay países que para aplicar a carreras universitarias, realizan exámenes (entre otros) de esta disciplina, hecho esto último que aplaudo, pero que como educador, me siento insatisfecho, ya que aún queda mucho por hacer, mucho: programas televisados, artículos periodísticos, documentales que si bien existen, elaborados por otros países de muy buena calidad (aunque “enlatados”[3]), se requieren de productos nacionales.

Casi, para finalizar te remito para que reflexiones acerca de la cita siguiente: “La historia es cuestión de supervivencia, Si no tuviéramos pasado, estaríamos desprovistos de la impresión que define nuestro ser”


[1] El término de conocer a quienes no lo usaban, no era absoluto, ya que conocí y conozco a padres de familias que fueron mis exalumnos y hoy en día sus hijos lo utilizan.

[2] Expresión latina que significa “sin la cual no” y se aplica a una condición que necesariamente ha de cumplirse o es indispensable para que suceda o se cumpla algo.

[3] Suele emplearse este término “enlatado” cuando son materiales importados, que suelen mucho más baratos, que ser elaborados nacionalmente. Una problemática de los productos enlatados, es que reflejan una cultura no nacional, promoviendo otras.

lunes, 4 de abril de 2022

Cantos, ¿de sirena?

Las sirenas, mitológicamente, – mitología: “Conjunto de mitos propio de un pueblo o cultura. ...; en este sentido, está constituida por el conjunto de relatos y creencias, relativamente cohesionados, con los cuales un pueblo se ha explicado tradicionalmente a sí mismo su origen y la razón de ser de todo lo que le rodea”, estaban constituidas por el cuerpo de una hermosísima mujer en su mitad y en la mitad inferior, con un cuerpo de pez.

Vivían en el Mediterráneo, concretamente en el estrecho de Mesina[1]. Se pasaban la vida entonando unos hermosos y melodiosos cantos que ejercían sobre los navegantes una atracción irresistible y fatal que les obligaba a dirigir sus barcos hacia la costa, lugar que nunca alcanzaban, pues las naves terminaban varadas y destruidas en los acantilados.

Por lo visto, según lo redactado en el párrafo anterior, no todo salía bien, según lo esperado, no obstante, como posible solución o “antídoto” Homero[2] nos cuenta – en el canto XI - cómo Ulises consigue librarse del desastre al emplear un curioso y fácil sistema “anti sirena”, consistente en tapar sus oídos y los de sus marineros con unas bolitas de cera y atándose al palo mayor del Argos.

¿Funcionan para los emigrantes – aquellos que toman la decisión de salir de su país de origen, para radicar en otros, por diversas causas o motivos -, dichos cantos de sirena?

Mencionemos cifras, las cuales nos pueden adelantar o al menos conducirle a una reflexión de las posibles respuestas.

En el año 2020[3] había en el mundo aproximadamente 281 millones de migrantes internacionales, una cifra equivalente al 3,6% de la población mundial; es decir de cada 100 personas, 4 emigran; cuando en 1990, la cantidad era de 153 millones.

Y, ¿es nuestra región Centroamérica[4], el lugar más neurálgico al respecto, en cuanto a comportamiento de éxodo? Por lo visto, no. Veamos:

En 2019, Europa y Asia acogían a alrededor de 82 millones y 84 millones de migrantes internacionales[5], respectivamente, sumando el 61% de la población mundial total de migrantes internacionales. Les seguían América del Norte, con casi 59 millones de migrantes internacionales, equivalentes al 22% de la población mundial de migrantes, África, con el 10%, América Latina y el Caribe, con el 4%, y Oceanía, con el 3%.

Lo cual no deja de ser preocupante o exclusivo, para nuestra región, sino para el mundo. Muestra de ello la sistematicidad del tema a través de las redes sociales y medios digitales o impresos. Continuaremos.

[1] Estrecho marino que separa la isla de Sicilia de la Italia peninsular, comunicando el mar Tirreno con el mar Jónico. En su parte más angosta, al norte, su anchura es de tan solo 3 km.

[2] La Odisea es un poema épico griego compuesto por 24 cantos, atribuido al poeta griego Homero. Se cree que fue compuesta en el siglo VIII a. C. en los asentamientos que tenía Grecia en la costa oeste del Asia Menor.

[3] Datos tomados de https://publications.iom.int/books/informe-sobre-las-migraciones-en-elmundo-2020.

[4] Población centroamericana según datos del SICA: sistema de la integración centro americana a la cual pertenecen 8 países con una población de 61.534.713 millones de habitantes. Julio 2021

[5] Migrantes internacionales, por principal región de residencia, 2005 a 2019 (en millones)

 

lunes, 28 de marzo de 2022

“Cuando hay hambre, no hay pan duro”

Con la frase como título del artículo al cual comienzas a dar lectura, terminamos el anterior[1], donde abordábamos la situación un tanto compleja, diría de vacío, cuando tomas la decisión de jubilarte y que todos lo que desarrollabas antes, simplemente “deja de existir”.

Se pierde el contacto con tus ex estudiantes, compañeros de la institución (obviamente otros muchos más jóvenes continúan); cambia por completo tus “reglas” de los hábitos o costumbres: horario para levantarse, aseo, desayuno, indagar el entorno familiar en cuanto a su desempeño estudiantil o laboral, ¡besos…! hablamos más tarde, hoy tengo clases hasta las…”

Tomar el transporte ya fríamente calculado, en cuanto a la hora que pasa, y de tener vehículo tener claro las vías de menos congestión para llegar ¿15 minutos antes de la clase?, marcar o registrar tu entrada, un tanto socializar con el resto de los docentes que están “en posición anotadora” y trasladarte a través de los pasillos, hasta “aterrizar” en el aula de clase, abriendo la puerta que separa y … una sonrisa, donde a continuación das unos ¡buenos…!

Cuando trasnochas para revisar las tareas y calificar; cuando a tu celular entran chat fuera del horario que estableciste; cuando te “llueven” problemas de tus discípulos que no reciben el apoyo suficiente de sus padres y confían mucho más en tus buenos consejos o al menos ser escuchado, mientras que por tu parte “abandonas” un tanto tus propios problemas.

Es cierto, que cuando alcanzas una edad determinada, el cuerpo se lo siente (al menos en el campo de la Educación en muchos países, los docentes por ley pueden jubilarse con mucha más antelación que en otras profesiones), más cuando la organización escolar no te favorece como puede ser un grupo, tras otro de clase; cuando impartes varias asignaturas y tienes que cambiar el “chip”; cuando los grupos son muy numerosos y se te dificulta el control. Nota: sea bajo la modalidad “virtual” o presencial.

Todo eso cambia con tu decisión “de colgar los guantes”, pero … “… no hay pan duro”, de aquí que analicemos opciones – en lo personal me han resultado utilísimas - que nos permitan ejercer y que tal vez antes no lo hacías debidamente, justamente por carencia de tiempo, citándote varios ejemplos: leer, no solo referente a los contenidos que impartías (que no viene mal, ya que no debes cerrar las “puertas” acorde a lo nuevo), y me refiero a temas que en más de una ocasión “guardaste en el tintero” o pospusiste; fortalecer un idioma además del tuyo; escribir ¡maravilloso! Y no me refiero a tus memorias, sino ir retomando tus mejores experiencias (personales o laborales) los cuales te ayudarán a recordar, hechos, acciones, que harán PENSAR, SONREIR, LLORAR, …; organizar tus documentos, títulos, diplomas, fotos, …

Un factor primordial resulta el mantener las comunicaciones con tus familiares, amigos/as – y para ello las redes como un elemento POSITIVO, que acerca las distancias -; La búsqueda de páginas vinculadas a tu rol profesional, donde puedes opinar e intercambiar; descargar libros que no tuvieron nunca a tu alcance, accediendo a librerías de bajo costo.

¡Y descansar! Sí te lo mereces, así de sencillo; dormir algo más, cuando antes lo hacías mucho menos; tratar de tomar las cosas con calma (aquí me cuesta); establecer un horario para cada cosa, tratando de respetarlo, ya que eso se traduce en una buena salud.

El tiempo que perdiste en compartir con tu familia, deberás fortalecerlo, es el momento adecuado para ello, sin importar que te sumes a las actividades domésticas, que por cierto son muchas e interesantes. Luego, ¡un día más de vida!

[1] "Tribulaciones que suelen ocurrir cuando dispones de tiempo"

 

lunes, 21 de marzo de 2022

Tribulaciones que suelen ocurrir cuando dispones de tiempo.

Cuando por alguna razón u otra pasas de una vida activa a una en modo “pausa”, como puede ser la jubilación[1], indiscutiblemente que se siente una cierta reducción de la presión laboral (más cuando trabajas en el campo de la educación) – seas docente, administrativo o ambas roles de forma simultánea – donde tienes como responsabilidad algo tan importante que corresponde a la formación de valores en los jóvenes, las cuales en lo personal ocupan un primer plano, por encima de los contenidos o temas a desarrollar.

Donde, de lograr cambios de comportamiento a lo largo de la duración de la disciplina o asignaturas (48, 64 horas) en un semestre u otro período escolar, como la disciplina, la puntualidad, la honestidad, entre otros, realmente me sentiré muy satisfecho, ya que ello me permitirá abrir un camino de comunicación para el aprendizaje: un buen comportamiento en el aula, permite o logra la atención a la misma de cada miembro del grupo; ser puntual hace que el educando no pierda ni un segundo de la clase en sí, así como hacer entrega de lo que se le solicite en tiempo; ser honesto, favorece un adecuado canal de comunicación en la comprensión o no de lo aprendido y aplicado, en fin: un aprendizaje efectivo.

Pero si todo lo anterior – realizado por décadas – “se cierra” y pasas a un mundo de restricciones, donde “desaparecen las sillas, la pizarra, las prácticas de laboratorio, tus estudiantes, tus compañeros de trabajo”, peor aún cuando aplicas para un nuevo trabajo (virtual o en línea) y como respuesta te llega el mensaje siguiente: “Muchas gracias, por haber aplicado…, formará parte del proceso de selección y nos estaremos comunicando con usted…” FIN DEL MENSAJE.

Pero, ¿ello conduce a un cierre total de tu trabajo intelectual, donde tus conocimientos, para ser compartidos, se cercenan?; ¿acaso la oportunidad de enseñar, se convierte o traduce en ocupar una silla o sillón, y delante un televisor en el que visualizas un mundo “patas arriba” o el caso extremo de empotrarse en una plataforma Streaming para ver un episodio tras otro?

De todo lo anterior se abren un amplio sinnúmero de “caminos”, donde un tanto modificas el trabajo intelectual por el físico, por ejemplo: los quehaceres domésticos – tarea no exclusiva, ni responsabilidad única de las féminas. Nota: Aprovecho este momento para ratificar el reconocimiento TOTAL Y ABSOLUTO, (puesto en mayúscula con las mejores intenciones, diría que adrede) a profesoras, directoras, asistentes, madres de familias, tutoras, del doble rol en la casa – escuela.

Otra vía resulta – ya que hablo de un tanto y por ende no todo en cuanto al trabajo físico -, es aplicar como docente de ciencias naturales, donde interviene la investigación, los procedimientos, etc., determinados quehaceres que conllevan a un orden de planificación en cuanto a las tareas encomendadas, por ejemplo: salir a realizar compras, donde establezco una ruta que me permita ahorro de gasolina y sobre todo tiempo.

Otra actividad, resulta al disponer la vajilla (platos, vasos, cubiertos) una vez lavadas (con adecuado detergente que logre eliminar a la grasa, teniendo en cuenta que el agua y los aceites no son miscibles entre sí), distribuirla en lugares diferentes, previo secado, evitando con ello la humedad y a la vez una mejor higiene; estar atento al paso del colector de basura, para colocar las bolsas con desperdicios bien cerradas y añadiendo un poco de vinagre (ácido acético) – evitando con ello que otros animales domésticos, la deterioren –; tender la ropa (lavada) en el mejor momento y hora, para que el astro rey, cumpla con función de vaporizar el agua que todavía queda en el entramado de la tela.

Sin embargo, a pesar de todo lo antes descrito, donde en un momento determinado cambias la tiza o el marcador por una escoba o lampazo, realmente no abandonas por completo tu profesión – cualquiera fuese, no solo docente -, jugando con el factor relatividad y por otra parte haciendo verdadera la frase “Cuando hay hambre, no hay pan duro”, pero ¿cómo? Continuaremos.


[1] Para el año 2045, las proyecciones indican que cerca del 18 por ciento de la población total latinoamericana estará conformada por personas de 65 años o más. Fuente: https://www.dw.com/es/am%C3%A9rica-latina-envejece-y-las-jubilaciones-son-de-alto-voltaje-pol%C3%ADtico/a-59975086

Tribulación: Situación adversa o desfavorable que padece una persona.

lunes, 14 de marzo de 2022

Cuando me lees para conciliar el sueño.

Lo recuerdo, porque sobre todo mi mamá lo llevaba a cabo, pero también lo aprecio – a través de medios audiovisuales - que suele ser una práctica común el que los padres para lograr que sus hijos, nietos se duerman leerles un libro de cuento, sobre todo algo fantástico.

Estudios realizados demuestran que esta acción crea hábitos de lectura, pero lo principal:  potenciar el vínculo afectivo entre padres e hijo, donde los menores se sienten protegidos, seguros al estar al lado de mamá, papá o abuelos, antes de dormir favoreciendo un bienestar emocional equilibrado.

Hasta aquí, todo bien, que si usted amado lector o lectora, no lo hace, busque su tiempo no excusándose en el trabajo, porque el resultado final será algo más que lo maravilloso – real.

Pero, un momento, el párrafo anterior no es lo último de este artículo, ¡NO!

Acá me corresponde valorar, la sustitución del libro para la lectura pre – dormir, mediante el uso de una tableta/IPad[1] – y en particular por dicho recurso, y no por el celular teniendo en cuenta el tamaño de la pantalla -, porque no queda duda que la tecnología avanza (aunque no para todos por igual, constituyendo una limitante como hemos analizado en otras ocasiones)

Al niño/a familiarizado con los recursos tecnológicos le será posiblemente más atractivo que le lean con este dispositivo recurso a la par de visualizar las ilustraciones o porque no, el propio cuento (libro digital)[2] llevado a un animado, a lo cual se suma un valor agregado si el adulto es ducho en cuestiones digitales.

La opción es válida – aunque cara, que no dista desfavorablemente de los costos actuales de los libros – pero sea una u otra el esfuerzo de ese acercamiento hijos – padres, será genial.

¿Y en el caso del audiolibro? Si bien este medio permite llevar a cabo otras actividades mientras se les ejecuta: conducir, caminar, tomar sol, cocinar, etc.; además de fomentar la lectura y promocionar el contenido más que el formato escrito, su mayor limitante es: la lectura directa no es posible, hecho que nos aleja de disfrutar ese cariño compartido nocturno, que se transformaría en una “frialdad noctámbula”

¿Han tenido éxitos los audiolibros? Me adelanto a asegurar que no para todos[3] teniendo en cuenta su uso como hemos señalado hace un instante, más cuando el tiempo de audición ha de ser “corto”, como es el caso de los podcasts[4] empleado fundamentalmente en el mundo de las noticias, como es la radio (digital)

Que si pudiera tener su impacto para niños de educación especial con dificultades visuales y reitero pudiera, pero lo que si resulta necesariamente inclusivo (condición sine qua non) que el pequeño, desde pequeño necesita ser atendido y mucho mejor cuando escucha la voz de quien le acompaña, para hacerle soñar…, donde posiblemente seas respondido con la evidencia de un rostro angelical.

Buenas noches.


[1] Dispositivo de pantalla táctil que se encuentra categorizado como un intermedio entre los teléfonos inteligentes y los computadores portátiles.

[2] También conocido e-book, a partir de marzo 2001.

[3] Muy desigual en Europa de mayor uso con relación al Continente americano y mucho menor en América Latina. Datos marzo 2017.

[4] Serie de episodios grabados en audio y transmitidos online.

lunes, 7 de marzo de 2022

Ensayo - ¿Error?

Tal vez el término ensayo para los investigadores, podría ser un término bastante común en cuanto uso o conocimiento del vocablo: “Puesta en práctica de una acción o actividad para poder perfeccionar su ejecución/Prueba que se hace para determinar si una cosa funciona o resulta como se desea”

Aplicable al método científico[1] donde se establece una hipótesis[2], cuyo resultado nos conduce a una reafirmación de la misma, que de funcionar se obtiene una solución, mientras que si no es verdadera – entiéndase resultado erróneo – se intenta una alternativa diferente.

Luego por lo visto “errar es de humanos y rectificar es de sabios”[3], aunque a título personal intercalaría entre rectificar humanos y es el vocablo “… a tiempo…” sobre todo o prácticamente en todos los campos como la salud, arquitectura, ingeniería… y educación.

Cuando cometemos un error “Acción que no sigue lo que es correcto, acertado o verdadero”, el daño causado, no es cuestionable que, para cualquier persona, molesta, “duele”, de aquí la necesidad de tratar de hacer lo acertado con un margen de probabilidades de error de un ¿0 – 5 %?

Excluiré de este artículo, equivocaciones que suelen ser comunes, pero a la vez riesgosas, imprudentes, por ejemplo, cuando un vehículo trata de aventajar a otro o en el caso de un peatón no respetar las señales del tránsito, redireccionando mi escritura a los gustos y gastos.

Lo más familiar resulta, que al mencionar la palabra gusto, pensemos en el sentido corporal mediante el cual son percibidos y reconocidos los sabores (dulce, salado, amargo y agrio) donde ingerir algo de nuestro agrado, conlleva a una satisfacción o placer personal.

Gustos, que acompaño con la palabra preferencia – entiéndase, muestra un interés concreto por una opción que conecta con una afinidad personal o con la subjetividad –, ya que me pueden gustar los helados, sin embargo, prefiero el de ¿chocolate?, de aquí la posibilidad que el error se reduzca casi al mínimo en una buena degustación y por ende en un gasto innecesario, cuyo resultado del “ensayo” es el esperado Nota recordatoria: “… se hace para determinar si una cosa funciona o resulta como se desea”

Hasta aquí parece que todo ha sido un SÍ, ¿aprendí algo? Tal vez términos, sus significados, pero todo cambia cuando de nuestras preferencias PERSONALES, asumimos los gustos y preferencias de los demás, donde la posibilidad ensayo – error pudiera resultar aún mucho más discrepante, alejándonos de acertar o NO.

Analicemos el caso del tan cuestionado celular – recurso tecnológico, que de no estar claro para que se usa, resulta un factor “disonante” en el ámbito familiar e inclusive educacional - ¿cuál comprar?

La respuesta puede resultar compleja, muy compleja, ya que se requieren algunos requisitos previos: tamaño de la pantalla, memoria RAM, calidad de la cámara, procesador, conectividad, entre otros y, sobre todo – factor decisivo – el costo de la inversión.

Que de realizar el gasto – para padres, lo cual requiere de un tremendo esfuerzo e inclusive limitaciones – preocúpese además de establecer reglamentos y normas para el uso adecuado del mismo, obteniendo ¡logros en el ensayo y reduciendo el margen de error!


[1] El método no está dirigido a la resolución "ciega" de un problema, sino a la identificación de la explicación o causa correcta de un proceso mediante un ensayo. 

[2] Enunciado no verificado, que se intenta confirmar o refutar.

[3] José Antonio Zarzalejos Nieto (1954 -) periodista y escritor español.