lunes, 28 de julio de 2025

Un tamiz entre el agua y el aceite

Teniendo en cuenta mi formación como docente en la especialidad de Química para los lectores estos tres términos no necesariamente le serán familiares desde el punto de vista académico, pero al menos el agua y el aceite al ser productos de consumo casi diario, sí.

Luego comencemos por el tamiz – voy a mi amigo el diccionario - y encuentro cedazo, criba, colador, coladero, harnero; si concreto más y en particular en el laboratorio de Química, así como de otras ciencias naturales, plantea: «Utensilio formado por un aro y una tela o rejilla muy tupidas ajustadas a uno de sus lados, que se usa para separar las partículas finas de las gruesas de algunas cosas», y si utilizo su locución verbal señala «Examinarlo o seleccionarlo concienzudamente».

Y, ¿por qué colocarlo entre el agua y el aceite? Si la función del tamiz es ‘filtrar’, ‘separar’ esencialmente y si la ubico entre el agua y el aceite, ¿qué sucede? De por sí, ambos líquidos no se mezclarán ya que difieren en polaridad - propiedad que permite la disolución de los mismos -, y densidad (la densidad del agua al ser mayor que la densidad del aceite, lo provocará que el aceite flote en el agua), ¡excepto que se ejerza presión extrema!

Y, ¿a que se debe todo este coloquio, se preguntará? En la vida no queda dudas que encontramos personas donde la relación entre ambas suele ser difícil, donde el vínculo emisor – receptor es casi nulo y que, en el mejor de los casos al encontrarse en un pasillo, comedor, reunión, saludas por un elemento racional, humanitario y ético o sencillamente cambias la dirección de tus ojos (el techo, el piso, el…).

En lo personal me ha sucedido y no una sino tres, lo que me conlleva a pensar en varios refranes: “tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe”, “el que no quiere caldo, tres tazas”; responsabilidades administrativas diferentes, centros de trabajos diferentes, donde el destino en este último nos ‘unió’ nuevamente.

Responsabilidades que sin importar quien estaba en la “cadena trófica” por encima, debajo o la par, toda acción que ejecutáramos iba en beneficio de la institución, y no constituir un (gran) obstáculo, por el hecho de (subjetivamente) caerle mal o considerar que mi intención era “serrucharle el piso”.

Un buen día me correspondió emitir un juicio sobre la susodicha persona que aspiraba a una plaza donde yo laboraba, ya que ambos procedíamos de un mismo centro de trabajo, más allá de su excepcional hoja de vida; mi criterio fue parco – pocas palabras y moderación – argumentando que no tenía un criterio objetivo de su desempeño profesional, pero de ser aceptada, lo evidenciaría el resultado de su trabajo.

Una situación de ese tipo donde se convive como el agua y el aceite, resulta en muchas ocasiones incómoda porque no prevalece la profesionalidad entre ambos, algo así como “donde cenizas hubo, fuego hay”, no dirigido o lo que comúnmente se relaciona con el amor, NO.

¿Cómo solucionar esto? Por supuesto y siempre recurro a ello y es extraer mi cúmulo de competencias o habilidades blandas como son: la convivencia, paz, empatía, tolerancia, respeto, entre otras muchas, algo así como una especie de tamiz.

Que, si llegara a «filtrarse alguna partícula fina de las gruesas de algunas cosas, sencillamente deberá ser examinado y seleccionado concienzudamente», y porque no, centrarse en diversos problemas que resultan más acuciantes y obviar la subjetividad de una relación que no fluyó en su momento, pero con mucha madurez pueda mejorarse.

¿Le habrá sucedido a usted amigo (a) lector? ¡Seguro que sí! ¿Logró superarlo?, ¡Espero que sí!

lunes, 21 de julio de 2025

La música y la nostalgia.



Hablar de clave nos conduce a diferentes excepciones, una «símbolo que se utilizan al principio de un pentagrama para indicar la altura de las notas musicales. Las claves más comunes son la clave de sol, la clave de fa y la clave de do, cada una de las cuales sitúa las notas en diferentes líneas o espacios del pentagrama»; otra «instrumento de pequeña percusión formado por un par de bastones cilíndricos de madera maciza. Su diámetro es de aproximadamente 2 centímetros por una longitud de 25 cm, ésta última, constituye la base rítmica de toda la pieza musical y guía la improvisación de otros instrumentos.

Ambas definiciones se unen, dependiendo del ritmo que deseemos seleccionar, por ejemplo: El guaguancó, un estilo de rumba cubana, que se define principalmente por el patrón de la clave, que es de 2-3 (patrón de percusión que consta de dos golpes en el primer compás y tres en el segundo), es decir se escucharía “pa-pa” el “lado 2” (porque se tocan dos) y “pa-pa-pa” el “lado 3” de la clave (porque las maderas se tocan tres veces), en total, las maderas se tocan 5 veces.

Las claves como instrumento interactúan rítmicamente con otros, tales como los tambores y otros instrumentos de percusión. Los tambores, como las congas y el quinto, establecen un diálogo rítmico con la clave, creando una base compleja y rica para la música y el baile.

El guaguancó – subgénero de la rumba, ambas oriundo de Cuba - se caracteriza por su ritmo enérgico y rápido, que invita a la improvisación y la expresión corporal, danza que se desarrolla a través de la interacción entre la pareja, con movimientos que simbolizan un juego de seducción; se baila en diversos espacios como solares, calles, centros culturales y escenarios; dicho género musical ha sido extendido fundamentalmente a partir de la diáspora de la isla.

¿Y cuando estas ‘fuera’ y la escuchas que te sucede? Posiblemente surja un sentimiento de tristeza melancólica por el recuerdo de algo o alguien del pasado, especialmente de un lugar o época feliz, así como añoranzas de tiempos o experiencias pasadas, a menudo con una sensación de pérdida o deseo de regresar a esos momentos y que por ser una de ellas la música, te traslada a los mejores tiempos de ‘echar un pie’, cuando salías del instituto, o ya siendo más ‘grandecito’ recurría a las discotecas.

¿Y si es de regresar?, recurriré a las plataformas correspondiente en la búsqueda de un buen grupo musical, donde la introducción comience con “pa-pa” y “pa-pa-pa”, trasladarme a un lugar de la casa donde tenga espacio y a continuación flexionar mis rodillas ligeramente, la espalda inclinada hacia delante y alternando los brazos y piernas de forma cruzada de manera natural, donde el brazo derecho acompaña al pie izquierdo y viceversa, a lo anterior trato de mover la pelvis y caderas dibujando un número 8, con el resto del cuerpo, entonando el estribillo que dicta la música.

Igual podría suceder en los países donde el instrumento musical es otro: la marimba, siendo este en varios países de américa latina, parte de los símbolos patrios[1] bajo la cual se esconden diversos ritmos, como el andarele, torbellino, caderona, agua larga, agua corta y bambuco; todos música y baile.

No por gusto existe una frase[2], donde se menciona que "El son[3] es lo más sublime para el alma divertir"; me tomaré la atribución de modificarla por: “La música es lo más sublime para el alma divertir, donde quiera que estemos..."; de fondo se escucha un diálogo rítmico de las claves junto a los tambores y otros instrumentos de percusión.



[1] El 12 de febrero de 2015, la Organización de Estados Americanos (OEA) declara a la marimba "Patrimonio Cultural de las Américas".

[2] Expresada por Ignacio Piñeiro Martínez fue un músico cubano, fundador de la orquesta Septeto Nacional. Está considerado uno de los más importantes exponentes del son cubano y sus variantes.

[3] Sonido musical en general, o a un género musical específico.

lunes, 14 de julio de 2025

Mix/Mezcla

Posiblemente en mi primer año de carrera universitaria logré confirmar mi pre – vocación al gustarme el mundo maravilloso de la investigación, tratando de buscar respuestas a los por qué, utilizando para ellos utensilios y reactivos de laboratorios; verme con una gabacha o bata blanca que formaba parte del atuendo utilizado por cientos, miles de científicos y que se remontan al siglo XIX, para protegerse la piel y la ropa de los reactivos y sustancias químicas.

La prenda de ropa supuestamente me daba un aire de estudiante serio, formal, donde ya formaba parte de la ALMA MATER, que me ‘distinguía’ en el barrio a pesar de solo llevar dos semanas de estudio.

Muchas fueron experimentalmente las combinaciones o mezclas de reactivos que realizábamos, que solían confirmar lo recibido a través de conferencias (200 estudiantes en el primer año, en el aula magna), ejercitado con las clases prácticas y a modo de resumen en el componente resumen: los laboratorios.

Hablar de una mezcla, la primera palabra que nos viene a la mente es combinación, ¿de qué?, de dos o más sustancias en la que cada una de ellas conserva sus propiedades distintivas; si “aterrizamos” un poco más allá de esta definición en la vida diría son muchos los ejemplos donde mezclamos: una tasa de café, cuyos ingredientes suelen ser café, azúcar y agua con n variedades a adicionar: leche, ron, chocolate, cítricos, canela, etc.

En la industria textil no pueden faltar las combinaciones de colores, pero tampoco del material a emplear: fibras naturales (Algodón, Lana, Seda, Lino, Esparto, Cocotero, Cáñamo, Sisal), artificiales o sintéticas (Poliéster, Nailon, Spandex, Rayones).

En la industria del petróleo, cuya mezcla la forman hidrocarburos, azufre, nitrógeno, oxígeno y, en menor proporción, metales; en los tipos de combustibles como derivados encontramos: Gasolina, Queroseno, Gasóleo, Fueloil, Aceites lubricantes, Propano, Biocombustibles, Líquidos de gas natural.

En el caso de la luz blanca que nos acompaña casi todas las mañanas al despertar, que se descompone en violeta, índigo, azul, verde, naranja y rojo, apreciables con el uso de un prisma.

En el vestir no puede faltar las prendas que según el estilo (casual, clásico, romántico, vintage, rockero, deportivo y minimalista), usted deberá en cuenta como forma de expresión personal, de identidad y también su personalidad.

Si nos trasladamos a la vida moderna - concepto que se relaciona con el progreso, el desarrollo tecnológico y la urbanización – encontramos en las personas el uso de tatuajes, cuyos componentes formados mayormente por tintas, estas contienen titanio, níquel, así como cobre, manganeso y el plomo. Nota: casi, casi "una fábrica de metales y de la tabla periódica encima”.

Si retomo el arte culinario que decir de una buena sopa con ingredientes varios: agua, especies, vegetales, crustáceos, ganado vacuno o bovino, aves, animales vertebrados primariamente acuáticos Nota: sencillamente peces.

Qué decir de una pizza[1] que combina masa, tomate, quesos variados, embutidos (italianos y picantes), aceitunas, champiñones, pimientos, mariscos, albahaca fresca, etc.; su origen de consumo, en los barrios más humildes de la ciudad de Nápoles, donde se consumía una especie de pan recién sacado de un fogón de leña desde principios del siglo XVI.

¿Y en el caso de la paella? La paella tiene su origen en la Comunidad Valenciana, España. Surgió en las zonas rurales de Valencia como un plato preparado por los campesinos con ingredientes frescos disponibles en el entorno como arroz, verduras, conejo y pollo, que, en el caso particular de un amigo español, me decía «al arroz se le hecha todo lo que sobre del día anterior».

¿Y en la creación u origen del ser humano? Producto de la combinación, mezclas (mix) de espermatozoides y óvulos, y que, como parte de sus componentes, encontramos a los cromosomas sexuales X e Y, que en combinación determinan el sexo de una persona.

Por lo visto y a modo de una primera conclusión: ¡La vida es una mezcla!


[1] La mayoría de ellas atribuyen el mérito a los italianos, maestros pizzeros que la popularizaron por todo el mundo. Una historia muy extendida asegura que la pizza se inventó en el sur de Italia hace más de 2.000 años.

lunes, 7 de julio de 2025

Lo que no quisiera cuando…

Querer – cuando hablamos que es un verbo transitivo – cuyo significado es «Desear o apetecer», otras acepciones los son «Amar, tener cariño, voluntad o inclinación a alguien o algo»; sin embargo, mencionar la palabra quisiera - imperfecto del subjuntivo -, se puede usar para referirse al pasado o al presente e implica un deseo o una condición.

Aprendido esto «… al pasado o al presente e implica un deseo o condición», recurro a la remembranza, y en particular de algunas anécdotas con una persona a la que quiero con el alma, las cuales iré describiendo, partiendo del encabezamiento ‘Lo que no quisiera cuando…’

·         … nazcas, padezcas de alguna enfermedad.

·         … recién cambiado el pañal, vuelvas a…

·         … hayas comido, que tanto trabajo me costó buscar la leche, la vianda, el pollo, no te la comas todo o la botes.

·         … al comprarte tu primer juguete, te asustes, llores…

·         … fueran a tomarte las fotos de tu cumpleaños, el queque o la torta no llegaran a tiempo.

·         … fueses por primera vez a la escuela con tus zapatos nuevos, estos te aprieten.

·         … ya en tu etapa de adolescente me pidas permiso para una ‘pijamada’ y no conozca a tus amiguitas, ni el lugar, ni a los padres de familia de ellas.

·         …. cuando esperemos que tus amigas y amigos asistan a la celebración de tus quince años y te desesperes porque nadie llegue, sin haberte contado por supuesto que le pedimos que llegasen un poco más tarde.

·         … me citen de la escuela y que, al entregarme el boletín de notas, tengas alguna asignatura desaprobada, sin habérmelo dicho antes.

·         … te regañe y me reclames, me irrespetes con voz alta, cuando no has recibido esa educación.

·         … tus profesores universitarios en tu primer año de la carrera sean los más exigentes y quieras que te gestione el cambio de grupo.

·         … te pregunte si necesitas que nos sentemos a conversar lo referente a tus relaciones con chicos y el cuidado que debes tener y no te sientas segura, poderlo hablar.

·         … sea tu día de graduación, no podernos abrazar y porque no llorar de alegría.

·         … me cuentes de tu primer trabajo, en cuanto a los choques con la realidad de que, siendo la vida laboral mucho más compleja - que la de estudiante -, no hablemos de ello y pueda aconsejarte.

·         … aspires a una plaza mejor, afín con tu perfil y que te permita un mejor desempeño, no apoyarte viendo juntos, los pros y los contras.

·         … tengas novio, no me hables de él, no me lo presentes, solo para aconsejarte respetando siempre tu decisión.

·         … te cases y yo no pueda estar presente, no me compartas fotos, videos de la boda.

·         … desees emprender nuevos rumbos, con vistas a “crecer” profesionalmente, una nueva vida, no sistematicemos aún más nuestros encuentros virtuales.

·         … hablemos, que siempre sonriamos, lloremos y que algún día exista la posibilidad de vernos presencialmente y si no lo es, aprovecho para decirte que siempre me has hecho un padre muy feliz.

Estimados lectores, sí llegó hasta aquí, que la vida sigue, trate de vivir los mejores momentos junto a los suyos, hágalo, se lo recomiendo; este relato puede ser real o tener de ficción, pero les soy honesto, me costó … en algunos momentos no derramar una lágrima.

lunes, 30 de junio de 2025

…es como una escalera.

Amistades que han tenido la posibilidad de viajar y en particular a Italia, me han hecho cuentos, relatos, de su experiencia de dos escaleras que por su peculiaridad les resultó atractivo, interesante, digno de contar, siendo dos, una la escalera de doble hélice que se encuentra al final del recorrido de los Museos Vaticanos, diseñada por Giuseppe Momo en 1932, que se inspira en la obra de Bramante[1].

Aunque algo que llama la atención en esta ‘escalera’, es que no dispone de escalones, siendo configurada a modo de rampa – suelo realizado en patrón de espina de pez y sin gradas – y si cuenta con una pequeña barandilla de metal.

La otra escalera es la que se encuentra en el interior de la Torre de Pisa[2], la cual posee 3,97 grados de inclinación hacia el sur, lo que también afecta a los usuarios al subir o bajar los 251 escalones para llegar a la cámara del campanario desde la base de la Torre, inclinación que puede provocar desequilibrio e inclusive mareos.

Que de realizar una analogía escalera - vida, que en el campo de la biología[3] esta última se define como «La capacidad de nacer, respirar, desarrollarse, procrear, evolucionar y morir», y sus respectivas etapas del desarrollo humano: primera infancia, niñez, adolescencia, adultez, ancianidad, con sus respectivos rangos de edades entre unas y otras, ‘trasladarse’ por las mismas dependerá sencillamente del calendario.

Pero, ¿y en el caso de los logros que podamos alcanzar en nuestras vidas teniendo en cuenta si sus ‘escalones’ están en forma de rampa, inclinadas, tengan o no pasamanos o barandillas?

No queda dudas que ‘subirla’, ‘rodar por ella hacia abajo’ o sostenerse firme para no caer y seguir ascendiendo más o menos rápido, - sobre todo en la etapa de adolescentes (entre 12 y 21 años), que siendo estudiantes y que usualmente debieran estar o haber cursado los niveles de enseñanza media, diversificado y universitario – dependerá de muchos factores, tales como: la madurez, la responsabilidad, la disciplina, el apoyo de los padres, de sus maestros.

La vida y cada cual podrá razonar o reflexionar de como lo vivido le resultó lo mejor posible – hecho cuyo análisis se traslada con mayor énfasis al rango entre los 60 años o más (ancianidad), lo que no resta que los adultos (desde los 21 a los 60 años), lo puedan realizar – producto de la experiencia vivida.

Pensarán mis colegas docentes que parte de la juventud de hoy en día con dificultad, saben ni se preocupan por ‘ascender’, NO es cierto, ¿acaso nosotros mismos, no hemos resbalado? En lo personal sí, ¿motivos? No estudiar, no hacer caso a los pocos consejos que tuve, desaprovechar las oportunidades, no tener una vocación de que estudiar…, hechos que son reales, pero que también no deben ser utilizados como meras justificaciones, para caer de un nivel a otro.

Está claro que la ‘velocidad’ de ascenso deberá siempre realizarse con paso firme, inclusive que de ser necesario habrá que sostenerse ‘duro’ dada la inclinación de la misma, entiéndase escollos como el no tener la ayuda suficiente de los padres, no disponer de recursos económicos suficientes y otros.

Los docentes deberán ser las ‘luces que iluminan cada escalón’, y porque no, los ‘pasamanos’, logrando que la escalera - vida sea menos estrecha, torcida posible y esos jóvenes, nuestros chicos, logren ‘tomar el cielo por asalto’[4].



[1] Donato di Pascuccio d'Antonio​ o Donato di Angelo di Antonio), conocido como Bramante​​, ​ fue un pintor y arquitecto italiano, que introdujo el estilo del primer Renacimiento en Milán y el «Alto Renacimiento» en Roma, donde su obra más famosa fue el planeamiento de la Basílica de San Pedro.

[2] La torre de Pisa o torre inclinada de Pisa (en italiano: torre pendente di Pisa) es la torre campanario de la catedral de Pisa, situada en la plaza del Duomo de Pisa, en la ciudad del mismo nombre, municipio de la región italiana de la Toscana y capital de la provincia homónima de Italia.

[3] Ciencia que estudia a los seres vivos.

[4] Metáfora homérica, que alude a los titanes que tuvieron la osadía de irrumpir en el Olimpo reservado a los dioses.

lunes, 23 de junio de 2025

Contando ovejas

Mis ojos – al verme en el ‘espejo’ de mi celular (gracias a una app) – estaban rojos, la visión era borrosa, se evidenciaba una sequedad ocular, así como dificultad para enfocar, donde tal vez la culpa misma es de la exposición prolongada a la pantalla de mi computadora, al teléfono, y la luz azul emitida y al esfuerzo de enfoque constante.

Necesitaba dormir, (aunque honestamente soy una persona que duerme poco de 4 – 6 horas en el día), pero ya sentía el cansancio del día, para lo cual recurría a mi medicamento mágico, que al parecer la glándula pineal situada en el cerebro no liberaba lo suficiente, y me indicaba que era hora de dormir y para ello nada más y nada menos que el suplemento: la melatonina, la hormona que regula los ciclos de sueño-vigilia.

Muchas las veces que, mirando al techo, trataba de contar ovejas, ¿ovejas?, si ese mamífero cuadrúpedo ungulado doméstico, utilizado como ganado, que son artiodáctilos, o animales con pezuñas. Es cierto son bonitas, lanuditas, blanquitas, pero ¿por qué con ovejas? Diversas religiones las asocian con la pureza, la inocencia, la docilidad y la obediencia. También puede simbolizar la fe, la unidad, la guía espiritual, bendiciones, abundancia, prosperidad, liderazgo, responsabilidad, cuidar de la familia y la comunidad. Nota: por lo visto tienen tantas bondades, que al enumerarlas ya debo levantarme.

¿Y de dónde saqué lo de contar ovejas, se preguntará? Recurro a un cuento oriental, edad media siglo XII, por cierto, recomendado por los terapeutas de la época, llamado ‘El contador de ovejas’, del cual le muestro algunos extractos…; un rey que tenía problemas para dormir (mmmmm…), «Un campesino que vivía en lo alto de una montaña, bajó la colina para comprar ovejas. Llegó a un pueblo vecino y con todo lo que tenía ahorrado, consiguió comprar nada más y nada menos que dos mil ovejas.

Feliz, con su gran rebaño, se dirigió a su casa, pero por el camino se dio cuenta de que se había producido una inundación. ¿Cómo iba a cruzar con sus ovejas sin que se ahogara ninguna? El campesino vio una pequeña barca. Tan pequeña, que solo cabía él y una oveja. Así que se armó de paciencia y comenzó a cruzarlas una a una. Y para comprobar que estaban todas, decidió contarlas. Así que según cruzaba iba diciendo para sí: – Uuuuuuna. Dooooooos. Treeeeees. Cuaaaaatro. Ciiiiiinco. Seeeeeeis. Sieeeeeete. Ooooocho. Nueeeeeeeve. Dieeeeeeeez. ¡Y quien se quedó dormido fue el fabulista!

Pero el rey, le reclamó. ¡Sigue con tu historia!; el narrador le contestó: – Seguiré en cuanto termine su majestad de contar todas las ovejas. No debemos perder la cuenta. Sigamos por once… Y cuando termine, muy gustoso seguiré con la historia… y el rey se durmió.

Al parecer, la fabula es válida, debido a la actividad que como tal puede ser monótona, aumentar la fatiga y la somnolencia; se plantea que las ovejas pueden desencadenar asociaciones y emociones positivas, que promueven la relajación, anulando los pensamientos negativos, pero también puede generar lo contrario, ya que el contar requiere concentración, resultando más estresante que relajante. 

Entonces, ¿brincan o no brincan?, ¿cuento o no cuento?, ¿una alternativa? Viajar de ensueño, digamos un viaje onírico - experiencia, ya sea real o imaginaria, que se asemeje a un sueño, donde la realidad se entrelaza con elementos fantásticos o surrealistas -, por ejemplo, un viaje físico o a una exploración interna, como un proceso de introspección o autoconocimiento.

Imaginarte un lugar bello y tranquilo donde podrás dirigir tus pensamientos positivamente y alejarte de las preocupaciones, el estrés y los problemas cotidianos, reduciendo significativamente la presión para contar correctamente y podrás sumergirte por completo en tu visión relajante.

¿El mamífero cuadrúpedo ungulado doméstico brincando la cerca o un manantial cuya agua corre entre los verdes campos…?, ¿Pruebas?

lunes, 16 de junio de 2025

Cuando te cuidas.


En su piel no podían faltar las manchas seniles o de ‘la edad’, como evidencia palpable como habitante del planeta Tierra de haber orbitado alrededor del Sol durante muchas vueltas, durante muchas décadas.

Donde cada mañana – dándole gracias a Dios, por un día más de vida -, tras levantarse, asearse, se dirige a la cocina para preparar una buena taza de café, tras la espera que la misma cafetera ‘anuncie’, que el brebaje descubierto siglos atrás (IX) por el pastor etíope Kaldi, ya está listo; y por supuesto la mejor, la primera colada, donde las restantes tal vez no ya tan frías, seguirán siendo sus acompañantes como recordatorio de esa mezcla de sabores (ácido, amargo, dulce, así como notas afrutadas, terrosas, o de chocolate), aunque ella lo desconozca.

Taza en mano firme, no temblorosa, se dirigía a su sillón hoy todo de madera, antes con partes de mimbre, sillón que fue testigo de muchas generaciones, nietos(as), bisnietos(as), ‘balanceados’ para recibir su toma de leche y en el mejor de los casos conciliar el sueño de estos(as), como preámbulo de ser dirigido a las cunas; que en el momento de trasladarse, llevaba su dedo a los labios en señal de que todos hiciésemos silencio, todos, ni chistar, que si alguien lo intentaba, su respuesta era sencilla, abrir sus ojos grandes.

Tras cumplir parte de su faena en la mañana, saliendo de la cocina y con mucho cuidado aguantarse como de una especie de agarradera, dado la existencia de un desnivel para pasar a la sala; próximo a su sillón ¿milenario?, se encuentra la cajita de sus medicinas: contra el dolor en la rodilla, para la presión, contra la alergia …, ¿qué hora es?, «No, aún no me tocan»; reflexión interrumpida al sonar el celular… lo cual estaba programado para que al recibir cualquier notificación sus luces parpadearan, dado problemas de audición (nota: que al parecer a algunos nos ha tocado ese gen, de pérdida progresiva de poder escuchar bien).

Se colocaba sus anteojos, y con mucha atención, daba lectura a lo recibido – la señora había ‘crecido’, en una época (década del 30, siglo pasado) donde como medio de comunicación se desarrollaba la radio y como medio único de respuesta en el área rural, el telégrafo, siendo una exclusividad el teléfono -, sí, en el celular, medio digital que manejaba a la perfección, tal era así que su respuesta o bien solicitaba conectarse vía WhatsApp por llamada telefónica o video o bien, enviar su correo de voz.

Tras el almuerzo – y su consabida siesta, algo así como una fiesta (individual) religiosa y muy respetada por sus vecinos -, al despertar, algo soñoliente y con mucho cuidado, iba por su otra taza de café; ya la tarde iba en declive, con la puerta de la sala abierta, apreciaba las nubes un tanto grises, amenazando con algo de lluvia, lo cual venía como anillo al dedo para refrescar la caliente mañana.

Una vez más era la hora de balancearse, encender su televisión de pantalla plana con su control remoto respectivo, ‘dando un paseíto’, por los diferentes canales, viendo la programación y detenerse en las noticias nacionales y las de ‘afuera’.

Ya pensaba en que cenar, pero no, aun era muy temprano, le daba tiempo a escribir vía chat a sus amigas para ver si había alguna nueva novedad en el barrio y si mañana irían a practicar ejercicios en el parque y por supuesto un día más, a la espera que la Tierra rotara sobre su eje.