lunes, 27 de noviembre de 2023

Prioridades y equilibrios

Cuando se ocupan responsabilidades – que, por su naturaleza, cualquiera fuese – la opción de decir sí o no, aunque soy partidario de optar por una respuesta, la decisión final satisfaga en parte (ya que cerrar una puerta, para personas con necesidades, de no ser bien argumentadas generará en ellas frustraciones e incomprensiones e inclusive enemistades sin que se haya establecido una amistad verdadera)

Obviamente ligado a una responsabilidad, encontramos la toma de decisiones, desde la más sencilla como, ¿qué dirección optar cuando una calle se bifurca?, aunque el aprendizaje o el éxito de la decisión vendrá dado por el haber aceptado o equivocado, que, si tomamos la senda equivocada, la probabilidad de volver a repetirse podría reducir a un ¿50 %?, tal vez menos si anoto, apunto, tomo fotos de anuncios, edificios, etc.

Romper tradiciones y tomar decisiones propias y no «…por que así se hacia siempre», no conlleva a una identidad propia, ni el llamado sello personal, que, por supuesto no es borrón y cuenta nueva, porque siempre será necesario tener en cuenta “al menos de lobo un pelo”, entiéndase mejorar lo de su antecesor valorando con mucho detenimiento, lo hecho y lo que necesariamente hay que mejorar, partiendo de escuchar al equipo de trabajo, al cual usted se “suma”

Otra frase o refrán es «escuchar es de sabio» donde TODOS sean escuchados, como un elemento de reflexión y a partir de ello: «… hacer camino al andar (por muy empedrado que se encuentre el mismo)»

Abarcarlo todo para un comienzo en una posición determinada, no es posible, sobre todo para la búsqueda de las mejores soluciones, siendo necesario para ello una adecuada planificación con el establecimiento de prioridades y equilibrios.

¿Prioridad? “Cosa que se considera más importante que otra” Mmmm…, algo así como que camino tomar, que a veces no es tan sencillo, cuando las decisiones - direcciones a tomar son más de dos que por supuesto las variables son muchas: volumen de trabajo, personal con que se cuenta, tiempo para “enderezar” los anteriores fiascos, errores, etc.

Pero algo a lo cual le doy una prioridad esencial, es la comunicación con su equipo, donde deberá atender y conocer de cada cual, desde los técnicos hasta la persona que nos atiende con un exquisito café y por qué no en ese momento celebrarle, agradecerle su atención, sentado las bases que un cargo o responsabilidad no establece diferencias sociales.

Ser afable, comprensible, tolerante, pero también exigente consigo mismo y los demás en el marco del respeto, donde un tú o vos no rebaja a nadie con relación a un usted señor(a) licenciado(a), ¿Por qué no celebrar actividades colectivas, como cumpleaños, donde para que aquellos que no puedan por factores económicos asistir, no se sientan excluidos, ya que “donde comen dos, comen cuatro”; establecer una política de estímulos para los miembros de su colectivo, aunque el reconocimiento material o moral sea apoyado por sus superiores.

Posiblemente – aunque no tenga la fórmula mágica – estas acciones le servirán de catalizador para un mejor trabajo mancomunado[1].

¿Y el equilibrio? Las ganas de hacer las cosas bien, digamos que a la perfección, puede generar en cuanto a prioridades que la familia pase a un segundo plano, y que las excusas sean porque del trabajo sale el resto, un mejor nivel de vida, viajes, cambiar a los hijos a un centro educativo superior en cuanto a condiciones, calidad y otras.

¿Justificación aceptada? Diría que, en parte, porque siempre habrá espacios por pequeños que sean para hacer una llamada, para llegar a recoger a los hijos a la escuela, no para supervisar su conducta, sino para tomar un helado (no programado); robar (perdón tomar sin permiso) una flor de un jardín para entregársela a su compañero(a); compartir una película que, aunque no sea del mejor agrado para uno u otro, no importa, hágalo… y si se durmió a los 10 minutos… estuvieron juntos ese tiempo.



[1] El trabajo mancomunado es un método educativo, que utiliza el docente para que los educandos logren desarrollo integral

lunes, 20 de noviembre de 2023

El colibrí y la hormiga.

Por el título del artículo pareciera ser que a continuación pasaríamos a contarle una fábula- entiéndase,
«una composición literaria narrativa breve, generalmente en prosa o en verso, en la que los personajes principales suelen ser animales o cosas inanimadas que hablan y actúan como seres humanos»-, pero no necesariamente, aunque mis referencias serán a ambos animalitos.

En la mañana con el afán de tomarme un buen café (oscuro, amargo, fuerte), preparo las condiciones como el periódico del día, percibir los rayos solares aun un tanto débiles, muestra de ello a modo de testigo que aun sobre las hojas y flores se aprecian las gotas de rocío.

Me acompaña – ya casi somos amigos al permitirnos y respetar nuestros espacios – donde una pequeña ave de apenas 2-4 gramos, de colores majestuosos en su plumaje (azules saturados, verdes azulados y morados profundos), cuyas alas las baten entre 80 y 200 veces por segundo, ¿si sospecha?, efectivamente estoy hablando del colibrí[1].

Y por lo visto muy trabajadora, inteligente en la búsqueda - dada su aguda visión - de aquellas flores ya aptas para ser libadas, las cuales parece revisar e introducir su largo pico y delgado y con una extensa lengua que le permite chupar su néctar, a la par transportar en su cuello y alas el polen.  

En resumen: Por lo visto a pesar de su pequeñez y ser independiente, garantiza su vida y la de sus críos y paralelamente colabora en la polinización para que el planeta sea más verde.

Ya el astro rey se ha levantado un poco más en búsqueda de su cénit - cuando realmente quien se gira alrededor del mismo es nuestro planeta-, por lo que siento el calor en mis piernas, señal para levantarme y realizar otras actividades domésticas programadas, antes de sentarme a teclear: botar la basura.

Entre la grama y la entrada a la casa observo una extensa fila la cual zigzaguea, pero de forma organizada se trasladan un sinnúmero de pequeñas hormigas, donde las direcciones son dos, unas con pequeños trozos de hojas, que en ocasiones son muy mayores en la relación a su cuerpo – hasta 50 veces su propio peso corporal - y otras que retornan en búsqueda de nuevos alimentos.

Siendo un tanto observador las mismas en ocasiones se detienen en señal de establecer una breve comunicación donde paralelamente segregan feromonas (sustancias químicas aromáticas) las que le permite indicar a las que viene detrás donde se encuentra la fuente de alimento.

Suelen andar en colonias y algo importante que no comparto en cuanto a su comportamiento que son las hormigas hembras las que trabajan de aquí el nombre de obreras – por cierto, en esta especie se establecen clases sociales, con diferentes responsabilidades: reina, que se encarga de poner miles de huevos para asegurar la supervivencia de la colonia; y los zánganos, que le corresponden a los machos, que sólo desempeñan una función: aparearse con la reina –.

Resumen: Trabajo en equipo, laboriosas en función del sustento de cada día y añadiría que no son un buen ejemplo en cuanto a la equidad social, ni modo.

Pero, más allá de mi afán investigativo, el cual debo interrumpir, ¿recuerdan? Botar la basu…, para iniciar el tecleo se me ocurre porque no, con ejemplos al comenzar una clase estableciendo paralelismos de la vida cotidiana, donde aprendemos de nuestro propio entorno, pero a la vez enseñamos a nuestros estudiantes a ser creativos y no comenzar con: «El asunto de la clase de hoy es…»

¡Rompamos, la inercia de lo tradicional!


[1] El colibrí es conocido como chuparrosa, Huitzil (espina preciosa en náhuatl) o picaflor.

lunes, 13 de noviembre de 2023

Tamices y emociones

Posiblemente la palabra tamices, plural de tamiz, hube de escucharla con más frecuencia siendo estudiante de primer año de la carrera de licenciatura química donde la instructora – profesora de laboratorio nos daba las orientaciones pertinentes con relación al desarrollo de la actividad práctica, como forma de organización de la enseñanza, paralela a las conferencias previas que nos permitía aplicar lo teórico.

¿Tamiz[1]?, “Cedazo muy tupido”, que antes de soñar con ir a la universidad, ya tenía referencias cuando mi madre exprimía algún cítrico a través de un colador – en ese momento lejos de conocer la palabra tamiz - que contaba con una malla de aluminio por donde se filtraba el líquido coloreado rico en vitamina C, y que formaba parte del refrigerio/merienda que llevaba cada día a la escuela.

Palabra e instrumento que el destino determino que lo antes aprendido – química, átomos, moléculas, leyes…, etc. – me correspondiera llevarlo a cabo cuando hube de desempeñarme como docente, a través de los diferentes subniveles de educación (media, diversificado/preuniversitario, universidad.

Otro material utilizado como colador lo era el papel de filtro[2], de forma redonda, donde el mismo se introducía en un embudo, con la finalidad de filtrar impurezas insolubles y permitir el paso a la solución a través de sus poros, que, al hablar de poros, los hoyitos solían ser mucho más diminutos, como solía ser el colador.

Si nos trasladamos años atrás – al menos de conocerlo – hay quienes consideran que el mejor café (de grano) es aquel que al prepararlo se filtra a través de una tela o talega/chorreadores, la cual sigue siendo utilizado amplia y tradicionalmente con mayor énfasis en el sector rural.

Pero, otra acepción de tamiz, lo es “Selección que se efectúa entre varias cosas o personas para separar las que se consideran buenas o esenciales para algo de las que no lo son”, que por cierto me viene como anillo al dedo, estableciendo un paralelismo con relación a las redes sociales y lo que plasman o evidencian y que emanan por sus espacios como especie de filtro, donde predominan mayormente sentimientos públicos, que identificamos al alcance de aquel que bien sea un estudioso o un sencillo observador del comportamiento de las personas en las redes.

Seleccionar buenos o malos por supuesto que no me corresponde, ya que es criterio de cada cual que “sube” o que dice, siendo una decisión propia, personal, aunque a veces hay quien escapada(o) de los padres, basta que tenga la opción de auto tomarse una foto y compartir antivalores.

Viendo el lado amable de los buenos, comparto su uso (redes) cuando hay motivos de felicitaciones, tristezas, recuerdos, al constituir una vía o mecanismo de comunicación inmediata, diría que caso en tiempo real donde, aunque la respuesta sea un like (me gusta) o algún Emoji[3], sticker, gif, entre otros, no queda duda que han pasado al “mercado” como una forma de contacto, aunque menos explícita que algunas palabrasque nunca vienen mal aunque nos robe un poco más de tiempo, lo cual abrirían los poros del sentimiento transmitido –  al cual tendremos que acostumbrarnos, no hay de otra.

“…muchas felicidades por tu cumpleaños, que la pases excelente…”😊😊😊



[1] Como sinónimos en el diccionario encontramos: cedazo, colador, filtrador.

[2] Se utiliza para análisis cuantitativos y gravimétricos, así como para la filtración por presión o en vacío. Están hechos 100 % de algodón con αun contenido de -celulosa del> 98 % y se lavan con ácido para hacer los papeles sin cenizas y lograr una alta pureza.

[3] También conocido como emoticono gráfico, es un pictograma, logorama, ideograma o smiley,

lunes, 6 de noviembre de 2023

Una historia curiosa: el número Pi

No queda duda que las matemáticas – como parte de las llamadas ciencias exactas – ha resultado una disciplina aceptada por unos, odiadas por otros (inclusive cuestionadas, que para que sirve), pero que tiene la característica de dejar una huella en nuestras vidas

La misma nos llega a partir de que pisamos la escuela – inclusive aquellos que por causas explicables: la pobreza, entre otras muchas, aprenden a contar enseñados por sus padres para que estos sean apoyados en el negocio de vender – donde su aprendizaje resulta de forma gradual, iniciando generalmente con dibujos que resulten atractivos a los menores de edad vinculados a la naturaleza, canciones, cuentos, etc.

Ya con la crecida (en años), las cosas cambian: reglas (del 1 al 100), el uso de la memoria (fatal); el estudio de procedimientos para la solución de problemas (donde no necesariamente resultan aplicables, ¡error!)

¿Resultados? Bajos o pésimos resultados en el aprendizaje de las matemáticas (aunque un poquito mejor, un poquito, en la disciplina de las letras: español, comunicación y lenguaje, etc.)

Hecho que tradicional y prácticamente divide el mundo universitario en dos: ciencias y letras. «¿Matemática?, ¡No hombre no!», que tal vez, reitero tal vez cuando ya seamos adulto y trabajemos podremos darnos cuenta de la importancia de dominar el arte de las matemáticas: mediciones, ángulos, figuras geométricas y su aplicación en la vida cotidiana, por ejemplo el valor del dinero, la alimentación en cuanto a calorías, medicinas y cantidades que deberemos ingerir, en fin tantas aplicaciones, que no cabrían en n cuartillas.

Al mencionar figuras geométricas, recuerdo el fabuloso Pí (π)[1] el cual nos permitía calcular la cuadratura de un círculo para lo cual utilizábamos una regla y un compás, con la misma área de un círculo.

¿Una definición de esta constante? «La proporción entre la longitud de una circunferencia y su diámetro», cuyo valor es considerado 3.1416…[2]; otra acepción es «La mitad de una circunferencia de radio igual a 1, o 3,14…»

Constante que ha sido estudiada por figuras relevantes como Arquímedes (año 250 a.C.) creando un algoritmo- basado en el teorema de Pitágoras[3]-, pero que no ha dejado de crecer en cuanto a sus decimales en manos de matemáticos chinos, indios y árabes, que emprendían pesados cálculos para llegar hasta el séptimo o noveno dígito.

Que con el desarrollo del cálculo en el siglo XVII por Isaac Newton y Gottfried Leibniz, el físico británico publicó hasta el decimoquinto dígito. La carrera progresó lentamente: a finales del siglo XIX la cifra estaba en 527 dígitos; cantidad que se amplía – con el desarrollo de la informática, siglo XX – destacándose el genio indio Srinivasa Ramanujan, quien llenó cientos de páginas de sus cuadernos con métodos que no fueron redescubiertos hasta décadas después y que aún hoy se utilizan, superando los 17 millones de dígitos de pi[4].

¿Y, ¿para que tantas décimas, se preguntará? Marc Rayman, ingeniero de la NASA, considera que para los cálculos de las misiones espaciales solo se utilizan 15 dígitos, y 40 bastarían para calcular la circunferencia del universo visible con una precisión del tamaño de un átomo de hidrógeno.

Por supuesto más dígitos, más certeza (aproximada) de no equivocarse, si desea calcular la circunferencia del universo visible, luego la investigación continua…

Y, ¿si tiene duda? Pi es utilizado en la geometría y trigonometría como parte integral de cálculo, en análisis matemáticos, en probabilidad; también se usa en la física para algunas ecuaciones fundamentales que permiten entender el universo.

¿Sigue odiando a las matemáticas? Yo, no ¿y tú?



[1] Inventado por el médico y matemático aficionado Edward Goodwin. La ley fijaba de facto un valor de 3,2 para el número pi. Por fortuna, el texto nunca se votó en el Senado (cámara de representantes del estado de Indiana (USA), perdurando solo como uno de los episodios más estrambóticos en la historia del número irracional más popular del mundo.

[2] En la antigua Babilonia se calculó un valor de 3/8, o 3,125, relacionando la longitud de una circunferencia con el perímetro de un hexágono inscrito, según se deduce de una tablilla de barro fechada en torno al año 1.900 a.C. Otro valor estimado aparece en el papiro Rhind, un documento matemático egipcio del año 1650 a.C. que arroja un cálculo de 256/81, en torno a 3,1604. Curiosamente, antes de la propuesta de Indiana tal vez el último valor entero de pi aparece en la Biblia: el Libro Primero de los Reyes, escrito sobre el siglo VI a.C., habla de un mar de metal fundido con una circunferencia de 30 codos y un diámetro de 10 codos, lo que daría un valor de pi igual a 3.

[3] Pitágoras (570 a.C. – 490 a.C.) filósofo y matemático griego considerado el primer matemático puro. Contribuyó de manera significativa en el avance de la matemática helénica, la geometría y la aritmética.

[4] El 14 de marzo de 2019 la científica japonesa de Google Emma Haruka Iwao alcanzará los más de 31,4 billones de dígitos, desde el 29 de enero de 2020 el récord está establecido en 50 billones, una marca lograda por el analista de ciberseguridad estadounidense Timothy Mullican.

lunes, 30 de octubre de 2023

¿Amor o amor?

Ya hecho mención en otra ocasión, de considerar por algunos el sexo como una ciencia tabú, censurada tal es así a modo de ejemplo de medios audiovisuales que aclaran previamente: desnudez, sexo implícito, etc., a lo cual se les da la oportunidad a los padres de bloquear el acceso a dichos programas.

El riesgo está que no hay solo un plan B, diría hasta el plan Z, ya que las opciones son tan diversas, donde años atrás conocer de sexo era a partir preferentemente de los amigos, en este momento de redes plagadas de pornografía, sin distinción de género por el usuario.

También hemos mencionado que los padres sean los principales comunicadores asertivos en cuando a educar a sus hijos en este rubro tan complejo, donde suele para colmo si es niña le explica la mamá, si es varón el padre, por supuesto “la lección” será debidamente aprendida si los padres tienen la preparación suficiente para ello.

Otra situación es para aquellos docentes que les corresponde impartir determinadas asignaturas donde se aborda el cuerpo humano y se estudian los diferentes órganos y sistemas que es lo más general (al menos en Centroamérica), mientras que en otros países suele abordarse La educación sexual, paralelamente como asignatura opcional u optativa, para lo cual el (la) docente debe estar empoderado de lo que transmite respetando los valores morales y éticos, en un lenguaje claro y llano, evitando con ello que los padres se exalten o alarmen de lo aprendido al respecto, sobre todo si ellos no intervinieron de forma previa en la preparación de sus descendientes.

Pasemos – posterior a lo abordado – a tratar de dar una respuesta a la interrogante del artículo de hoy, partiendo como siempre de sus acepciones: 1. “Sentimiento de vivo afecto e inclinación hacia una persona o cosa a la que se le desea todo lo bueno” / 2. “Sentimiento de intensa atracción emocional y sexual hacia una persona con la que se desea compartir una vida en común” / 3. “Concepto universal relativo a la afinidad o armonía entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista”

De los cuales extraigo: “…sentimiento, atracción… y definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista”, comportamientos todos emocionales que va siendo acentuados en la medida que crecemos, a los niños se les enseña a amar dando respuesta a la definición 1 y 3, ya en el caso de la definición 2 entran los factores de educación, siendo importante el respetar ciertos cánones o normas – entiéndase, principio que se impone o se adopta para dirigir la conducta o la correcta realización de una acción o el correcto desarrollo de una actividad - establecidos por determinadas religiones – que determinan como se describe lo que es correcto y no lo es, más cuando se impone inclusive llegar al extremo de ser castigado físicamente.

Obviamente - lo cual respeto - dada la diversidad cultural de creencias[1], cultos, posiblemente a criterio de este escribidor[2], pudieran determinar en los creyentes la ausencia de un verdadero amor donde cumplan con las definiciones 1 y 3, no así la 2, en toda su extensión: “… intensa atracción emocional y sexual…” de las cuales tienen derecho, ¡imposible de excluir!, y más para todos(as) cuando lo ideal es que sea para una toda vida, que por supuesto resulta complejo ante un sinnúmero de factores, tales como saber navegar entre diferentes escollos: una mala comunicación entre la pareja, considerar al amor en el plano sexual como algo rutinario y peor para aquellos que lo planifican, limitaciones físicas donde habitan, factores emocionales cuando podría ser el desempleo en un momento dado, etc.

Por lo visto amor y amor, deberán conjugarse, de no ser así, sería un grave error. ¡Píenselo!

Nota: más allá de que me he autoproclamado escribidor – no he sido el primero, ya lo pude apreciar en un colega compatriota, la diferencia es que me lleva más años – por la naturaleza del tema, posiblemente lo siga abordando en publicaciones posteriores, lo cual dependerá de la musa.


[1] Estado de la mente cuando consideramos que algo es verdadero, aunque no estemos 100% seguros o seamos capaces de demostrarlo

[2] Según la RAE, escritor prolífico, perdonen que así me considere, sin ego alguno.

lunes, 23 de octubre de 2023

¡Insistir, bien vale la pena!

“Nooo, ya les escribí y me da pena preguntar, si no me han contestado, es porque no me aceptaron!; “¡Aplicar a esa plaza!, no me parece, a mi edad, solo aceptan personas jóvenes” 
En ambas expresiones, – que suelen tener algo de frecuencia - planteadas  por personas posiblemente diferentes (al menos en la edad), nos denotan varios factores, como son: temor, auto excluyentes, baja estima, negativista, carencia de riesgo y falta de decisiones.

Estoy claro que no todas las cosas – sobre todo en la búsqueda de trabajo, becas, etc. – están al “doblar de la esquina”, pero ante el cúmulo de las (anti) cualidades antes señaladas, hay un sinnúmero de elementos que, de ser puestos en práctica, podría generar una apertura en el modo de ver la vida y en particular de ser ¿emprendedor, “agresivo”, propositivo? Tal vez sumando a estos últimos priorizaría, ser perseverante.

¿Una definición? El termino o palabra perseverancia proviene del latín “perseverantia” y se refiere a la constancia, persistencia, firmeza, duración permanente y/o continua de una cosa o acción.

¿Y basta ello, para triunfar, tener éxito?, lamentablemente la respuesta puede ser NO; la perseverancia no siempre va relacionada con lo positivo, de hecho, puede una persona perseverar, esforzarse y dedicar mucho tiempo a algo que no va a producir ningún resultado efectivo.

Recientemente me llegó una hoja de vida de una persona, la cual se había graduado de la universidad, trabajaba, quería aspirar a una plaza mejor remunerada, sin embargo, habían pasado 7 años de haber alcanzado su licenciatura y no había continuado superándose. Hecho que realmente la ponía “contra las cuerdas”.

Hay quienes recurren a la frase: “Yo algo cualquier cosa”, respuesta tal vez un tanto simplona, si realmente no hay seguridad, estar consciente de poseer las competencias -laborales y blandas- necesarias, para ser exitoso y no “abandonar el barco, cuando esté entrando agua”.

¿Y en el caso del estudiante, cómo lograr formarlo en ser perseverante? El secreto a toda voz, es con el estudio, única herramienta capaz de garantizar logros - ¿equivocarse?, ¿bajón en las notas?, ¿llegar al extremo de perder sus estudios? En la solución – cerrando filas, con el apoyo de padres de familia, docentes – entran un conjunto de factores que ameritan ser analizados con el afán de enmendar los problemas presentados y muy importante estimular a partir de un cambio de conducta positiva.

Cuenta la historia, ejemplos de personas reales, que siendo perseverantes y no rindiéndose, dejaron huellas significativas, por ejemplo:

Thomas Alva Edison[1]. Lo echaron de la escuela a los ocho años argumentando que era un niño “estéril e improductivo”, viéndose obligado a vender periódicos en la calle. Empezó a leer libros y más libros y con la ayuda de lo aprendido y de las enseñanzas de su madre (profesora), se convirtió en uno de los inventores más famosos de la historia de la humanidad.

Jordi Muñoz (1987- ), mexicano de 34 años, que se sobrepuso a muchos obstáculos: ser rechazado por el sistema de educación superior (a los 19 años), huir de un hogar roto (padres divorciados), conseguir trabajos poco cualificados, entre otros no tan pormenores. Nota: nunca dejó de estudiar (e investigar); con solo 22 años co fundó 3D Robotics, una compañía[2] dedicada a la fabricación de drones – no militares - que lanzó al mercado junto al emprendedor estadounidense Chris Anderson.

No queda dudas que la perseverancia requiere de un esfuerzo continuo., valor fundamental en la vida para obtener un resultado concreto.

Es más, te propongo algo – si eres estudiante en coordinación con tu profesor(a) – invita a personas (presencial o virtual), inclusive estudiantes graduados, que han sido exitosos, al tener como cualidad entre otras, la perseverancia; de ser trabajador(a) que tu empresa realice la misma actividad, ya con expertos, que producto de su esfuerzo continuo alcanzaron lo que se propusieron.


[1] Científico norteamericano (1847-1931) Al cumplir los 10 años, instaló su primer laboratorio en los sótanos de la casa de sus padres y aprendió él solo los rudimentos de la química y la electricidad. Pero a los doce años, Edison se percató además de que podía explotar no sólo su capacidad creadora, sino también su agudo sentido práctico.La actividad de este genial inventor se prolongó más allá de cumplidos los ochenta años, completando la lista de sus realizaciones tecnológicas hasta totalizar las 1.093 patentes que llegó a registrar en vida.

[2] La empresa se dedica a desarrollar un sistema de control para aviones, que es el cerebro que se utiliza en cualquier tipo de aeronave, ya sea helicóptero, multicopter o avión, y que le permite volar de una manera completamente autónoma.

lunes, 16 de octubre de 2023

Platón

Mencionar o escuchar el título nos conduce a dos significados, el primero un plato grande o bien al filósofo como tal, que es el que nos compete abordar en ese caso.

Pero al no ser este artículo para filósofos comienzo por sus acepciones: “Conjunto de reflexiones sobre la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de las cosas naturales, especialmente sobre el hombre y el universo” / “Sistema filosófico o conjunto sistemático de los razonamientos expuestos por un pensador”, que en lo personal me agrada más la segunda dado de que hablaremos de Platón.

Aunque antes de ello recurriré a ciertas remembranzas[1] de mi vinculación con esta disciplina: Filosofía; me encontraba en una reunión (como invitado) encabezada por la máxima autoridad de la instancia educativa a nivel de país, estando rodeado de varios asesores del “señor”, todos con amplia experiencia en “… reflexionar sobre la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de las cosas naturales, especialmente sobre el hombre y el universo”

También la persona que se encontraba en el extremo de la mesa (dirigiendo), tenía entendido que en sus años mozos había estudiado latín - Antigua lengua indoeuropea que se hablaba en la región del Lacio, extendida por todo el imperio romano y constituyó el origen de las lenguas románicas; fue y es lengua utilizada por la iglesia católica y fue lengua de cultura hasta la Edad Moderna[2] - y lanzaba al “ruedo” de insertar su estudio en el curriculum nacional…; fue como tirar una res descuartizada a un foro sediento…; no pretendo llegar al final de la reunión (al no tener voz ni voto) pero no se llegó a nada… si recuerdo y le doy la razón al que lo expresó; “cuando se reúnen varios filósofos, es lo de nunca acabar”

Otra experiencia – ya no tan amarga – años después donde me correspondía atender (dentro de muchas cosas administrativamente), el área de estudios generales: Comunicación y Lenguaje, Matemática básica, Sociología, Metodología de la investigación…, y Filosofía, tanto a los colectivos de docentes, su contratación, observarle clases, aprobar los sílabos o planes de estudio, etc.

Lo que me conllevó a aprender la realidad de la importancia de la Filosofía, fue quienes la impartían no solo por el dominio del contenido, sino el ver prácticamente allí (con algo de imaginación y ficción) al docente - filósofo de turno con su traje formado denominado “paños colgantes” llamado himatión o clámide, algo así como un conjunto de piezas tejidas de tela (lino, seda), de forma rectangular no cosida, sino envuelta alrededor del cuerpo y sin mangas.

Y lo principal de toda su vigencia en los tiempos actuales y para muestra varios “botones”, planteados por Platón:

·         Donde reina el amor sobran las leyes.

·         Nuestra lucha es la de encontrar el modo correcto de hacer las cosas.

·         La honestidad suele generar menos ganancias que la mentira.

·         La ignorancia es la semilla de todo mal.

Platón (427 a. C.-347 a. C.), observen bien la fecha de fallecimiento, ¿sabía de competencias/ habilidades blandas o socio emocionales? No lo creo, pero resaltar la honestidad, encontrar el modo correcto de hacer las cosas, que reine el amor sobre las leyes, la necesidad de educar no solo en conocimientos, sino en valores, herramienta única capaz de eliminar la ignorancia, hace tantos siglos, mmmmm, me da mucho que pensar.

Me queda claro que, al visualizar diferentes currículos de diversos países, muchos se encuentran altamente recargados lo que conlleva a “aprender de todo o no aprender de nada”, pero debe existir un espacio para incorporar a modo de ejemplo una asignatura como Educación en Valores Cívicos y Éticos[3], de carácter obligatorio y Filosofía como asignatura optativa.

No vendría mal que los educadores, padres de familia, reflexionásemos al respecto.


[1] Imagen o conjunto de imágenes de hechos o situaciones pasados que quedan en la mente.

[2] Periodo histórico que empezó en 1492 con el descubrimiento de América y terminó en 1789 con la Revolución Francesa, aunque se extendió hasta la Edad contemporánea (siglo XIX). Hubo de ser la lengua oficial del Imperio romano.

[3] Actualmente forma parte del currículo nacional de España.