lunes, 18 de septiembre de 2023

¿Docentes sin empleo?

Conversaba con una compañera – vía red – la cual había emigrado y que en el país actual donde residía más allá de la burocracia (legalización de sus documentos, entre ellos permiso para trabajar, cédula, etc.), costaba conseguir trabajo como docente, y que las propuestas escazas que había conseguido el pago era inferior al que recibía el docente promedio del país.

Obviamente no cuestionaré si bien o mal, quedando claro la posición de ser migrante donde en ocasiones uno acepta lo que la proponga por una necesidad básica: alimentarse y tener donde dormir, la otra cara de la moneda no sería tener nada y sencillamente mendigar.

No exagero cuando digo mendigar, cuando veo a personas en los semáforos (ejemplo común en América Latina), lo cual no escapa en países desarrollados al menos a través de los diferentes medios audiovisuales.

Mi preocupación ante la interrogante del presente artículo, es que los docentes con la debida formación versus el porcentaje de estudiantes fuera del sistema educacional no puedan recibir clases, por diversos motivos siendo el factor primordial (una vez más la pobreza) y uno de ellos, aulas sobresaturadas de estudiantes.

Esto que me conlleva a la búsqueda de cantidades – números, de los que mis ex compañeros matemáticos, se pondrían muy contentos donde se demuestra la importancia y el sentido del uso de la matemática – en lo referente a estudiantes per cápita[1] o proporción alumnos-maestro, para lo cual hemos seleccionado la tabla siguiente correspondiente al nivel de primaria[2]:

Posición

País

Valor

año

1

República Centroamericana

83.41

2016

2

Rwanda

59.51

2018

3

Malawi

56.89

2018

35

Haití

33.41

1998

37

India

32.75

2017

53

El Salvador

26.89

2018

57

México

26.55

2017

102

Chile

17.79

2017

183

Noruega

8.59

2017

 Que si bien hemos realizado una selección como puede apreciarse en la posición, los países con más población se centran el en continente africano; en nuestra región América Latina (AL) una cierta disminución y ya en Europa es significativo el número de estudiantes por docentes, lo que nos da una muestra de la importancia del desarrollo de cada región o continente, que por supuesto debe ir a la par de la inversión que se destina a la Educación.

Muchos docentes pudieran al ver estas estadísticas que no es real, porque desde su punto de vista sabe a cuántos estudiantes HOY le está impartiendo clases y estando en AL, pareciera que ha sido traslada a África.

Por supuesto una “tabla” puede estar permeada por muchos factores: ¿abarcará las zonas rurales donde la relación estudiante/docente tiende a hacer mayor (al menos en AL) ?; ¿habrán cambiado las estadísticas posterior a la pandemia? Y otras tantas interrogantes que sería para llenar varias cuartillas.

Y no solo es ver que se hace en Noruega y en general los llamados países bajos, sino lo que la lógica infiere, en cuanto a con datos en la mano de un país a quienes le correspondan dicha toma de decisiones, construir más escuelas; coordinar con las instituciones formadoras de docentes para captar nuevos estudiantes; elevar la dignificación del docente y con ello rescatar el respeto y prestigio que se merecen; salarios decorosos; establecer mecanismos para la entrega de instrumentos tecnológicos y garantizar conexiones en las redes en espacios educativos; capacitaciones; rescatar a docentes jubilados; reformas educativas….

Sencillamente, ¡Inadmisible docentes sin trabajos y aulas super pobladas!


[1] Indicar la media por persona en una estadística social determinada.

[2] Tomada del Instituto de Estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). https://www.indexmundi.com/es/datos/indicadores/SE.PRM.ENRL.TC.ZS/rankings

lunes, 11 de septiembre de 2023

Una decisión muy compleja.

Recién haber recibido una invitación para participar como ponente en un congreso donde se aborda la problemática de la migración y su impacto en le educación, ello me traslado muchos años atrás dada mi condición de migrante, a los inicios de conocer una nueva cultura, adaptarme (lo cual lleva mucho tiempo lo cual implica respeto, tolerancia, etc.), pero sobre todo la búsqueda de trabajo ya que había una familia que mantener, alimentar, pago de la escuela, donde dormir…, entre otros.

El entorno y la casualidad de la carencia de profesionales de la docencia en el país, me facilitó, prácticamente en menos de una semana dar clases en una escuela secundaria para estudiantes de séptimo grado con la inexperiencia abismal, dado que procedía de una institución universitaria donde impartía clases para los primeros años de la carrera, es decir alumnos con 17 a 18 años para pasar a atender niños/as cuyas edades oscilaban entre 10 y 11 años –, pero había que comer.

El reto no paraba ahí, era necesario buscar más trabajo, ya que la remuneración de uno solo, resultaba imposible para vivir con la más básico de los básico. ¿La solución? Tocar puertas, establecer prioridades: comprar - mediante préstamos bancarios - una computadora (nueva, cuya capacidad de memoria era de 2 MB); una moto de 50 cc para poderme entre los diferentes trabajos, ya que en bus no me daba tiempo.

Llegué a tener simultáneamente donde impartir clases en 5 universidades, dos institutos (de lunes a domingo), consultorías internacionales y comenzar a escribir mis primeros libros para estudiantes de la enseñanza media y bachillerato; sencillamente una vida de loco: mal dormía unas 4 horas diarias.

Pasaron unos 7 años en este trajín, donde pude encontrar trabajo fijo, con un salario razonable, lo cual me permitió “bajar el gas”, en cuanto al ritmo de vida.

Trabajar para una institución a nivel gubernamental y posteriormente pasar al sector privado en una universidad, para lo cual entre las dos pasaron 16 años, donde el factor común eran el dominio de las llamadas habilidades duras al ser directivo en el campo de la educación a lo cual asociaba (estamos hablando de inicios del siglo XXI), sin dejar de superarme constantemente en posgrados, y diplomados.

Que al lograr estabilidad laboral, ello no implicaba dormir a piernas sueltas, aumentando 1 hora más de sueño diariamente -recuerdan que anteriormente eran 4, ahora 5-, debía inclinarme hacia el fortalecimiento de lo que llamo mi escudo personal: las competencias blandas o socio emocionales, tales como dar el ejemplo; puntualidad, respeto, constituir un verdadero equipo, para lograr el trabajo en equipo, comunicación asertiva, estimular y reconocer el trabajo de mis colegas primero de mi equipo más cercano y posteriormente extensible a toda la institución como política, que no resultó sencillo, ya que fue necesario romper con esquemas, y sobre todo evitar seguir haciendo más de los mismo (por parte de los antecesores) lo cual en su momento era un (mal) hábito.

Hasta aquí todo parecía fabuloso, pero “la historia te pasa la cuenta”, tantos años de estrés, pensar que, si tú no estabas tu trabajo se iba a caer abajo todo, conllevó a determinadas enfermedades como hipertenso y sus consecuencias.

¿Inmolarme? No queda dudas que una persona que es educador/a, sin menospreciar otras profesiones, donde en todas cualquiera sea su naturaleza, predomine el sentido de la responsabilidad y amor a lo que

se hace, su desempeño será positivo, pero más cuando se trabaja directamente con educandos, ávidos de conocimiento, donde puedes cambiar ¡conductas!

Es difícil realmente, cuando llega el momento de poner “el pie en el freno” de lo que has hecho prácticamente toda la vida, algo así como “apagarse”, entiéndase pasar de hipercinético a callado-taciturno-solitario, pero en fin la decisión final de darle el espacio a otros, lo determinarán las circunstancias de cada cual. Si yo pudiera, hubiese seguido, ¿y usted?

lunes, 4 de septiembre de 2023

Cuando nos engaña el subconsciente

Previo a profundizar en el título de hoy adentrémonos primero – como preámbulo - de qué es la mente: «se puede definir como el conjunto facultades intelectuales o mentales de una persona» / «es el conjunto de capacidades cognitivas que engloban procesos como la percepción, el pensamiento, la conciencia, la memoria, imaginación, etc., algunas de las cuales son características del humano y otras son compartidas con otras formas de vida.

En particular dentro de las mentales encontramos el deseo, la sensación de dolor o las creencias, que son instancias, tipos o ejemplos de dichos procesos.

¿Y su vinculación con el subconsciente? Una primera acepción «la parte menos accesible de nuestra mente, donde se encuentran recuerdos e impulsos reprimidos», otra,  «todo aquello que tenemos guardado o almacenado debajo de nuestra propia consciencia, como si estuviera escondido»; de aquí que a las personas  les resulte muy difícil acceder a la información que se tiene almacenada tenemos almacenada en él.

Y, ¿qué guardamos en dicho “almacén”? miedos profundos, deseos reprimidos y experiencias traumáticas que incluso de manera consciente no nos gustaría recordar. Todo este contenido puede dar lugar a que aparezcan determinadas patologías como ciertos trastornos de ansiedad, miedos, fobias, etc.

Que, por supuesto pueden ser expresados inconscientemente, por ejemplo: cuando estamos hablando de un tema y de repente decimos una palabra o frase que no tiene relación con este.

Nuestro subconsciente resulta como un programa de ordenador/computadora que han venido siendo creados con el pasar de los años con las experiencias que hemos ido almacenando y este mismo programa (compuesto de ideas, creencias arraigadas, pensamientos, etc.) provoca que nos inclinemos más hacia una decisión que hacia otra, inclusive está en concordancia con nuestros verdaderos deseos y tomamos las decisiones que realmente queremos.

Investigaciones realizadas hay determinado que el subconsciente es una fuente de creatividad y que ayuda a resolver problemas, incluso aquellos que pareciera que no tuvieran solución.

Hasta aquí pareciera ser una clase de filosofía o psiquiatría o de cultura general.

Por lo que a partir de este momento empiezo a sustentar o particularizar lo referido y ya mencionado en algunos de los párrafos anteriores, como es el deseo.

¿Su definición más sencilla? «Cosa que una persona desea» / «Interés o apetencia que una persona tiene por conseguir la posesión o la realización de algo», del cual se derivan un sinnúmero exponencial acerca de lo que uno desea – aunque a veces de inmediato no se pueda -, ejemplos: «… graduarme de…»; «tener un trabajo acorde a mis expectativas»; «encontrar la pareja ideal»; «viajar»; «tener un hogar propio»: «tener a mis familiares cerca», y pudiéramos continuar tantos en el campo material como emocional.

Pero si el subconsciente «nos traicionara», como fue el ejemplo citado de ‘…decir una palabra o frase que no tiene relación con este’, ¿qué sucedería en el caso de algo que tengas reprimido bien porque tus padres no te lo han permitido, o que siendo adulto/a, no te fue posible cumplirlo?

Aunque la atención ante cualquier `liberación' del deseo reprimido deberá ser atendido ante cualquier hecho moral o de otra naturaleza sobre la base de la adecuada comunicación efectiva y asertiva padre e hijos.

Ya en la adultez donde la persona tiene una madurez propia, lo que no resta que a la hora de dejar de reprimirse pudiese cometer en error, debe pensarlo muy bien, pero si lo desea para que forme parte de un buen recuerdo suyo guárdelo en su 'caja fuerte', la mente.

lunes, 28 de agosto de 2023

El difícil arte de opinar.

He sido testigo como expositor o conferencista a través de diversas plataformas en el campo de la educación, pero también como invitado, donde tengo la percepción, que cuesta que los participantes opinen.

De aquí algunas interrogantes, ¿no agradó?, ¿no logré motivar?, ¿fue sencillamente un compromiso de asistir virtualmente y como suelen hacer los estudiantes, apagar la cámara y solo activar el micrófono?, ¿temor escénico, ante una opinión en el seno de los participantes?

El desarrollo de clases bajo la modalidad virtual, conocido como Webinar, que se generaliza en diversos subsistemas de educación (enseñanza primaria,  media, bachillerato, superior, técnica), prácticamente resulta nueva, a partir de la suspensión de clases presenciales (2020 - ) prácticamente en todo el globo terráqueo, donde el retorno del docente y estudiantes en un aula de clase físicamente, oscila, ante nuevas olas o bien garantizando las medidas básicas de higienización (distanciamiento, lavado de manos, mascarillas y otras)

Modalidad que ha permeado a padres de familia, tutores, que en muchos casos genera desconocimiento por el uso de la tecnología (ante la diferencia entre generaciones), o la realidad de no poder apoyar a los estudiantes cuando están recibiendo las clases sea en el horario regular o en el momento que el estudiante disponga al estar “colgadas” las mismas en la “nube”

Y, ¿cómo lograr que opinen, que participen? Cualquiera sea la modalidad empleada, sería un elemento básico conocer a quien “tengo delante” (sentado en una silla presencial o virtual), por lo de aquí la necesidad de conocer el perfil de los mismos.

Colegio o instituto de procedencia, centro privado o estatal, la aplicación - previa - de un diagnóstico que permita conocer al docente, las fortalezas y debilidades del estudiante; en el caso de niveles superiores, entiéndase universidad (maestrías, posgrados, especializaciones), se requiere, como parte del perfil, empresa para que la cual trabaja, responsabilidad, país de procedencia, entre otros.

Logrado lo anterior, podrá permitir a quién imparte la clase, “navegar” en un contexto un tanto más familiar versus lo desconocido, no dando “palos a ciega” de con quien se comunica.

Una comunicación fluida – entre ambos actores - permitirá al docente valorar un cierto nivel de comprensión “en vivo”, de como se va desarrollando el proceso de enseñanza – aprendizaje; que, de no lograrlo, la retroalimentación será nula y por ende con un cierto matiz de frustración para el que la imparte.

¿Qué hacer si nos encontramos ante un 0 - 10 % de participación? Habrá que reflexionar, que nos faltó. ¿Intercalar las preguntas a los participantes y no al final de la exposición?, que en el caso del chat, que puede generarse en la medida que se va desarrollando la exposición, los estudiantes opinen y el docente controle para responder dichas opiniones, en el momento oportuno.

Por qué no, estimular al estudiante o bien – conocido el perfil de los mismos -, realizar preguntas directas, que conlleven a la discusión sobre la opinión de otro de los participantes; el empleo de preguntas que sirvan de “detonantes” y que por su naturaleza “reten” a su público.

Una clase, cualquiera sea la modalidad a emplear (presencial o virtual) o la forma de organización de la enseñanza (conferencia, clase práctica, laboratorio, seminario, visita de campo, etc.) que emplee, sino conlleva a un diálogo, entiéndase
“Conversación entre dos o más personas que exponen sus ideas y comentarios de forma alternativa”; “Discusión sobre un asunto o sobre un problema con la intención de llegar a un acuerdo o de encontrar una solución”, pudiera resultar un real fracaso, al no establecerse una adecuada comunicación.

lunes, 21 de agosto de 2023

Si por un momento…

En las propias redes es común algo así como el reclamo de que tiempos atrás fueron mejores, cuando no nos “enredábamos”, donde los niños a la hora de jugar en el barrio, las relaciones eran muchos más saludables, sin conocer en este tiempo al menos en el campo de la educación, las competencias blandas/habilidades socio-emocionales tales como empatía, comunicación asertiva y efectiva, etc.

Para los varones bastaba con una pelota de trapo (compuesta de calcetines viejos enrollados), jugando a las 4 esquinas; que decir de la rayuela[1], y otros. En fin, una vida más sana.

En la escuela bajo el brazo o en la mochila se cargaba con los cuadernos, libros, donde no podían faltar los lápices de grafito, de colores, el borrador o goma de borrar, el cartabón, la regla, etc.; que decir de asistir a la biblioteca para buscar información y solucionar las tareas -por supuesto nada de asincrónico, todo presencial- donde el trabajo se hacía ¡EN EQUIPO!

Pasaron los años y llegó la tecnología, como parte de la revolución industrial 3 (1969), de la mano de la informática, donde comenzaron a programarse las máquinas, lo que desembocó una progresiva automatización; en el propio siglo XX, surgieron específicamente computadoras u ordenadores, celulares y tabletas[2].

Posteriormente y llegamos al actual siglo – donde solo han transcurrido 23 años – arribamos a la llamada Industria 4.0, o Cuarta Revolución Industrial[3], donde surgen las fábricas inteligentes y la gestión online de la producción, que a su vez se integran con las organizaciones y las personas; cambios dirigidos como mencionábamos, primeramente, a la industria y posteriormente en la educación.  

Revoluciones que suelen generar mayor productividad en todos los ámbitos (salud, educación, industria alimentaria, transporte, etc.), una vida mucho más dinámica, rápida, en gestiones, en resultados (aunque no para todos, productos de las brechas sociales, económicas), pero que también genera desempleo, donde máquinas suplantan a los seres humanos.

Pero es una realidad, la cual nos absorbe a todos y todo; como preámbulo, ¿qué hubiese sido sin la informática en el período pandémico del COVID-19, dónde prácticamente el planeta Tierra, “dejó de girar sobre su eje”, y en particular en el campo de la Educación, donde la tarea de docentes, estudiantes, padres de familia resultaron titánica.

Luego, ¿pelearnos con la informática?, IMPOSIBLE. La historia recoge que el impacto en las personas con la primera revolución industrial aparte de generar desempleo, provocó disminución del trabajo artesanal, uso de mano de obra infantil, migraciones del sector rural a la ciudad, que por lo visto tres revoluciones industriales después  continúan; pero no es todo, la tecnología nos ha traído aislamiento en niños y jóvenes, falta de comunicación, entiéndase individualidad y un sinnúmero de problemas sociales que prácticamente estamos descubriendo.

¿Qué hacer?, los docentes deberán ser preparados en el campo de la informática, manejar las diferentes aplicaciones, deberán establecerse normas en cuanto al uso de los medios tecnológicos y lo más importante – siendo la parte débil de la tecnología - es brindar amor, respeto, comprensión, afecto, escuchar y ser escuchado…, ¡ahí estará la solución!

Nota: esta solución no es nueva, por cierto, mis padres, profesores, me educaron con ella y no sabían mucho de las revoluciones industriales, luego… manos a la obra.



[1] En América Latina, solo por poner algunos ejemplos, se llama Pisé, La Semana o Avioncito en Venezuela, en Cuba se llama El Pon o Peregrina en Puerto Rico.

[2] Estas últimas salen al mercado en el año 2001 cuyo prototipo fue desarrollado por la empresa finlandesa Nokia, la Nokia 510 webtablet, de dos kilos y medio de peso y una pantalla táctil de diez pulgadas

[3] La primera revolución industrial (donde se construyó la máquina de vapor patentada por James Watt en 1769), significó el paso de una economía agrícola a una economía industrial. En resumen, supuso el mayor conjunto de transformaciones económicas, tecnológicas y sociales vividas hasta ese momento. El concepto de Cuarta Revolución Industrial lo acuña en 2016 Klaus Schwab, el fundador del Foro Económico Mundial

lunes, 14 de agosto de 2023

Para gusto… incoloro.

Necesitaba desconectar un poco y salirme de la rutina de escribe, escribe y escribe…, esencialmente porque la “musa”[1] no aparecía o bajaba por ninguna parte, por lo que opté por visitar una sala de cine donde se proyectaba una película más de las tantas que oscilaba entre los géneros de terror – fantástico – aventura – comedia – acción – suspenso.

Si bien no soy crítico de cine, pero si (creo que) caigo dentro de la clasificación fans, analizando la misma, la primera hora, cumplió su cometido; tensión; pero la segunda hora de la misma, ya era de levantarme del asiento, porque las exageraciones de lo sobrenatural, ya no daba para más.

Sin embargo, opté por finalizarla, una hora más sentado bajo techo con aire acondicionado, en un asiento extensible, recuperar el costo de la inversión, bien valía la pena; además la tranquilidad de que en esa tanda, nos encontrábamos solamente una familia integrada por una abuela, hija y nieto, los tres mega tiburones y yo.

Le comenté el resultado a parte de mi familia, que no malgasten ni tiempo, ni dinero, pero obviamente era a modo de sugerencia, que tal vez para los nietos era admisible… en fin quedaba a criterio de ellos asistir o no[2].

Al día siguiente, con mi café programado para las 9 am después de 4 horas de haber ingerido el primero de la mañana – daba lectura al periódico (en un mundo complejo donde los seres humanos no logramos ponernos de acuerdo) y en la página donde se mezcla la cinematografía, con la farándula, una película sobre una muñeca, tras 17 días de estrenada superaba en ganancias la cifra de $1000 millones de dólares.

Película anterior, ligado a una fuerte campaña de historias, tráiler o avances, donde primaba el color rosado, es decir todo un mercado de convencimiento – consumo muy bien planificado –, que conllevaba a una asistencia masiva de personas.

¿Realmente estoy equivocado en cuanto a mis gustos, cuando tropecé con la misma piedra una vez más al asistir a una película – la primera - tan incolora (sin color) e insípida (sin sabor) como el agua (a pesar que predominaba un entorno acuático) ?; ¿están acaso equivocados los cientos de miles, millones de personas que han asistido tras el juguete rosado donde a través de la misma se destaca la feminidad?

No queda dudas que en todo esto predomina el elemento gusto (y por lo visto los colores), por una parte y por otra la necesidad del entretenimiento – objetivo esencial del cine y de otros tantos medios audiovisuales –, donde por un momento de dos a tres horas, nos olvidamos de los problemas individuales y familiares, del uso del celular (¡espectacular!), a pesar de tensarnos a la espera que salga de la pantalla “el monstruo marino”.

¿Recuerdan que planteaba que la “musa” había desaparecido? Sin embargo, un “pececito” de 25 metros de largo fue en este caso el causante del presente artículo.

Les soy honesto, casi no he dormido la noche anterior, pero aquí está el artículo del cual usted es testigo.


[1] En la mitología griega, las musas son, según los escritores más antiguos, las divinidades inspiradoras de las artes: cada una de ellas está relacionada con ramas artísticas y del conocimiento.

[2] Las críticas no estuvieron del lado del tiburón gigante, ya que la película fue catalogada por algunos como predecible y carente de emociones auténticas. Sin embargo, a nivel global recaudó un poco más 145 millones de dólares. 

lunes, 7 de agosto de 2023

Una singular lista de cotejos

Siempre me gusta recurrir a las definiciones de una palabra a partir de la cual trato de ubicar no solo a lo que quiero llegar, sino también a evitar un posible error y en el mejor de los casos “construir” algo como puede ser este artículo, luego comencemos por lista y cotejo.

¿Lista? Convierten conceptos abstractos en tangibles y nos ayudan a poner nombre a nuestros pensamientos. Las mismas nos ayudan a organizar la información y podemos visualizar los patrones y las relaciones entre las diferentes ideas.

¿Cotejo? Comparación y examen de dos cosas para apreciar sus semejanzas y diferencias.

Y, ¿una lista de cotejo? La definición en este caso se convierte para los docentes en un instrumento de evaluación, cuya estructura – la más sencilla – muestra una serie de indicadores (acciones[1]), donde las posibles opciones son Si o No y puede añadirse una sección (observaciones) donde puede expresar algún u otro inconveniente.

Instrumento que al estudiantado debe ser presentado con antelación, para que conozca “las reglas del juego”; pero en este caso la singularidad que les propongo, es que a diferencia de las anteriores sea solo para usted a modo de organización.

Seleccionarás un tema y sobre la base del mismo comenzarás a escribir en INDICADORES las acciones a realizar, por ejemplo: Una actividad inusual, poco común, diferente a como los has venido haciendo – como es celebrar un cumpleaños a tu pareja.

Que en función del tema habrá que tener en cuenta, según mi propuesta algunos elementos tales como:  el factor económico (sería recomendable prever esta actividad con tiempo ahorrando) , la fecha, el lugar y reitero que sea diferente a los tradicionales, los rutinarios y otros como consultar a amistades en modo secreto que ayuden a enriquecer sus acciones; comienzo con mi propuesta de indicadores.

1.       Buscar en internet un bar - restaurante donde se pueda pasar un rato agradable inclusive bailar

2.       Solicitar el servicio de mariachis

3.       Seleccionar un regalo que sea distintivo: flores, chocolates.

4.      

¿Pero si su poder económico – al tener determinadas limitantes - no le permite algunas de las acciones propuestas anteriormente?

1.       Preparar una cena elaborada por usted. Nota: si no sabe cocinar, ¡aprenda!

2.       Comprar algunos globos o chimbombas.

3.       Regalar una flor (ya no el ramo), solicitada a un vecino o amistad.

4.       Buscar canciones previas en su celular.

5.      

Y otras muchas, las cuales dejo a su creatividad, pero recuerde haga la diferencia y no olvide a la hora de seleccionar en su lista (de cotejos) marcar Si, Si, Si, …



[1] Una lista de cotejo es un cuadro de doble entrada en el cual se anota en la columna izquierda una lista de criterios (palabras, frases u oraciones) que señalan con claridad las acciones, tareas, comportamientos, habilidades o actitudes que se desean evaluar de un proceso de aprendizaje.