lunes, 17 de octubre de 2022

«Siempre ante lo nuevo, habrá resistencia… pero…»

No queda duda que para los jóvenes la tecnología le resulta mucho más motivadora en varios sentidos, por ejemplo, jugar; escuchar música; apreciación de videos; comunicarse (¿o mal comunicarse?), donde ocupan mucho de su tiempo, mucho, que tal vez los docentes quisiéramos que nos atendieran más para el estudio, que no para el ¡desgaste del tiempo!

Pero son jóvenes, hay que entenderlos, pero la Educación ha de ser una prioridad siendo necesario para ello tratar de contrarrestar y desviar la atención hacia las clases y que felizmente han sido elaborado un sinnúmero de aplicaciones para ello[1]

A lo anterior se suman un sinnúmero de estrategias de enseñanza-aprendizaje que buscan reforzar con ello la comprensión y aplicación del estudiantado, además de promover una mayor participación (individual y colectiva), creatividad, en los jóvenes esencialmente, alejando con ello el tradicionalismo que aún perdura lamentablemente: el docente habla y los estudiantes escuchan[2].

¿Recuerdan cuando un docente decía «para mañana se leen del libro de la página X hasta la Y o los tres primeros capítulos»? Nota: ¿Todavía se hace esto?

Casualmente como nos estamos refiriendo a las acciones de hablar -Articular sonidos y palabras [una persona] para expresarse o comunicarse-, y escuchar -Prestar atención a lo que uno oye-, abordaré una herramienta que articula la posibilidad de ambas, y es el audiolibro[3].

El audiolibro es un medio de comunicación útil cuando la lectura directa no es posible.

¿Qué otras ventajas, tiene?

o   Permite conservar materiales que de otra manera podrían deteriorarse y perderse.

o   Fomenta la lectura y promociona el contenido más que el formato escrito.

o   Permite llevar a cabo otras actividades mientras se los ejecuta: conducir ¡CON MUCHO CUIDADO!, caminar, tomar sol, cocinar, etc.

Siendo utilizado ¿para? Escuchar un cuento, una conferencia, un curso, un artículo, un ensayo, un diálogo, etc.

¿Y además de las ventajas, que otras utilidades pudieran asociarse[4]?

o   Niños y jóvenes, muy familiarizados con los medios audiovisuales y que necesitan un mayor estímulo para prestar atención.

o   Personas sin hábito de lectura.

o   Personas ocupadas, con falta de tiempo para leer.

o   Nos acercan de una manera más vívida y personal la información de los libros, facilitando así su recuerdo.

¡Interesante!, Pero si retomo su definición (audiolibro) «Medio de comunicación útil cuando la lectura directa no es posible», me atrevería a retocar la planteando: «Modalidad de escucha asincrónica para el reforzamiento del aprendizaje»

Herramienta que deberá ir acompañada de orientaciones por parte del docente, de forma tal que permita en el estudiantado una mayor atención versus distracción; a lo anterior se suma que la escucha – entiéndase número de páginas-, deberá de ser gradual con la variante que sea el propio lector quien programe su tiempo (más, menos) con una fecha límite establecido por el docente.

Sincrónica

Asincrónica

Observaciones

El/la docente deberá presentar la obra la cual será analizada mediante el uso del audiolibro.

Deberá proporcionar el link para que el mismo sea descargado.

Enviar las instrucciones pertinentes vía chat u otra herramienta de comunicación.

 Instrucción que puede abarcar:

La presentación del libro

Autor (remembranza sobre el mismo)

Fecha de publicación

Lista de cotejo que comprenda etapas para la escucha del libro y calendario.

 Solicitar opiniones (individuales o colectiva) referente a un cuestionario pre elaborado y enviado que permita evaluar al estudiante sistemáticamente.

Por la extensión de la modalidad – en función de la extensión del texto seleccionado - el docente deberá tener en cuenta con la antelación necesaria debidamente articulada con los contenidos para lo cual ha sido empleado el documento.

El docente deberá evaluar a sus estudiantes reenviando resultados.

Sugerencia: emplear la técnica del Portafolio.

[1] Aplicaciones para juegos como el caso de Kahoot

[2] Tradicionalismo aproximadamente de unos 900 años.

[3] Es necesario que esta modalidad es un tanto incipiente en América Latina sin embargo en Europa se cuentan con plataformas tales como: Audible, empresa de Amazon donde puedes acceder a miles de audiolibros y podcast. Desde 2020, esta empresa ha entrado en España con un gran catálogo de títulos, de hecho, actualmente cuentan con un catálogo de más de 90.000 títulos, de los cuales más de 7.000 de ellos están en español.

[4] Nota: el autor del artículo ha limitado otras utilidades, centrando la atención en la “lectura-escuchada”; otras utilidades, por ejemplo: Personas con dificultades en la visión o incapacitadas para entender signos como en el caso de los disléxicos; Personas que no están todavía alfabetizadas, como un paso para aumentar la capacidad de atención y la concentración; Personas estudiantes de idiomas como el español o el inglés o cualquier otra lengua, a las que les convenga escuchar textos leídos en esos idiomas como ejercitación.

lunes, 10 de octubre de 2022

¡No todo se puede dar en… la boca!

El título del artículo, diría algo así como una semejanza es que para conseguir algo se requiere de un aspecto tan importante como es el ser autodidacta[1], considerado por algunos como un modelo de aprendizaje configurado por uno mismo para nutrirse de toda la información que está a su alcance, siendo empujado por el interés personal, y apoyado en el esfuerzo y la dedicación.

El o la autodidacta es una persona creativa, capaz de salirse del aprendizaje clásico o tradicional y construir caminos propios sobre un conocimiento que cautiva especialmente su interés; como hemos mencionado se requiere de un gran esfuerzo, pero además práctica, constancia a través del tiempo y ser autocritico para poder visualizar los propios errores (lo que denomino ensayo-error), convirtiéndolos en experiencias y nuevos puntos de inicio.

En mi caso personal, suelo, pedir apoyo para solucionar problemas usualmente en el campo de la tecnología que por supuesto es muy amplio y en particular en el uso de programas o aplicaciones que forman parte de Microsoft Office[2], sobre todo aquellas más ligadas a la educación, que creo que no se escapa alguna.

Otro instrumento al cual le dedico mucho tiempo, un tanto racional, es a lo que debe contener mi celular, tableta, computadora y que en especial se vinculen una con otra, entiéndase para citar un caso la programación de mis actividades diseñadas en el calendario y que me notifiquen.

Que al parecer es una comodidad, como un factor propositivo, pero tratando al máximo evitar la dependencia casi ¿opiómana?, y por otra parte ejercitar la memoria como medida anti- alzhéimer.

Hasta aquí parece que todo me sale bien y descubro autodidactamente lo que necesito, sin embargo, no es real, a veces cuesta y solicito ayuda a amigos, compañeros (Nota: preguntando se llega a Roma), que en ocasiones por la premura algo así de que hasta que no lo solucione, no me detengo– retomo con un mayor detenimiento haciendo uso de la lógica-investigativa.

Todo este análisis, para mis años de existencia acumulado, en el uso de la tecnología, pudiera resultar contradictorio a las generaciones actuales de jóvenes ¿X, Y, Z, Milenium?, que son ávidos en el uso de dichos recursos, donde la diferencia ha de estar en la ausencia de obligaciones que tenemos los adultos por una parte y en el peor de los casos cuando el uso es para comunicarse o realmente mal comunicarse plegado por horrores ortográficos, carencia de redacción, lenguajes propios que rayan en el misticismo, y no acercarse como debiera ser mucho más al estudio, al aprendizaje.

La posible solución de que nuestros estudiantes sean aún mucho más autodidactas en los estudios –lo cual debe ser un elemento o factor a valorar con ellos/as, por parte de los docentes– a través de la investigación, previa orientación planificada y esencialmente para la solución de problemas tangibles vinculados a la realidad apoyándose para ello en contenidos de las diferentes asignaturas, actividades lúdicas, APLICABLES, y que puedan llevarse a cabo tanto en el plano individual o colectivo.

Obviamente el resultado de los solicitado habrá de ser evaluado: ¿cómo llegaron a ese resultado?, ¿dificultades presentadas?, ¿pudo tenerse más de una solución?, ¿por qué la diferencia con otros proyectos semejantes?

Y ya a punto de concluir mi cuartilla, ligado al autodidactismo, considero una pieza clave complementaria, la perseverancia. ¡Insista, si se cae, levántese, seguro que lo podrá lograr!


[1] El origen etimológico remite al francés autodidacte, sobre el griego autodídaktos, el cual postula los elementos autos, que pauta uno mismo, y dídaktos, en alusión a lo enseñado, siendo éste la forma en pasado participio de didaskein, que en este caso apunta a enseñar.

[2] Suite ofimática de aplicaciones para computadoras de escritorio, servidores y servicios para los sistemas operativos Microsoft Windows, Mac OS X, iOS, Android y Linux.

lunes, 3 de octubre de 2022

La moda y las tecnologías nos cambian.

Hay quien considera que la moda cumple con un ciclo en cuanto a vestuario en general que retorna aproximadamente cada 50 años aproximadamente y para ello les cito una pieza varonil (actualmente muy extensiva a las féminas) como es el caso de las boinas, prenda para la cabeza caracterizándose por no poseer ni visera, ni ala u orejeras.

Su tamaño es reducido, cubre el cuero cabelludo, creando una pequeña cámara de unos dos centímetros entre su superficie interior y el cuero cabelludo. Se ciñe al cráneo por su borde ribeteado, o bien gracias a una "banda derecha semirrígida".

Bien utilizada en el invierno o en el verano dependiendo del tipo de tela y su grosor, siendo su variedad diversa dada su procedencia de diferentes países en su mayoría en Europa (España, Inglaterra, Irlanda, Escocia, entre otras)

En particular en España, en el País Vasco y Navarra la boina, constituye una prenda de larga tradición en una cultura tradicionalista[1].

Igual ha de suceder con un sinnúmero de piezas que forman parte de las vestimentas o vestuario para ambos sexos; que decir de los pantalones jeans (vaqueros, blue jeans) actualmente un tanto deteriorados (tela hecha jirones) unos con más hoyos, tipo socavones[2], pero en fin para gusto colores.

Todo lo anterior para vestir o cubrir el cuerpo –o al menos parte de el–, sin embargo, podemos añadir a nuestra “masa corporal” el uso de accesorios, como pueden ser las prendas a lo que se suma incorporando el uso de la tecnología (que sería un craso error omitir) como son los audífonos alámbricos o no que nos permiten escuchar música esencialmente, recibir o contestar llamadas lo cual constituye un arma de doble filo, más allá de los avances de la ciencia, pero que nos extrapola de los peligros inminentes cuando caminas, conduces al “sumergirte en una burbuja anti-entorno”

Que decir del celular, convertido hoy en día en un objeto ¿o apéndice cotidiano? que forma parte de nuestras vidas, en un bolsillo, en la mesita de noche, en la mochila, en el baño. Objeto que nos comunica o mal nos comunica sobre todo cuando escribimos en lenguajes tan diversos que violenta al pobre abecedario que sigue perdiendo letras (ll, ch)[3], donde se sustituyen letras por otras, aún no descubierto por la RAE, pero que a veces ésta última asume y la reconoce producto de la presión social.

Instrumento digital que aún no acaba de calar en la Educación en las clases, como se desea y se necesita, pero ahí está.

Obviamente este análisis podría extenderse más en cuanto a moda y tecnología, siendo ambos productos de consumo, luego… y para muestra varios botones:

·         Camisetas con temperatura graduable para ciclistas, guantes conectados a baterías o prendas que controlan constantes vitales[4].

·         Relojes digitales o Smart wacht con sensores que miden o identifican oxígeno en la sangre, masa corporal, electrocardiograma, presión arterial, etc.

·         Ropa que se ilumina con corriente eléctrica generada con tintas sobre sustratos flexibles en las prendas; o las mallas o prendas inteligentes que, gracias a la implantación de sensores, detectan los síntomas de fatiga de nuestra espalda y modifican su posición para evitar lesiones lumbares.

Se me acaba la cuartilla, lo siento. Pero, no bajen el telón la función en cuanto a modas y tecnología ¡deben continuar!


[1] En una pequeña escultura que se remonta a la Edad del Bronce, procedente de Cerdeña (Isla de Italia), aparece un hombre con boina: es el origen de la boina, el precedente más antiguo de esta prenda que tiene tras de sí más de 4.000 años de historia. Ya se utilizaba en el siglo XI a.C., en Dinamarca, como se deduce de los restos arqueológicos de Guldhöi. En ellos se pudo observar como uno de los esqueletos exhumados aún conserva puesta en su cabeza la boina con la que falleció.

[2] Hoyos o depresiones de suelo formados como consecuencia de la erosión del agua en la tierra de un determinado lugar.

[3] Se consideran que no son letras, sino dígrafos, esto es, conjuntos de dos letras o grafemas que representan un solo fonema.

[4] Tomado de Smart Clothing Market Análisis. Universidad de Berkeley 

lunes, 26 de septiembre de 2022

Los vasos comunicantes y los estudiantes

Queda claro que los seres humanos nos vemos afectados – porque inciden, en su aplicación - o beneficiados, todo está desde el punto que se observen – de leyes en el campo de las ciencias naturales y que suelen ser motivo de estudio en los diferentes subniveles de los sistemas de educación: primaria, secundaria, bachillerato o preuniversitario y enseñanza superior, al menos en los primeros años como parte de las asignaturas de estudios generales.

No queda dudas que una ley para ser aprobada a de seguir un camino de investigación, de comprobación una y otra vez, hasta lograr convertirse en hipótesis, antesala como tal de su final la ley, la cual no está exenta de escollos, cuestionamientos y que una vez sostenible, validada, cumple su cometido: promulgarse, pero lo más importante su aplicación sostenible.

Leyes tales como: las de Newton[1]: de la inercia (1ra), la relación entre fuerza y aceleración (2da) y la ley de acción y reacción (3era), pertenecientes a la disciplina Física; las leyes de Mendel[2]: de la uniformidad de los híbridos de la primera generación filial (1ra), de la segregación (2da) y de la transmisión independiente o de la independencia de los caracteres (3era), pertenecientes a la Genética como rama de la Biología.

Por supuesto podría enumerar otras más – siempre en el campo de las ciencias naturales – pero más allá del recordatorio para muchos de los lectores de lo aprendido, aplicado y tal vez olvidado a pesar de su vigencia y no hacerlo aburrido, trataré de vincular una ley – llamada de los vasos comunicantes, tratando de establecer un paralelismo en su aplicación social con nuestros estudiantes en clase.

Ley[3] cuyo enunciado plantea: “Cuando el líquido homogéneo[4] está en reposo alcanza el mismo nivel en todos los recipientes conectados entre sí, sin influir la forma u orientación y el volumen de estos”

¿Y cómo tratar de traducirlo al aula de clase? Nuestros estudiantes – donde cada individuo es su ser único -, el nivel de avance en cuanto a comprensión, aprendizaje y aplicación de los conocimientos, no es el mismo, considerando a cada uno de ellos – análogamente - como recipientes distintos en cuanto a forma o volumen.

Sin embargo, cuando corresponde al docente impartir sus conocimientos – entiéndase verter “su líquido de naturaleza homogénea” – deber ser capaz de irlos conociendo a cada uno de ellos en cuanto a su desempeño, apoyándose en la evaluación de éstos y sus resultados, estableciendo mecanismos de control que le permitan aplicar una atención diferenciada, tanto en la clase propiamente o bien en actividades no sincrónicas (no presenciales) asignando actividades diferentes que les permitan de forma gradual alcanzar “el mismo nivel”

Por supuesto actividad que resulta compleja cuando los grupos son numerosos, pero no resta que el docente pueda apoyarse en los mejores estudiantes “que están por encima del nivel (en cuanto a desempeño)”, para ayudar a sus compañeros; el uso de materiales complementarios para los de menos “nivel”, cuyo diseño – por parte del docente - permita al estudiante ir avanzando con ejercicios de menor a mayor complejidad.

Finalmente, y lo más importante y lo derivo o extraigo de “…comunicantes”, será necesario un diálogo claro, transparente, fluido, una comunicación perfecta alumno – docente.

De lograrlo profesor/a habrá usted cumplido con dicha ley, en el campo de la educación.



[1] Isaac Newton (1642 -1727) Físico, teólogo, inventor, alquimista y matemático inglés.[2] Gregor Johann Mendel Heinzendor (1821- 1884) Sus leyes consideradas el fundamento de la genética.[3] Conocido como Principio de Pascal Blaise Pascal (1623 – 1662) matemático, físico, filósofo. Aplicable en el campo de la física y la química. Principio empleado en zonas rurales para distribuir el agua por las distintas comunidades que se valen de una veta de agua emanada de algún río o montaña, se cavan pozos de agua semi profundos conectados a través de un ducto y estos se llenan de agua suficiente para abastecer a un hogar, pero al mismo tiempo el curso de la corriente permite que el agua también llegue a un pozo contiguo que funcionará igualmente para otra casa; aplicable en la vida moderna en las prensas hidráulicas.
[4] Que tiene varios componentes y que a simple vista no se logran distinguir, como es el caso de las disoluciones.

lunes, 19 de septiembre de 2022

¿Qué sucede tras la puerta de entrada a una clase?

Responder a esta interrogante – nombre del artículo – resulta muy difícil si realmente no nos permitiesen entrar para visualizar algo tan necesario e importante que se resume en el comportamiento del proceso de enseñanza – aprendizaje.

Si llegase hasta aquí finalizando este artículo, realmente sería una afirmación tan simplona que se convertiría en un diálogo-monólogo insípido y usted detendría inmediatamente su lectura, luego para evitarlo y tratar de engancharlo que continue su lectura, paso a los párrafos siguientes.

Detrás de esa puerta – como en cualquier sociedad – podemos encontrar hechos, experiencias positivas, pero también negativas; un docente que transmite sus conocimientos a un grupo de estudiantes pero que podría ser altamente cuestionado a modo de ejemplo por los padres cuando los resultados fuesen negativos, que, si nos vamos a los extremos, digamos el 80 % de los estudiantes no aprobaron la asignatura podrían presentarse varios escenarios:

·         Cuestionamiento de la profesionalidad del docente.

·         Exoneración de que el hijo(a) sea el (la) responsable de haber desaprobado.

·         Medidas a tomar con el docente por parte de la institución.

Algo así como paralelamente a todo ello en el patio de la escuela se esté levantado ya una picota pública o la acumulación de troncos de madera en función de incinerar al causante de todos los males

No obstante, nos queda valorar que piensan el 20 % de los padres restantes que resultaron aprobado, ¿son sus hijos diferentes?, ¿poseen todas las condiciones “mágicas” para estudiar y alcanzar buenos resultados?, ¿se auto excluirán del problema al no haberse afectado?

La respuesta adecuada, la correcta para que sea lo más justa posible en aras de solventar los factores subjetivos - ¿subjetivos?, ¡sí! - que incidieron en los bajos resultados cuando no se establece un seguimiento adecuado de acompañamiento al docente en que apreciemos el desarrollo de la clase en sí.

No hace mucho, de dónde posiblemente surgió la idea o insumo de lo que en este momento usted barre con sus ojos de izquierda a derecha, renglón tras renglón, de una pregunta que me hacía una excelente colega: «Don Ernesto, ¿cómo le llamaban a la supervisión de las clases en la universidad?»; le contesté; «Acompañamiento, le respondí»

Su respuesta: «…, pero eso es un eufemismo[1]» y no inmediatamente ¿segundos después?, le argumenté que no simpatizaba con su respuesta, algo así y tan tradicional como las clases donde el docente solo hablaba y los estudiantes escuchaban y anotaban, tradición de unos 9 siglos, y que resultaba difícil cambiar, dada la existencia posible de algunos “residuos” aún vigentes hoy en día.

La palabra supervisor (aguda, de cuatro sílabas) y que significa “revisar el trabajo de otro”, de principio me genera un rechazo si solo viene a ver y se va, algo así como una foto en blanco y negro con una cámara de cajón con rollos[2] y no con una digital cuya imagen a todo color dependiendo del número de pixeles[3], entiéndase acompañar al docente el 100 % del tiempo de su clase, para posteriormente analizar el desarrollo de la clase en sí: lo positivo y las recomendaciones o sugerencias (reitero: recomendaciones) a seguir en caso que fuesen necesarias.

Lo principal, ver de primera mano el comportamiento del estudiante, ¿entienden?, ¿participan?, ¿preguntan?, ¿se ríen, sonríen?, ¿se atienden sus dudas?, ¿hacen uso de las TIC en función del
aprendizaje?, donde detrás de todo ello para lograrlo, a ese docente acompañado y no supervisado, se evidencia que hubo un trabajo previo de preparación insuperable: horas de investigación, de análisis objetivo al conocer a profundidad el desempeño gradual de sus estudiantes para lo cual hubo de consumir muchas, muchas horas (inclusive sacrificando sus horas de descanso), y que estas se “disolvieran” en menos tiempo “en esos cerebros ávidos de conocer el mundo que les rodea, pero además para tratar de mejorarlo”

¿Revisar que planificaba el docente? No, suficiente con lo que percibían mis sentidos y finalizar expresando: Profesor(a), lo(a) felicito(a), ¡Hoy aprendí mucho en su clase, cuando usted me abrió la puerta para entrar a la misma!

Nota: la experiencia aquí narrada se basa en hechos reales y no ficticios tanto en la enseñanza media, como universitaria, que como docente – administrativo, ¡cuánto aprendí y comprendí!


[1] Palabra o expresión más suave o decorosa con que se sustituye otra considerada tabú, de mal gusto, grosera o demasiado franca.

[2] Las primeras cámaras de cajón del Siglo XIX eran para placas fotográficas (denominadas Magazine Cameras, Falling Plate Cameras o Detective Cameras). La cámara de cajón para rollo la popularizó Kodak en 1888 a raíz de fabricarla para dar salida a su nuevo rollo fotográfico.

[3] Los píxeles – un pixel es la menor unidad de tamaño en la fotografía digital - son los que dibujan las letras del artículo, los colores de los bordes, las fotos. Una resolución con 12.000.000 píxeles, lo que ves es una imagen prácticamente igual que la que ven tus ojos.

lunes, 12 de septiembre de 2022

Cada maestro tiene ¿su librito?

Posiblemente el título del artículo de hoy, pudiera tener años de ser escuchado siendo estudiante y posteriormente con el ejercicio de la carrera durante décadas dónde pude experimentan la comprensión de la frase como tal.

La cual podía interpretar de algunas formas: ¿En común?, el que cada docente “impregnara” su propia metodología al impartir la clase, siendo ésta tal vez una opinión un tanto tradicionalista: «de la puerta para dentro, mando yo», entiéndase el desarrollo de la clase es responsabilidad total del docente y como la imparta es su problema.

Al menos como parte de mi experiencia la posibilidad se reducía un tanto – “dejando la puerta entreabierta” – cuando las mismas se preparaban en conjunto en el seno del colectivo de asignatura, lidereada por el docente de mayor grado académico y el resto (teniendo conocimiento del contenido a impartir) analizábamos como abordarlos, así como la propuesta de ejercicios para la evaluación.

Diría que la probabilidad de diferir entre los docentes del colectivo se reducía, inclusive en algunas ocasiones – muy justificadas -, cuando un docente le cubría la clase a otro, se trataba con ello evitar la disparidad de la metodología de la clase y que los estudiantes a pesar del cambio eventual del docente, no sufriese algún “vacío”

A pesar de ello, y haciendo uso de la máquina del tiempo, (para atrás) lo tradicional al preparar el plan de clases, su estructura era (hasta un formato como tal) introducción, desarrollo y conclusiones: en la primera parte: Pasar lista, poner el asunto o tema de la clase, no podía faltar la fecha; en el desarrollo según la forma de organización de la clase (conferencia, clase práctica, laboratorio, seminario u otras) y para cerrar el docente daba las conclusiones y ponía la tarea.

¿Y para delante, en el tiempo? Nuevas metodologías, técnicas y estrategias de enseñanza, enfoques basados en ¿competencias, objetivos, metas, … etc.?  lo cual te permitía o permite darles a las clases una nueva vitalidad, con una mayor participación del estudiantado, así como en la demostración del aprendizaje adquirido al ser evaluado.

Por lo visto un cambio de roles docente-estudiante en el tiempo, bastante significativo.

La dificultad mayor se centra en ¿sí la máquina “en que viaja” el docente actual, tuvo gasolina suficiente para lograr el cambio en su nuevo rol? Combustible, proporcionado por las capacitaciones recibidas, más cuando el “fuerte” de los docentes que imparten clases en la enseñanza media, no necesariamente dan aquellas que se relacionan con la especialidad que se graduaron (¿matemática y comunicación y lenguaje?) por razones muy diversas (número de grupos que debe atender, no disponer de plazas para nuevas contrataciones, etc.)

En la educación universitaria el problema se percibe un tanto más complejo – más allá que un docente puede impartir varias asignaturas, pertenecientes a una misma disciplina, por ejemplo, Biología, Bioquímica, Anatomía..., - ya que no se titularon con una formación pedagógica[1], amén del grado superior alcanzado: Licenciatura, Maestría, doctorado u otros.

Obviamente existen posibles soluciones, en aras de mejorar o fortalecer la calidad del proceso de enseñanza – aprendizaje promovidas por la institución:

·         La impartición de cursos de profesionalización (posgrados, maestrías) en estrategias/técnicas; evaluación de los aprendizajes; enfoques, uso de TIC, elaboración de sílabos, idiomas, etc.

·         El fortalecimiento de equipos de disciplinas o asignaturas para la preparación de clases, incorporando lo aprendido en los cursos recibidos.

·         Conocimiento de reglamentos, normas, del proyecto educativo de la institución.

Por supuesto, la posibilidad del éxito final en beneficio del estudiantado, dependerá de la profesionalización del docente y cuánto esté dispuesto a compartir sus experiencias, criterios con otros docentes, “engrosando así su librito”, así como dejar “un poco más abierta su puerta del aula de clase”.

¿Pero ello garantizará el impacto que queremos lograr en los jóvenes y adultos? Todo dependerá si tenemos acceso a todo lo que ocurre realmente detrás de esa puerta. Continuaremos.


[1] La pedagogía es la ciencia perteneciente a las Ciencias Sociales y Humanas, que se encarga del estudio de la educación. Su principal objetivo es planificar, analizar, desarrollar y evaluar procesos de enseñanza y aprendizaje. De esta manera pretende mejorar la realidad educativa en diferentes ámbitos

lunes, 5 de septiembre de 2022

¿Realmente son más felices?

Era una mañana gris, el camino empedrado característico de las principales calles del pueblo sobre todo aquellas, que su final rodeaban al parque, el resto solían ser de barro que con la alta humedad y el astro Rey que solía guarecerse tras las nubes, se convertían con facilidad en lodo lo que dificultaba el transitar de los ¿400, 500? habitantes de la zona montañosa.

Me habían invitado[1] a conversar con los estudiantes de la única escuela, ésta de mampostería a diferencia de las casas, la mayoría construidas de adobe – masa de arcilla y arena -, recinto que se dividía en primaria y secundaria, el primer nivel con sus seis grados y el segundo nivel, solo con los tres primeros (del 7mo al 9no)

El conversatorio -me llamo mucho la atención, no solo por ser mi primera experiencia en charlar con estudiantes de una zona rural bastante alejada de cabecera departamental y mucho más de la capital, sino por ser alguien “de afuera”, entiéndase no nacional y profesor de una universidad de otro país -, fue para que les hablara de todo en el ámbito educativo, más acerca de una serie de mitos[2] ante la carencia de información, no había periódicos, nada de televisión, solo una estación de radio que funcionaba con una planta eléctrica; en el caso de los hogares, la mayoría poseían radios que funcionaban con batería.

Les juro que fue una mañana encantadora cuando conversas con jóvenes – casi niños – que desean conocer mucho más de lo poco que saben más allá de las “fronteras invisibles, imaginarias” que les rodean, más cuando el camión o bus que entra al lugar, llega una vez a la semana.

Tal vez les hice soñar, creo que sí, al menos en el tiempo que estuve en la escuela, sin embargo, en lo personal sentí un sabor de insatisfacción, cuando posiblemente muchos de los estudiantes, su destino – donde el sexo jugaba un rol predestinado – unas a laborar en el hogar, otros a labrar la tierra juntos a sus padres.

¿Factores? La pobreza, lo tradicional, entre otros factores, lo que se transmitía de generación en generación y solo “crecían” los que por una razón u otra escapaban en el mejor sentido de la palabra a buscar fortuna en trabajos de poca preparación escolar (al menos no analfabetos), con el propósito de ayudar a la familia, ante un nuevo entorno que en ocasiones lo “real maravilloso” palidecía.

Trasladarse de un lugar – allí que nada cambia, excepto los cuerpos que envejecen, las manos unas endurecidas, llenas de callosidades productos de la presión o fricción producidas por el azadón, otras con menos, cuando su función se centra en los quehaceres del hogar además del cuido de sus hermanos menores -, donde un día es igual que el otro.

Mientras que el lugar de destino un tanto más desarrollado (vehículos de todo tipo, comercios, negocios, altos edificios, la mayoría de las calles cubiertas de asfalto, transeúntes que se mueven a toda hora, el bullicio de una ciudad que no parece dormir), resulta mucho más desconocido diría que con una alta probabilidad de riesgo. ¿Motivos? La violencia, la pobreza que no es exclusiva de la zona rural, pero que “se esconde” en los callejones, entre otros factores, diría que el lado oscuro de nuestras sociedades.

Acaso aquellos estudiantes – donde por poco tiempo mediante una plática – que tuvimos la posibilidad de conocernos, ¿serán más felices, al vivir en un mundo, en su mundo, ajeno a entornos mucho más complejos? Tengo dudas.


[1] Me encontraba realizando una investigación, como parte de una consultoría (finales de los años 90)

[2] Significado. Historia imaginaria que altera las verdaderas cualidades de una persona o de una cosa y les da más valor del que tienen en realidad