lunes, 15 de enero de 2024

Amo de casa (otros quehaceres)


Dos fueron las definiciones referentes a amo en un artículo anterior, les recuerdo: “Persona que tiene a otras personas trabajando a su servicio o bajo su autoridad o dominio” / “Dueño o propietario de algo, en especial de un animal doméstico o amaestrado”

Abordamos la formación y responsabilidad asumida por la educación de mis padres que sin tener el conocimiento suficiente de lo que representaba la palabra género, los hermanos(as), todos hacíamos de todo en el hogar, todo, por supuesto no con la calidad suficiente, ya que sostener un hogar en orden, pulcro y organizado es un don del sexo femenino.

Hoy me centraré en la segunda acepción: “… atención a las mascotas”; en la organización personal forman parte de mi agenda, dedicándoles un ¿70 – 80 %?, comenzando con la lucha del tránsito entre la noche – mañana y el astro Rey que busca alcanzar el espacio que le corresponde.

Nina (cocker de 4 años), me recibe antes de encender la computadora (u ordenador) meneando su cola  - en señal de felicidad - y a la par con su juguete preferido atravesado entre sus dientes; vas tras de mí en búsqueda de su desayuno inicial y mientras abro el frasco de sus galleticas, aparece un tanto perezosa evidenciado por un estiramiento de todo su cuerpo, Chanel (también cocker pero de 9 años) un tanto más tranquila, sin agitación, ni desesperación (sabe que su aperitivo mañanero está garantizado)

Regresan a sus respectivas camitas (tal vez un tanto desveladas) y mientras se acomodan, una vez preparado mi café en una taza pequeña, amargo, negro oscuro tal vez siguiendo el consejo de Picasso[1] “Si no sabes qué color tomar, toma negro”, que me conduce a una satisfacción ya hecha adicción. Nota: En 2021/22, se consumieron a nivel mundial aproximadamente 170,5 millones de sacos de 60 kilogramos de café. Esta cantidad supuso un incremento de casi 5,5 millones con respecto al consumo global de esta bebida caliente registrado durante la temporada anterior, del cual a mí me correspondieron unos 20 mililitros 3 veces al día; regreso a la compu y tras una ligera revisión de mi correo, lectura de varios periódicos, nos trasladamos a un buen aseo matinal cuya graduación del agua depende de la temperatura ambiental.

Horario para pasar a desayunar – que en su preparación – Chanel y Nina se acercan a la mesa, y con paciencia pasan a acompañarme en su desayuno donde a 60 cm se encuentran sus dispensarios, termino yo y cronométricamente terminan ellas.

Regreso al baño, aseo bucal, ingiero las tabletas medicinales correspondientes y regreso a la computadora con mucha más formalidad tras la revisión de lo por realizar: artículos que selecciono dentro de mis propios libros (e-book) referente a diversos escenarios: valores, educación sexual, técnicas de enseñanza-aprendizaje o lo que provengan de la musa.

Serán las 9 – 9:15 am y Nina (la cocker pequeña), se me aproxima – una vez más con su cola que se mueve como péndulo agitado – en señal de ¿no vas a tomar café?, ¡cierto mi segunda taza del día!

Ingiero el preciado líquido, donde su ingrediente principal la cafeína[2] estimula mi cerebro y el sistema nervioso central, lo que hace que me sienta más despierto y proporcionarme un impulso de energía.

Tras la reclamación perruna, ambas se acercan a la gaveta donde se guardan los respectivos arneses y correas, “… papá es hora de caminar, recuerda que con ello te ayudamos a hacer ejercicios…”; transcurren unos 20-30 minutos, regreso a casa y de nuevo ellas a sus camitas.

Se repite el acompañamiento en el almuerzo, en la lectura del periódico tras la siesta, en la cena, y en la noche nos corresponde ver la televisión (los tres en el sofá); próximo a las 9:30 – 10 pm, calabaza, calabaza, cada uno para su cama.

Las beso, Chanel (la cocker grande) gruñe “jod…, no me despiertes”, la Nina por su parte con ojos entreabiertos mueve la cola “gracias papi, nos vemos mañana”. Termina la jornada, mañana será otro día.



[1] Pablo Ruiz Picasso (1881- 1973) fue un pintor y escultor español, creador, junto con Georges Braque, del cubismo. R3esulta obvio que su frase se refiere al color negro para pintar.

[2] La cafeína produce un estado de alerta, también facilita la liberación de catecolaminas (hormonas producidas por las glándulas suprarrenales en el sistema nervioso), y promueve la liberación de dopamina, que el cerebro identifica como una sensación agradable.

lunes, 8 de enero de 2024

Amo ¿de casa?

Como suelo hacer comúnmente es apoyarme en la definición de determinadas palabras las cuales un tanto me encausan y me trasladan la “musa” con los pies en la tierra o al teclado como tal y en esta ocasión es amo(a); veamos sus acepciones: “Persona que tiene a otras personas trabajando a su servicio o bajo su autoridad o dominio” / “Dueño o propietario de algo, en especial de un animal doméstico o amaestrado”

Tal vez el segundo un tanto se me acomoda más al tener un par de mascotas, lo cual perfectamente puedo abordar, pero en esta ocasión ampliando un tanto, encuentro lo siguiente: “El trabajo del ama/o de casa puede definirse como el conjunto de labores exclusivamente domésticas que realizan los miembros del núcleo familiar en su propia casa con el fin de satisfacer las necesidades de subsistencia básica del mismo y las suyas propia” ¡BINGO!

Cuenta la historia – tal vez me equivoco, porque sucedía, sucede y sucederá – que el amo de la casa le corresponde al sexo masculino, y aquí entra “…persona que tiene a otras personas … bajo su autoridad o dominio” por supuesto en sociedades machistas, donde predomina el patriarcado[1]; aunque existen muchas voces, escritos, donde se lucha a favor de la igualdad de género; por ejemplo: igual salario, derechos civiles y laborales u otros.

En lo personal tuve la gran dicha de tener una educación espectacular en el seno familiar, donde mi padre si bien trabajaba durísimo para poder sostener económicamente todo lo que implicaba un hogar, la educación, la alimentación de nosotros los hermanos(as), en la vanguardia (léalo nuevamente por favor, ¡en la vanguardia!) mi madre que repartía las labores domésticas y en la mayoría de las decisiones, sin distinción de sexo: todos limpiábamos, lavábamos, planchábamos…mal que bien, pero lo hacíamos.

Ya cuando pasamos a trabajar laboralmente aportábamos dinero no solo para el consumo, sino para el mantenimiento de la casa: pintura, reparaciones, etc.; inclusive cuando ya no habitábamos el mismo techo, la colaboración continuaba y continua.

Pero y en el caso particular que eres el “amo”, pero que bajo tu tutela pasas períodos de una relativa “soledad” – motivado por factores, como es el caso de tener una vida muy activa (nota: muy…de 12 a 16 horas diarias) – como puede ser la jubilación temprana, donde siendo académico y administrativo pasas a atender “parcialmente” las labores del hogar y lo ex laboral tal vez ocupa quinto plano.

No por gusto he enmarcado entre comillas “soledad y parcialmente”[2], ahondemos un poco al respecto; cuando dos personas trabajan, no hay nadie en el hogar, las actividades suelen dejarse para el fin de semana; cuando una persona trabaja y la otra está en la casa, ésta última asume las labores domésticas: sencillamente este soy yo.

El reto es hacer con la misma calidad, orden, organización, según las normas establecidas: los zapatos en su lugar; la ropa se lava según colores, textura, que posteriormente se cuelga o se distribuye (perchas o gavetas); por suerte no es tan exagerado como lo pinto (¿o sí), pero en el caso de la alimentación ya todo está planificado y debidamente orientado las combinaciones pertinentes: almuerzo y cena en función de la pirámide alimenticia.

¿Y la atención a las mascotas?; ¿Pagos del agua, la luz, el internet? Continuaremos…



[1]  Sistema social en el que los hombres tienen el poder primario y predominan en roles de liderazgo político, autoridad moral, privilegio social y control de la propiedad.

[2] Las comillas se utilizan para mostrar que el texto se toma palabra por palabra de otra fuente, para llamar la atención sobre una palabra o frase importante, o cuando se usa un término técnico por primera vez.

lunes, 1 de enero de 2024

Una segunda carta al niño Dios.

Acordarme de cuando fue que mi madre le hiciese una carta al niño Dios, someramente lo recuerdo donde más allá de pedir era que traerme lo que le pidiese dependía de como me había comportado, tal es así que podía recibir debajo del arbolito un saco de carbón. Nota: me imagino que esa “amenaza” era señal de como solía comportarme.

¿Fecha? Podía variar dependiendo de tradiciones de cada país: navidad, inicio de un nuevo año y sobre todo dependiendo de quién los traía: Papá Noel, Santa Claus, los reyes Magos, que en mi caso eran estos últimos que al ser tres posiblemente los regalos eran repartidos muchos más rápidos siendo trasladados en camellos, a diferencia de los anteriores transportadores que lo hacían en trineos halados por renos.

La dificultad posiblemente entre ambos animales donde iban los juguetes es que unos se trasladaban por tierra y los otros por aire, otro que Santa Claus o papá Noel entraba por una chimenea, siendo un tanto grueso ¿cabría?, ¿y si la casa no tenía chimenea? En fin, la respuesta estaba en la magia de la inocencia y la fantasía.

¿Qué escribiría en esta ocasión ya siendo una persona adulta y en particular docente? Voy con mi carta:

“Niño Dios, lo que te voy a pedir es un poco difícil pero muy necesario ya que en nuestro planeta Tierra tenemos serios problemas en la educación, de aquí que necesito que me apoyes en los siguiente:

1.       Que todos los niños y niñas tengan acceso a asistir a una escuela bien habite en la ciudad o en el campo.

2.       Tener acceso a los servicios básicos como la nutrición, el asesoramiento, el agua saneamiento e higiene.

3.        Que tengan acceso a una educación gratuita contando con los materiales necesarios (cuadernos, libros, etc.)

4.       Que las escuelas tengan acceso a internet y que al menos los niños y niñas disponga de algún recurso tecnológico, por ejemplo, un local con computadoras donde puedan realizar sus tareas, investigar y aprender complementariamente a lo que el maestro o docente me enseña fundamentalmente para ser aplicado.

5.       Que cada escuela o institución tenga su biblioteca.

6.       Que a mis padres o tutores se les capaciten de forma gradual y sistemática, dependiendo de su nivel de escolaridad (y si es necesario alfabetizarlos), pero haciendo énfasis que ellos son los primeros responsables de mi educación

7.       En el caso de mis profesores que sean ampliamente capacitados y actualizados – además de contar con los recursos necesarios - para que sus clases sean muy atractivas, creativas y bonitas.

8.       Que los grupos de clase no sean tan numerosos, ya que eso me dificulta el aprendizaje.

9.       Que me enseñen primero en ser una persona de bien, que más allá de la asignatura que impartan los primerito sean los valores a través de las habilidades blandas o socioemocionales.

10.   Que las instituciones y la sociedad le den el debido mérito a mis profesores por todo el esfuerzo que realizan, inclusive priorizándonos a nosotros los estudiantes por encima de sus problemas personales.

11.   Que el presupuesto a la educación y a la salud sean los más altos destinados por cada país.

Posiblemente se me olviden algunas cosas porque no quiero que se me vayan los camellos o el trineo; ¿te puedo hacer una sugerencia? A lo mejor si los regalos me los envías por Amazon, lleguen más rápido y además como son tantos…”

¡Ya me acorde! “…que no sé dónde ubicarlo en cuanto a lugar de pedidos, pero no deja de ser menos importante… ¡Que prime la felicidad, el amor…!


lunes, 25 de diciembre de 2023

Carta al niño Dios.

Cuando estamos próximos a culminar los 365 del presente año (5 días; 120 horas; 7200 minutos) donde posiblemente estemos visualizando donde ir, con quien ir, con quien quedarse, con quien compartir, con que celebrar, que comprar, que tenemos para consumir, que apreciar en caso de quedarnos en casa ¿película, serie, música?, cómo sentarnos en la mesa a la hora de cenar, cómo ornamentar la casa, ¿pintar?; ¿comprar nuevas cosas para el arbolito?; a quién llamar o ver virtualmente ¿antes o después de las 12 de la noche o a las 12:01 am, teniendo en cuenta los usos horarios?; los regalos ¿ya se compraron?, ¿los empaques?; el balde o cubo de agua, para su contenido tirarlo hacia la calle; la compra de fuegos artificiales; las uvas, la sidra o vino; la maleta lista (vacía) para darle una vuelta a la cuadra como augurio de viajes; ¿qué me falta…?

Por lo visto, un sinfín de preparativos que nos genera un ambiente indiscutiblemente festivo.

Sin embargo, en lo personal, acudo a un conjunto de remembranzas[1], algo así como suelen hacer muchos noticieros en la televisión que realizan – comúnmente el día 1ero del nuevo año – un resumen de los principales hechos acaecidos.

Partiendo de los logros individuales y colectivos (de la familia, de las amistades), un año donde he adquirido más ideas (las musas se han comportado de maravilla), diría que prolífero, para ser concretadas en artículos o podcast que han conllevado a lecturas o escuchas respectivamente que refuercen la formación en el aprendizaje a padres de familia, docentes, directores, personal auxiliar, en lo que implica una palabra tan bella y a la vez compleja, como es la EDUCACIÓN, utilizando para ello recursos digitales tan importantes como las redes sociales, periódicos (digitales o impresos), donde he pretendido que irradie el respeto, mediante palabras, ilustraciones, que a su vez permitan la reflexión y con ello generar al menos ciertos cambios conductuales.

En lo colectivo, como logros, el incremento de la familia en edad, señal que continuamos con buena salud, sobrinas, sobrinos que nos han proporcionado la felicidad al ver sus sonrisas con las buenas notas en sus estudios, lo que me consolida como un buen tío – abuelo (dada mi profesión, como señal de que van por el mejor camino); un año que termina cuidándonos los unos a los otros en la medida de las posibilidades; un mayor acercamiento al menos virtual, saludando y celebrando los cumpleaños de la familia, Y como mencionabamos hace un instante, los pases de grado en la escuela del “nieteral”; el desempeño exitoso de los mayores cada cual en su centro de trabajo, a pesar de los bemoles sociales de cada país donde viven.

Y, ¿en el caso de la carta al niño Dios o a Santa Claus o Reyes magos para el año venidero? Salud, crecer intelectualmente, estudiar, aprender más, más, superarme; lograr más adeptos a lo que trato de transmitir, ya que con ello logro – posiblemente - sensibilizar los sentidos de los mismos, ante la carencia y en el mejor de los casos de la insuficiencia de la información donde “conversemos” sobre temas necesarios, que contraponen a los antivalores, que nos sobresaturan por todas partes. Por supuesto, aunque sea una semilla que prenda y cuya planta florezca, dentro de un mar de problemas sociales, que son reales, dormiré mucho mejor.

Para mi esposa, hija, madre, hermanos, que me sigan acompañando como hasta ahora lo hemos logrado; excelente comunicación, donde ha predominado la verdad, la sensatez, la tolerancia, el respeto, las mejores soluciones a través del consenso y sobre todo el amor.

A todos/as quien lea este artículo o quien lo escuche, les deseo muchas cosas buenas, muchas, que lo que se propongan, lo alcancen. Nota: si forma parte de su traducción, no olvide lanzar su balde o cubo con agua hacia la calle ahuyentado con ello las penas del año que termina y dándole la bienvenida a uno lleno de prosperidad y buenas vibras. ¡Feliz año nuevo!



[1] Imagen o conjunto de imágenes de hechos o situaciones pasados que quedan en la mente.

lunes, 18 de diciembre de 2023

Derbez contra la torre Pisa

“Trituremos” un poco el porqué del título de hoy, comenzando por Derbez, su nombre real es Eugenio González Derbez[1], actor y comediante mexicano; mientras que, en el caso de Pisa, no necesariamente es haciendo referencia a la llamada Torre de Pisa [2], aunque tal vez por allá…pudiéramos establecer una cierta referencia por su inclinación, ¿en señal de que cae o no cae?, pero que asociamos a los exámenes de Pisa[3], los cuales suelen cuestionar muy seriamente la calidad de la educación bajo determinados parámetros y específicamente en las disciplinas de matemática, lectura y ciencias[4], medible en países del mundo, donde una de las regiones más afectadas – en cuanto a bajos resultados - lo es América Latina[5].

Se aplica a estudiantes con la edad de 15 años que cursan al menos séptimo grado, que supuestamente – cuando menciono supuestamente es una opinión personal – que se acercan al final de su escolaridad, se encuentren preparados para enfrentarse a los retos de la vida adulta.

¿Qué se mide en estas? Capacidad de razonamiento, interpretación, abordar y solucionar problemas, reflexionar, desarrollar conocimientos, potencialidad y participar de manera productiva en la sociedad, con nuevas ideas que den lugar a soluciones originales y efectivas. Hasta aquí excelente.

La problemática se genera cuando nuestras instituciones educativas no están debidamente preparadas – aunque su objetivo esencial sea: permitir a los formuladores de política educativa comparar conocimientos y habilidades de los jóvenes de su país respecto a otros países, comprender fortalezas y debilidades de sus sistemas educativos, y establecer puntos de referencia para mejoras en aprendizajes – identificando factores tan complejos que no ayudan, como son:

·         La rigidez del cumplimiento de programas o contenidos programáticos de las asignaturas, donde es eso lo que debe impartirse (siendo evaluados los profesores por personal directivo autocrático), pero sobre todo con esquemas formales anticuados, obsoletos y la ausencia de dinámicas, metodologías, actividades que puedan desarrollarse en el entorno más adecuado.

·         La carencia de laboratorios en el campo de las ciencias naturales e informática.

·         La no disposición de bibliografía actualizada en bibliotecas en los centros o al menos en la localidad.

·         La amplia heterogeneidad - término usado para denominar a la sociedad como un grupo social compuesto por personas con características diferenciadas, ya sea, de clase social, raza, género – donde prima el atraso escolar, producto de la pobreza y donde muchos niños no tienen acceso a la escuela inclusive.

·         La insuficiencia en la capacitación del profesorado, inclusive para las propias pruebas Pisa

·         Otros tantos…



Pareciera ser que la Torre Pisa, entiéndase la Educación pudiera inclinarse más, pero por suerte en nuestras aulas, ¡contamos con muchos Derbez! 



[1] Nacido en Milpa Alta, Ciudad de México, México; 2 de septiembre de 1961. En el campo de la comedia se destacan: Al derecho y al Derbez (1993), Derbez en cuando, XHDRBZ y La familia P. Luche; También ha participado también en películas tanto mexicanas como estadounidenses, así como en el doblaje ocasional de voces al español de varias películas anglosajonas. Uno de sus últimos films: ¡Radical!

[2] O torre inclinada de Pisa, campanario de la catedral de Pisa, situada en la plaza del Duomo de Pisa, en la ciudad del mismo nombre, municipio de la región italiana de la Toscana y capital de la provincia homónima de Italia. Su altura original era de 60 metros, aunque actualmente mide 56.67 desde la base en el lado más alto y 55.86 m desde la base en su lado más bajo; con un peso de aproximadamente unas 14 500 toneladas y su inclinación es de unos 4°, extendiéndose 3.9 metros de la vertical. Considerada, junto a la catedral de la que forma parte, una de las joyas del arte Románico.

[3] PISA es el acrónimo de “Programme for International Student Achievement” (Programa internacional de evaluación de alumnos), un estudio internacional comparativo de evaluación del rendimiento del alumnado, donde mide el grado en que los jóvenes de 15 años –que se acercan al final de su escolaridad obligatoria– se encuentran preparados para enfrentarse a los retos de la vida adulta.

[4] La evaluación realizada por PISA consiste en una serie de ejercicios que se contestan con papel y lápiz. Las preguntas están agrupadas en unidades. Cada unidad consta de un texto introductorio presentando una situación de la vida real seguido de una o varias preguntas.

El formato de las preguntas puede ser cerrado o abierto. Las preguntas cerradas – calificadas automáticamente - adoptan la forma de respuesta múltiple en las que el alumno ha de escoger una sola de las opciones de respuesta presentadas (normalmente cuatro). Las preguntas abiertas se contestan redactando o calculando la respuesta en un espacio abierto.

[5] En total, 81 países y economías participaron en PISA 2022. De América Latina y el Caribe, participaron 14:  Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.

lunes, 11 de diciembre de 2023

Recuerdo que cuando aspiré...

Recuerdo que cuando aspiré a una plaza por oposición para entrar a trabajar en la universidad, me proporcionaban un tema de la especialidad, y tenía que impartir la misma en un tiempo determinado haciendo uso de los recursos tecnológicos de aquel entonces (retroproyector, filminas) ante un tribunal de docentes con altos grados académicos (todos pedagogos), además de responsabilidades administrativas (jefes de departamentos, decano/a), al final pasar a una ronda de preguntas de aspectos de contenidos, metodológicos, etc.

Otra experiencia que no olvido es cuando nos visitaban instancias de la Educación superior a nivel de ministerio, con tal de evaluar a la facultad. Realizaban observaciones de clases – sin avisar obviamente – cuyos visitantes eran de un nivel diría sofisticado (doctores en ciencias pedagógicas), reconocidos nacional e internacionalmente. Salir deficiente o regular en la ejecución de la misma, implicaba un efecto dominó no solo en el departamento, sino también en la facultad, de aquí que había que jugársela todo por el todo, ¿resultado?: 4 en la escala de 5, luego satisfecho. No recuerdo si lo celebré, realmente.

Ver, observar, acompañar el desarrollo de una clase de principio a fin, implica una previa preparación para el acompañante (sílabo de la asignatura, contenidos apoyándose en los textos posibles), cuyo propósito es visualizar de primera mano que sucede dentro del aula, laboratorio, práctica profesional u otras formas de organización de la enseñanza. ¿Qué apreciar? El desempeño del docente, apoyándose en la tecnología de la información y comunicación y lo más importante los estudiantes, como se desenvuelven, aplican, exponen, vinculados a valores: disciplina, puntualidad, entrega de trabajos, respeto, compañerismo y otros muchos.

A los efectos de los directivos de la institución educativa que se aprecien clases, es conocer cómo se desarrolla el proceso docente – educativo, vinculado a logros y deficiencias, establecimiento de planes de capacitación, etc.  

En los diferentes niveles de educación suele ser más complejo, el universitario dada la denominada libertad de cátedra, donde no consideran viable que sean acompañados, porque lo que sucede en el aula, es solo de “su responsabilidad”; sí estoy de acuerdo que se respeten los grados académicos tanto para el que acompañante, que ha de ser superior al del acompañado. Al finalizar la observación será necesario, analizar la clase los pros y los contras, a la par de recomendaciones y verlo al final como un apoyo que permita al evaluado, alcanzar una escala cualitativa y cuantitativa mayor en su labor como docente.

¿Y tras los resultados de las clases observadas? En lo personal, hacía llegar a los diferentes colectivos (vía correo) los logros, los méritos alcanzados, indicando el nombre del docente visitado, hecho que generaba una acción de felicitaciones a lo interno, además de un ambiente de confianza, fraternidad, colectividad y entusiasmo que evidenciaba como detrás de un excelente colectivo de docentes, hay una excelente enseñanza.

Lo anterior me conlleva a modificar la cita siguiente de Sam Walton, que originalmente plantea “Vamos a cuidar a nuestros asociados(as) y ellos cuidarán a nuestros clientes”, por “Cuidemos a nuestros docentes, proporcionándoles las mejores enseñanzas y ellos educarán integralmente a nuestros estudiantes”

¿Lo han visitado a usted profesor/a, cuáles han sido sus resultados?

lunes, 4 de diciembre de 2023

Haces mucho daño cuando…


Hablar de sensibilidad – entiéndase, “Capacidad para percibir sensaciones a través de los sentidos, o para sentir moralmente” / “Capacidad o propensión natural de las personas a emocionarse ante la belleza y los valores estéticos o ante sentimientos como el amor, la ternura o la compasión”, pareciera ser que ambas acepciones se complementan o hilvanan.

Analicemos el siguiente experimento: tomando de una y otra, creo que lo siguiente: “Capacidad para percibir … o sentir moralmente ante sentimientos como el amor, la ternura o la compasión”, hechos que utilizo para arribar a una de las tantas experiencias        que me han sucedido y suceden cuando a uno le corresponde lograr que su trabajo sea exitoso, no en el plano personal, sino sobre todo cuando el impacto que llega o se transmite a padres de familia, estudiantes, inclusive en el entorno mismo de una oficina y cuya conducta de alguien cuando se expresa no genera un buen resultado al contrario, resta o genera un estado de opinión.

Vamos al caso, una persona, cuya responsabilidad era atender a los propios trabajadores, sus colegas, sus compañeros, pero además a las personas que solicitaban trabajo en la institución, ante una aclaración solicitada su respuesta en un tono altisonante[1], ¡lo siento mucho pero ya el período para la plaza cerró hace 5 minutos!”, dos personas que se encontraban en dicho local enmudecieron a la vez que se refugiaban sus rostros tras la pantalla de sus respectivos monitores.

La persona solicitante, tragó en seco, solicitó permiso para retirarse y salir de la oficina cabizbaja ante la posibilidad de buscar no solo un sustento para la familia, sino desempeñarse para lo cual se había preparado a través de sus estudios y con determinada experiencia laboral.

La misma se dirigió a la entrada con paso lento – pero se detuvo por un momento - y dirigiéndose a la recepcionista, solicitó “¿…con quien pudiera conversar con una situación que se me acaba de presentar?”; aun no entiendo inclusive después de tantos años porque me la remitieron, que por supuesto cuando llegó a mi oficina, haciendo a un lado lo que estaba realizando (algunos de ellos muy prioritarios por cierto) ya que la vida por alguna razón u otra me había enseñando la necesidad no solo de atender a las personas “en modo inercia”, ni con respuestas que me pudiera proporcionar la Inteligencia artificial (IA), era escucharla asertivamente a la par de crear un entorno de confianza, brindarle un café, agua, té, buscar privacidad sin que nadie nos molestase y conversar.

Tuvo la confianza en relatarme el problema ocasionado en la oficina de la cual procedía y el trato recibido, que era cierto que no había cumplido con el tiempo límite para aspirar a la plaza, pero que por ende ya no le interesaba… pero necesitaba desahogarse. Unos 15 minutos después concluyó la conversación, le di mi correo a los efectos de que me enviase su CV en función de posibles nuevas plazas, la acompañé a la puerta de la oficina y reiteré mis disculpas.

Unos 10 minutos después – suficientes para prepárame un café – me comuniqué con la persona que había provocado la ofensa, a pesar que no me correspondía a mi área; la conversación en un comienzo se desarrolló en un diálogo algo tenso, pero no era mi estilo, debía atenderla al igual que la persona agraviada – “¿…café, agua, té?” -; después de escucharla … cuyo rostro se encontraba un tanto desencajado, ojos llorosos, argumentándome problemas personales algo serio en el seno familiar…, le plantee que sencillamente era una lección para ambos y que estaba claro que no se repetiría.

Si bien es frustrante para cualquier persona que se le trate mal, posiblemente mucho más traumático en los niños, las personas adultas también merecen ser tratadas de la forma correcta y con mucho respeto.

No excluyo que todos tengamos días “buenos y malos”, pero cuando a una persona se le avasalla[2], siendo adulto ésta última tiene la posibilidad de juzgar, generar un elemento de juicio a quien tiene delante.



[1] Término que se aplica al lenguaje, al estilo o a lo expresado con ellos, y significa 'muy sonoro y elevado, especialmente si va acompañado de afectación.

[2] Tratar a alguien sin respeto ni consideración, sin tener en cuenta su opinión o sus derechos