lunes, 19 de octubre de 2020

Un paso complejo, las clases en modalidad virtual.

En el artículo hace unas semanas publicado “Una neo educación…”, en el último párrafo expresábamos varias interrogantes ante la posible modalidad de clases virtuales: ¿y la forma de impartir la clase – como forma de organización de la enseñanza – a través de conferencias, clases prácticas, laboratorios, trabajos de campo, seminarios, etc. utilizadas en la enseñanza universitaria, con menos variables en la enseñanza primaria, media y bachillerato?, ¿cambia la estructura de la clase en cuanto la intervención del docente y el estudiante?; ¿el rol del docente sería el mismo?; ¿debe cambiar la organización de clases, horarios a nivel institucional? 

En algunos países de la región centroamericana, así como en el continente europeo en la enseñanza media, bachillerato, la carga académica – también llamado horario, tiempo o jornada escolar – oscila semanalmente entre 30 a 40 horas, dividido entre 5 días de la semana de lunes a viernes, el tiempo delante de la computadora portátil (ordenador, laptop) o de escritorio, variaría entre 6 a 8 horas diarias, perfectamente casi una jornada de trabajo.

¿Qué implica tantas horas, sentado “presencialmente” – en el mejor de los casos - ante una pantalla que oscila desde 15 pulgadas (que equivale a la longitud de la diagonal de la pantalla), expresada en centímetros serían de 38.1 cm, o bien un ancho de 33.2 cm y una altura de 18.7 cm, dimensiones que se reducen drásticamente ante una notebook y qué decir de los celulares?

¿Qué se resquebraja? La salud. Partimos con el sedentarismo – reducción de ejercicios físicos, que conllevan a problemas vasculares -, se suman la fatiga visual, enrojecimiento, visión borrosa y hasta dolores de cabeza, tal vez con menos impacto en los adolescentes y jóvenes, pero sí con mayor incidencia en personas entre 40 – 60 años, pensando en el profesorado. 

¿Posibles soluciones ante la virtualidad de las clases, donde trataré de responder las interrogantes del primer párrafo? Reducir gradualmente el número de horas clases (de menos a más, de 7mo a 11no o 12 grado), derivándose en impartición de los contenidos básicos – lo cual cambia el rol del docente, de conferencista, vinculado al análisis de ejercicios a ser orientador – acompañante – tutor, instrucciones referente al análisis de vídeos (aunque no siempre), temas que profundizan u apoyan, ejercicios, proyectos (actividades que el estudiante desarrollará en modo no presencial); con todo lo anterior, cambia la estructura de la clase.


Las siguientes sesiones, podrían estar dirigidas a aclaraciones de dudas, evaluación y análisis de los resultados, cerrando el “pequeño ciclo” (que no necesariamente sigue este orden), para abordar los temas siguientes. Si para algunos preocuparan las evaluaciones -  estudiantes y profesores cada una o dos semanas (“más trabajo”), la decisión siguiente sería la eliminación de exámenes escritos muy formales aún en el sistema educacional, dejando los llamados cortes o períodos evaluativos para el reporte en cuanto a avances de los estudiantes.

En resumen: menos horas “presenciales – virtuales”, sin olvidar más horas del auto estudio del estudiante, investigador, autodidacta, mientras que para el docente más y más horas de preparación. No queda duda que se requiere de un equilibrio necesario ante las TIC, con o sin pandemia.

lunes, 12 de octubre de 2020

¿Qué debemos aprender de la pandemia?

Ha sido mucha la información digital y escrita acerca de la llamada “gripe española” acaecida en 1918, la cual en dos años provocó la muerte de más de 50 millones de personas (rango entre 50 y 100), según la OMS.

Han pasado 102 años y muchos países del llamado tercer mundo o en vías de desarrollo (esto último suena optimista) África, (población de 1,200 millones de habitantes); América Latina (con 650 millones) seguimos siendo dependientes de lo que en el mundo desarrollado se lleva a cabo, por ejemplo: en una encuesta internacional [realizada por SCImago Institutions Rankings (SIR)] en la cual se clasifican instituciones académicas y relacionadas con la investigación las mismas (500 en total) se centran geográficamente en: China, Estados Unidos, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Canadá, España, Japón, Hong Kong, Corea del Sur, Australia, Holanda, Suiza, Italia, Dinamarca, Finlandia, Taiwán, Suecia, Israel, Portugal, Arabia saudita, entre otras (incluyendo algunas transnacionales)

De América Latina (8 % de la población mundial) - diría que prácticamente excepciones - se identifican: Brasil, Cuba, Argentina, México, (es posible que se me escape alguno) de un total de 42 países; otras indicadores alarmantes lo son a nivel planetario dedicado a la investigación: solo ocupan el 5,1% de las publicaciones científicas; 3.6% de investigadores; 3,4% el gasto en investigación (PIB) y 0.3% de patentes.

Todas las estadísticas antes mencionadas, establecen un alto reto a nuestros países en invertir mucho más en rubros, como la Educación, Investigación, Salud, Tecnología por señalar algunas, que en particular en lo referente a Educación implica, la revisión exhaustiva de las mallas curriculares o programas de estudio a nivel universitario; nuevas carreras afines a la investigación (más allá que pudiese ser un eje transversal)–, la creación a nivel superior de centro de estudios – investigación especializados (infraestructura, dotación de laboratorios, personal especializado), envío de jóvenes y docentes destacados en el campo de la ciencia a países desarrollados.

En la Educación Superior se requiere de nuevas especializaciones en el campo de la Salud y todas sus ramas, maestrías, posgrados, que se desarrollen no necesariamente online – que puede ser una parte, innegable – pero que posean un componente altamente práctico.  

¿Y por parte de los profesores de la enseñanza media y superior? Si bien la formación en estos niveles de educación va dirigido a una formación general, donde se insiste que en los estudiantes apliquen, investiguen, se requiere de más laboratorios en el área de las ciencias naturales, ligado al reforzamiento del español, sumándole uno o dos idiomas más (inglés, alemán, chino); sistematizar campañas que despierten la vocación por las Ciencias.

Recuerdo en una reunión sostenida en el Ministerio (o secretaría) de Educación hace algunos años, con la entrada de computadoras por donaciones (inicio del año 2000) a colegios de la enseñanza media, donde un especialista del departamento de currículo, expresaba su preocupación en cuanto a la necesidad de priorizar la cobertura de estudiantes que no asistían a la escuela, analfabetos y no a la introducción de recursos tecnológicos.

En lo personal lo comprendía – en todas partes de la Tierra hay personas que no asisten a la escuela, hay quienes no han nacido y no tendrán ese derecho – pero habrá que entender a quienes les corresponda en cada instancia, que el desarrollo en la Educación requiere prioridad, una fuerte inversión económica, en recursos humanos, infraestructura, tecnología, durante muchos años.

Que de no lograrlo seguiremos siendo dependientes de todo lo que venga “del extranjero” 

Hay que desechar la mentalidad del “para hoy” e incorporar lo que se requiere ¡ya! a corto y mediano plazo. Urge.

 

 

lunes, 5 de octubre de 2020

¡Fácil de digerir!

Una píldora, es una forma farmacéutica sólida, redonda de administración oral, suelen ser comprimidos rígidos o cápsulas gelatinosas, donde las primeras se recubren con el propósito de proteger al fármaco de la humedad y del aire, así como para enmascarar sabores y olores desagradables, para ello se utiliza azúcar.

En el caso de las gelatinosas su cubierta se recubre con ciertos deslizantes (químicos) que facilitan aún más su deglución.

Surge la interrogante: ¿es posible preparar píldoras a modo de herramientas de aprendizaje en el campo de la educación virtual, que se digieran fácilmente, eliminando lo “amargo” de una clase presencial-tradicional aburrida? La respuesta es sí, estimados docentes y estudiantes, lo cual nos conduce a conocer más de la modalidad micro-learning o formación comprimida a través de capsulas digitales de aprendizaje.

¿Dentro de qué modalidades learning (aprendizaje), es el uso más adecuado de estas píldoras? Si bien de todas: e-learning, b-learning y m-learning, en lo personal en tiempos de pandemia o no me parece muchos más pertinente la (b)lended learning o aprendizaje semipresencial, donde más allá de una revisión exhaustiva no solo de los sílabos de la asignaturas, de los planes de estudios, sino de los horarios – horarios cuyo tiempo de duración, no necesariamente han de ser similares a los de la enseñanza presencial - cuando debe el estudiante asistir presencial o no y por otra parte considerar la mayor o menor presencia de los y las jóvenes desde el 1er año o primeros grados hasta los años o grados terminales.

Una característica común de las mismas será la transmisión de la información de materiales complementarios que apoyen al estudiante para la realización de tareas (como parte de las actividades no presenciales o asíncrónicas), consolidación de los conocimientos en un tiempo muy breve, eso sí con materiales no extensos en tiempo de lectura o escucha, pero que a la vez quedan en manos del propio estudiante visualizarlo cuantas veces sea necesario en su móvil o cualquier otro recurso tecnológico.

¿Qué herramientas tecnológicas forman parte de la micro-learning? Tenemos el empleo de vídeos (con una amplia gama de ya elaborados provistos de YouTube), con determinados requerimientos a la hora de ser seleccionado por el docente, tales como: duración (entre 5- 15 minutos máximo), calidad del recurso (atractivo, creativo, profesional), que cumpla el propósito de consolidación y ojo ¡que no sea una clase del mismo tema por otro profesor!

Tenemos el uso de esquemas, gráficos o diagramas, las cuales permiten memorizar información o tener una visión global de algún proceso, siempre y cuando resuma un microcontenido. Por ejemplo: el ciclo del Carbono (C);  el empleo de ilustraciones (fotografía, dibujo o lámina que se coloca en un texto o impreso para representar gráficamente lo expuesto, ejemplificarlo o hacer más atractivo el resultado)

En el caso de las infografías (representación visual o diagrama complejo que resume o explica figurativamente informaciones o textos escritos), las cuales emplean mayor número de medios visuales comparado con los esquemas o diagramas. ¿Su utilidad? En muy poco tiempo se puede entender y obtener una visión global de todo un flujo de trabajo en el que intervienen diferentes procesos.

Finalmente (hay otras) el empleo de los TED (acrónimo de Tecnología, Entretenimiento, Diseño) (en inglés: Technology, Entertainment, Design) que cubren un amplio espectro de temas que incluyen ciencias, arte y diseño, política, educación, cultura, negocios, asuntos globales, tecnología, desarrollo y entretenimiento a través de charlas y conferencias cuya duración no sobrepasan los 15 o 16 minutos. Las mismas permiten consolidar, conocer el criterio de expertos sobre la temática seleccionada. Es pertinente que al estudiante se le pidan criterios sobre la actividad con interrogantes, cuyas respuestas vayan más allá de ¡me gustó!.

¿Luego profesor(a)? “Para gustos, colores” Un consejo: Ante una enfermedad las capsulas se ingieren según el tratamiento proporcionado por un especialista, el problema de salud no se erradicará aumentando las dosis.

Las capsulas educativas (herramientas) deberán aplicarse de “forma gradual y además analizando la mejoría del paciente”

lunes, 28 de septiembre de 2020

Píldoras para las clases.

¿Ha probado usted cuánto tiempo puede estar frente a una pantalla (de cine, monitor, de celular, de una tableta, de una computadora u ordenador, de una televisión)?

La permanencia dependerá de muchos factores, para lo cual le cito varios ejemplos: en el cine una película que puede durar entre 2 a 3 horas su atención estará en función de lo atractivo, efectos especiales, un buen guión, actores y actrices, sonido (parlantes o altavoces), el tamaño de la pantalla (que incide mucho) y el género (terror, drama, bélica, acción…) acompañado de palomitas, hot dog, gaseosa, que acompaña a la distracción, se relaja y disfrutar del espectáculo.

¿Qué pasa si la misma película la ve en su hogar, a través de una plataforma de streaming (HBO, Disney, Netflix, Amazon, etc.)? Obviamente una pantalla de menor dimensión (de 22 a 85 pulgadas), el resto de los factores algo similares, con posibles distractores como otras personas, pasar de vehículos, mascotas y además dado que puede detener el film, la comodidad de ir al baño, comer algo.

Si el espectáculo pasa a una computadora, tableta o celular donde se reduce gradualmente el tamaño de la pantalla, desde 15 hasta 7,1 pulgadas. Si sacamos cuentas, digamos de un tele de 32 pulgadas a un celular de 7.1 pulgadas, el porcentaje de disminución equivalió a un 78 % aproximadamente, realmente una gran preocupación para la vista y la atención del “espectador”

Si del cine nos trasladamos a una clase universitaria o enseñanza media superior (bachillerato), ¿será posible estar sentado de 2 a 3 horas, para una clase?, ¿y si fueran 3 clases de un total de 6 horas? La respuesta más sencilla desde el punto de vista científico sería: El ojo humano está naturalmente diseñado para mirar de lejos, por lo que enfocar durante horas una pantalla cerca, lógicamente provoca cansancio muscular, visión borrosa (estrés ocular computacional) que ocasiona que la productividad de la persona se vea afectada.

¿Qué actitud toma el estudiante, sí la clase no atrae? ¡Se levanta o en el mejor de los casos cierra micrófono y pantalla!, ¿y el profesor, que hace? Se molesta, es posible que le llame la atención, aunque no reciba respuesta o lo “excluye” como un caso “perdido”.

Estudios realizados plantean que ante un vídeo de unos 15 minutos, en el minuto 12, ya el 40 % de los estudiantes “se levantaron”.

Esta situación nos obliga o nos compromete a varias acciones: Algunos pedagogos consideran que bajo la modalidad Aprendizaje semi presencial (blended learning) donde se combina el trabajo presencial y el trabajo en línea, la carga horaria podría implicar un 10% presencial física; 20% presencial virtual y el resto del tiempo asincrónico (clase en tiempo no real, válido para que el estudiante, cumpla con sus deberes, consulte material complementario, libros de textos y otros)

El error o el horror (uno de ellos) por parte de las instituciones de considerar que el horario sea el mismo que cuando las clases son presenciales 100%, conlleva no solo a una alta responsabilidad del estudiante y más de primer ingreso, para lo cual no está preparado.

De aquí la necesidad de revisar las llamadas capsulas digitales de aprendizaje o modalidad micro-learning, también llamada formación comprimida.


Este tipo de aprendizaje fragmenta los contenidos didácticos (micro contenidos o micro media) para adquirir determinadas competencias. Una condición necesaria será que las herramientas a emplear sean diversas, DE CORTA DURACIÓN, y estas se enlacen con los contenidos o temas abordados. Por ejemplo una hora de formación con una “píldora” bastarán de 3 a 4 minutos al día para adquirir ciertos conocimientos y reforzar conceptos.

La presión sobre el estudiante se reducirá, entiéndase más tiempo para el autoestudio – y menos ante el medio electrónico o terminal que emplee - y solución de las tareas, aclaración de dudas con el profesor, etc. ¿Y cuáles son esas píldoras “mágicas”? Serán motivo de análisis en una próxima publicación.

lunes, 21 de septiembre de 2020

WhatsApp y el celular

El título en sí ha de resultarte muy familiar dado su utilidad cotidiana, el primero (WhatsApp) como aplicación que te permite mantenerte en contacto con el grupo de personas que más te importan, como tu familia o compañeros de estudio o trabajo, donde compartes mensajes, fotos, y vídeos, realizar vídeo llamadas donde conversas cara a cara con tu interlocutor, reduciendo distancias geográficas.

En el caso del celular móvil corresponde a un dispositivo electrónico que nos permite comunicarnos comunicar telefónicamente desde cualquier lugar que se encuentre (siempre y cuando, haya señal, entiéndase conexión a Internet)

¿Quién surgió primero? El celular, que fue cambiando progresivamente con un sinnúmero de aplicaciones, por ejemplo recoge la historia que el primer celular se fabricó en 1973; el primer SMS (Short Message Service - Mensaje corto de texto) se envía en 1992; cinco años después (1997) se le incorpora una cámara fotográfica integrada; en el 2001 se incorpora el bluetooth lo cual nos permite unir la comunicación de distintos dispositivos; en el 2010 se inicia la comercialización de celulares 4G (cuarta generación) y desde el 2014 se anuncia el desarrollo de la futura tecnología 5G, donde hoy ya inclusive esta última generación se encuentra en venta fundamentalmente en algunos países de Europa y el continente asiático.

Aprendido o consolidado todo lo anterior, nos trasladamos al uso de ambos (recurso tecnológico y aplicación) a la Educación.

No han pasado muchos años (10 – 12) donde con la expansión del uso de celulares por parte de los jóvenes y a la vez estudiantes, los cuales “interrumpían” constantemente el desarrollo de las clases por su alto nivel de distracción, recuerdo que las primeras acciones fueron llamados de atención, quitar los celulares a la entrada del aula colocándolos en una canasta, e inclusive prohibirlos colocando letreros.

La “guerra” fue campal (chicos/as que escondían sus celulares en los textos, bajo la mesa, en bolsos – docentes suspendiendo clases) que cuando pensábamos que la institución había ganado la “batalla”, el rebrote fue peor y simplemente perdimos, hecho que conllevó a: “Si la montaña no venía a mí yo voy a la montaña”

Una serie de hechos sociales, políticos, de salud en el planeta Tierra, conllevaron al uso de los dispositivos móviles “enemigos” casi una década atrás para ser empleados hoy de hogar a hogar y convertirlos “en el mejor amigo del ser humano”, como medio de comunicación y en función de la educación.

¿Cómo hacer uso de un medio tan insignificante en el sentido de ver, compartir información y visualizarla en una pantalla de 5.8 – 6.7 pulgadas de diámetro (1 pulgada = 2,54 centímetros)?

La realidad, que no lo pueden evadir los docentes, imposible y la posible solución es ¡Lo que debemos compartir! Me inclino a actividades que refuercen el trabajo no presencial o asincrónico como son de carácter informativo: contenido programático de la asignatura, sistema de evaluación (¡lo básico y lo esencial!), en el caso de los complementos de las clases que refuercen lo desarrollado en la clase real (sincrónico) como son los vínculos o link de videos, contenidos, guías de estudio, tareas.

Un factor a tener en cuenta – en modo también asincrónico - será la recepción de tareas o trabajos realizados individuales o en equipo por parte del docente, recepción que deberá tener un horario preestablecido.

Un elemento además esencial será la creación de grupos, una vez que se cuente con los listados de estudiantes solicitándole nombres y obviamente su número telefónico, ello permitirá la identificación posterior para el trabajo de atención personalizada y en equipos o subgrupos (creados por el profesor en consenso con sus estudiantes)

Si prácticamente es un reto más que deben asumir docentes y estudiantes, deberemos prepararnos para dentro de pocos años, menos de 5, ver realidad aumentada y virtual brotando directamente de nuestros teléfonos generando una llamada
holográfica.

¡Se te ocurre pensar analizando con un equipo de estudiantes el resultado de su trabajo, y el docente holográficamente a la par de los mismos!

lunes, 14 de septiembre de 2020

La creatividad a través de una clase virtual

En unos cien metros de distancia entre ambos negocios relacionados con la elaboración y ventas de pizza, una recién creada constituida por un grupo de jóvenes y otra ya de unos tantos años con cierta posición en el mercado.

Transcurrido varios meses “el nuevo” negocio comenzó a crecer en clientela y por ende en ventas, mientras que el más antiguo veía mermar sus ingresos. El dueño de ésta última envió a su cocinero para que “investigara” a que se debía la “magia” de la nueva empresa, descubriendo que el diseño del lugar era alegórico a los alimentos y servicios, colores vivos, iluminación, una atención al cliente esmerada y principalmente una amplia gama de variedades de pizzas que salían de lo tradicional.

Otra anécdota donde dos personas sobre un muelle, con sus varas de pescar extendidas en la cual un señor de unos 60 a 70 años sentado sobre un pequeño banco, con los avíos correspondiente en una canasta al alcance de su mano (carnadas, anzuelos, etc.); próximo al mismo un joven de unos 18 -20 años, ropa de sport, la caña de pescar último modelo, visualizaba que su “vecino” constantemente llenaba con más facilidad su cesta, a diferencia de él donde no picaba ni un mosquito. El joven se acercó respetuosamente para indagar porque la diferencia, recibiendo como respuesta “…al igual que tú, al inicio me sucedía lo mismo: nada aportaba para el hogar, sin embargo la necesidad me obligó a pensar en posibles soluciones: cuál era la mejor carnada, colocar más de un anzuelo de diferentes tamaños y acorde al tipo o variedad de pez presente en la zona de pesca…”

En ambos casos sin primar la edad, la solución estaba en que crear a partir de la necesidad para solucionar un problema.

En una clase donde PARTICIPAN estudiantes y profesores, donde un error abismal sería el establecimiento de un monólogo por parte del “profe”, posiblemente la clase será un fiasco y por ende los estudiantes irán abandonando con una justificación u otra la misma, desconectándose mental y virtualmente al ser la clase en línea.

El dialogo (conversación entre dos o más personas que exponen sus ideas y comentarios de forma alternativa; discusión sobre un asunto o sobre un problema con la intención de llegar a un acuerdo o de encontrar una solución), deberá incorporar obligatoriamente elementos donde se evidencie la creatividad (capacidad o facilidad para inventar o crear) por ambos bandos.

Una clase que comienza, NO debe comenzar con “Buenos días…; el tema que abordaremos hoy es el siguiente…; “usted joven, sí usted fulano ¡porque aún no ha activado su cámara y abierto su micrófono!”

¿Por qué no comenzar abordando que hicieron ayer posterior a la realización de las tareas?; ¿Parece que fulano, se ha quedado dormido ya que no lo veo conectado?; “¿Hoy se sienten mejor que ayer?” Tras escuchar diversas opiniones, e intercambiarlas, podemos pasar a la continuidad de la clase – y no al comienzo, ¡porque ya estamos desarrollando la clase!

Continúa la clase: Una niña que se desplaza por una canal (tobogán, resbaladero, deslizadero), mediante una imagen o vídeo – compartiendo pantallas -, donde en aras de promover análisis y discusión en el seno de los participantes, planteamos las interrogantes siguientes: ¿Qué permite que haya deslizamiento?; ¿sobre que figura geométrica se desliza?, ¿De qué posible material está elaborada la superficie de la canal, y que le permite que resbale?, ¿Qué sucedería si la pendiente fuese más inclinada en cuanto a la velocidad de traslado?, preguntas que corresponden a disciplinas como la física, matemática, química, y otras.

Abordar el tema o asunto en este momento, será mucho más amigable, comprensible para el desarrollo de la clase.

De haber leyes o fórmulas, no se requiere obligatoriamente que se expresen las mismas, así como un número excesivo de ejemplos para la aplicación de las mismas, preséntelas y con material complementario, libros de textos y otros recursos que sean los propios estudiantes los que los solucionen, mediante el trabajo en equipo, colaboración de los padres y el propio docente como tutor en horarios pre establecidos.

En una ocasión de modo informal escuché a dos estudiantes conversando entre sí, donde uno de ellos no quería cursar la clase X - habiéndola repetida – con el profesor Y, ya que era la misma clase y que no le entendía, a pesar de tener una experiencia de 20 años impartiendo docencia. 

Pensé para mí, ¡realmente su experiencia es de un año, ya que lleva 19 años repitiendo lo mismo!

lunes, 7 de septiembre de 2020

Sincrónico y asincrónico

Partamos del significado de
sincrónico: “Que se produce o se hace al mismo tiempo que otro hecho, fenómeno o circunstancia, en perfecta correspondencia temporal con él, o con los mismos intervalos, velocidad o período que otro hecho, fenómeno, movimiento, mecanismo, etc.”; Vocablo que usualmente asociaba al hecho donde un grupo de personas sincronizaban sus relojes en aras de ser puntual para una actividad específica, que posiblemente hoy es poco común dada la rigurosidad de los relojes (inteligentes) o celulares.

Hoy en día valoraría que es un término reciente en la educación y en particular en la enseñanza en línea (on line) mediante el uso de celulares, computadoras, tabletas y otros medios tecnológicos.

¿Su significado en esta ocasión? El aprendizaje sincrónico solo viable para estudios en línea, a través de un chat entre profesores y estudiantes en un horario pre establecido por la institución, que si trato de simplificarlo lo resumiría en: el docente y sus estudiantes están en clase en este instante “en vivo” intercambiando información (vídeo clase, trabajos grupales, foros etc.) en tiempo real o inmediata mediante el chat.

¿Y en el caso del asincrónico? La letra a delante implica negación, por ende nos referimos a lo que no es sincrónico, de lo que podemos deducir que no se ejecuta en tiempo real y además la actividad académica se realiza offline (desconectado) y que posteriormente conectado o en línea se comparte a sus estudiantes o que el docente recibe, por ejemplo: resultados de las evaluaciones, presentación de trabajos en equipo previamente orientados para ser realizados en casa, también denominado trabajo no presencial.

Un beneficio que tiene el aprendizaje asincrónico es que el estudiante puede ir a su ritmo.

Aprendido lo anterior, ello me conlleva a varias reflexiones, las cuales les comparto: ¿Deberá tener la clase “compartida” virtualmente el mismo tiempo de duración que la que planifica la escuela o institución formalmente?, ¿tendrá que cambiar su sílabo o plan de clases, priorizando aspectos puntuales y básicos de los contenidos, de modo tal que el estudiante no esté “castigado frente a una cámara”?; ¿no debiera tener el estudiante más tiempo para la realización de sus ejercicios de forma individual y colectiva, considerando este momento como parte del tiempo de su clase en casa?

Resulta obvio que la administración deberá controlar los “tiempos sincrónicos y asincrónicos”, lo cual rompe con el esquema tradicional, que la clase de… es de tal hora a tal hora, tiempo que el docente y en particular el asincrónico al cual le doy mucho más relevancia siendo éste establecido en el mejor horario consensuado con sus estudiantes, donde el docente pueda “dialogar-chatear”, evaluar los trabajos, aclaración de dudas individuales y grupales, cuyos resultados pueden ser llevados y analizados, así como discutidos sincrónicamente.

Lo anterior evitaría más horas extras no remuneradas para el docente, y permitirle a su vez concentrarse en la búsqueda de información adecuada, selección o elaboración de vídeos, estrategias motivadoras que permitan una participación amplia y no en modo estático por parte de los estudiantes que comparten solo sus rostros para escuchar “al profe” y a la vez a sus compañeros de clases.

Para impartir una buena clase sincrónica y asincrónica, su planificación y desarrollo para cambiar actitudes en los estudiantes requiere mucho tiempo.